Un total de 101 niños y niñas saharauis pasan este verano en Navarra dentro del programa Vacaciones en Paz, organizado en la Comunidad Foral por la Asociación Navarra de Amigos del Sahara (ANAS), que desarrolla esta iniciativa desde 1997.
Diario de Noticias de Navarra recoge este lunes las historias de varias de esas familias de acogida y de menores que regresan cada verano desde los campamentos de refugiados saharauis. Tafreg Zina y Leftan Endai, ambas de 13 años, han construido durante estos años vínculos familiares que van mucho más allá de una acogida temporal. Sus estancias han permitido también realizar revisiones médicas, diagnósticos y tratamientos difíciles de obtener en las condiciones de los campamentos.
El programa ofrece a los menores unas semanas alejados de las temperaturas extremas de la hamada argelina, además de atención sanitaria, alimentación y convivencia familiar. Pero ANAS advierte de una dificultad creciente: cada año resulta más complicado encontrar nuevas familias dispuestas a participar, en un momento en el que las condiciones humanitarias en los campamentos continúan deteriorándose.
Detrás de Vacaciones en Paz permanece, además, una realidad que no debería perderse entre las historias de acogida: estos niños proceden de familias que llevan medio siglo viviendo en el exilio, esperando una solución al proceso de descolonización del Sáhara Occidental. Cada verano regresan a los campamentos; cada verano, también, centenares de familias españolas ayudan a mantener vivo un vínculo que comenzó siendo solidario y, en muchos casos, termina convirtiéndose en familiar.
Fuente: Diario de Noticias de Navarra — Izaro Díaz y Sofía Baztán Bolívar, 24 de agosto de 2026.
