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50 años del acuerdo de partición del Sáhara Occidental por el Tratado de Rabat
Este 14 de abril se cumplen 50 años del Tratado de Rabat con el que Marruecos y Mauritania acordaron repartirse el Sáhara Occidental, territorio que ambos países estaban ocupando entonces militarmente. El Frente Polisario, que había iniciado una guerra de resistencia contra las dos potencias ocupantes, logró forzar la retirada de Mauritania, que firmó la paz en 1979 y renunció a sus reclamaciones sobre la antigua colonia española.
Con Marruecos, sin embargo, la guerra se prolongó hasta 1991. Pero tras casi tres décadas de alto el fuego, la guerra se reanudó en noviembre de 2020 y, desde entonces, marroquíes y saharauis siguen enfrentándose, aún a día de hoy, en esta segunda guerra del Sáhara Occidental.
Tras la Marcha Verde, los Acuerdos Tripartitos de Madrid del 14 de noviembre de 1975 representaron una declaración de principios sobre el Sáhara Occidental, según los cuales España entregaba el territorio saharaui a los otros dos países signatarios del acuerdo, es decir, Marruecos y Mauritania. Pero esta entrega del entonces aún Sáhara español no se hizo con arreglo al derecho internacional, pues, como estableció en un dictamen de 2002 el asesor jurídico de las Naciones Unidas Hans Corell, “el Acuerdo de Madrid no transfirió la soberanía sobre el Territorio ni confirió a ninguno de los signatarios la condición de Potencia administradora, condición que España, por sí sola, no podía haber transferido unilateralmente”. “La transferencia de la autoridad administrativa sobre el Territorio a Marruecos y Mauritania en 1975″, continuaba el dictamen, “no afectó la condición internacional del Sáhara Occidental como Territorio no autónomo”.
Los Acuerdos Tripartitos de Madrid establecían que el fin de la presencia española en el Sáhara Occidental se llevaría a efecto definitivamente antes del 28 de febrero de 1976, aun sabiendo que, con la entrega del territorio a Marruecos y Mauritania, se entraría en contradicción con la Carta de las Naciones Unidas y con numerosas resoluciones de su Asamblea General en las que se reconocía el derecho a la autodeterminación del pueblo saharaui. España, pues, se marcharía del territorio del que era la potencia colonizadora sin que concluyera el proceso descolonizador con el que se había comprometido ante la comunidad internacional.
El Frente Polisario tenía claro que no podía descuidar el inminente propósito de los firmantes de los Acuerdos Tripartitos de Madrid, que, a pesar de la disconformidad de la ONU y de lo establecido en la legalidad internacional, se disponían a oficializar lo pactado en un acto el mismo día 28 de febrero, en el que España arriaría su última bandera en el Sáhara. Pero los dirigentes polisarios decidieron no dar opción a sus adversarios y aprovecharon el vacío jurídico que significaba la salida de la metrópoli para proclamar, la noche del 27 al 28 de febrero de 1976, la República Árabe Saharaui Democrática (RASD).
Sin embargo, tras la proclamación de la RASD, la evolución de la guerra siguió su curso y el Frente Polisario continuó haciendo frente a los dos ejércitos ocupantes, el marroquí y el mauritano, que habían invadido el Sáhara Occidental por el norte y el sur respectivamente.
Por otro lado, Hasán II, rey de Marruecos, y Mojtar uld Dadah, presidente de Mauritania, llegaron a un acuerdo para repartirse el Sáhara Occidental con el Tratado de Rabat, firmado el 14 de abril de 1976 por el ministro marroquí de Exteriores, Ahmed Laraki, y su homólogo mauritano, Hamdi Uld Meknass. En el convenio, que fue ratificado el 10 de noviembre de ese mismo año, se estipulaba que Marruecos se quedaba con dos terceras partes del antiguo Sáhara español, unos 336.700 kilómetros cuadrados, mientras que el tercio restante sería para Mauritania.
Según el primer artículo del tratado, las dos partes contratantes convenían de común acuerdo que “la frontera estatal establecida entre la República Islámica de Mauritania y el Reino de Marruecos se halla definida por la línea recta que parte del punto de intersección de la costa atlántica con el paralelo 24º norte” y que seguía en dirección sureste hasta llegar a la frontera real mauritana, partiendo en dos, de esta manera, el territorio del Sáhara Occidental.