Los niños y niñas saharauis que han pasado el verano con familias de acogida en Navarra afrontan los últimos días de una nueva edición del programa Vacaciones en Paz, antes de regresar este sábado, 29 de agosto, a los campamentos de refugiados saharauis.
Una representación de los menores participantes fue recibida en el Salón del Trono del Palacio de Navarra, en Pamplona, durante un encuentro en el que el Gobierno foral destacó la solidaridad de las familias acogedoras y reafirmó el compromiso de Navarra con la cooperación internacional, la protección de la infancia y el pueblo saharaui. Este verano han participado en el programa 96 menores saharauis, acompañados durante su estancia por nueve monitores.
El Ejecutivo navarro destina este año 80.000 euros a Vacaciones en Paz, desarrollado por la Asociación Navarra de Amigos del Sáhara (ANAS) y la Delegación Saharaui en Navarra. A esa cantidad se suman otros 510.000 euros de ayuda humanitaria mediante un convenio con la Asociación Navarra de Amigos y Amigas de la República Árabe Saharaui Democrática (ANARASD), fundamentalmente para proyectos relacionados con alimentación, salud y educación en los campamentos.
Navarra mantiene desde hace décadas una estrecha relación solidaria con el pueblo saharaui. Vacaciones en Paz permite cada verano que menores procedentes de los campamentos puedan alejarse durante varias semanas de las temperaturas extremas de la hamada, recibir atención sanitaria y convivir con familias navarras antes de regresar junto a las suyas.
