El grupo marroquí OCP, uno de los mayores productores mundiales de fosfatos y fertilizantes, ha suspendido varios de sus principales proyectos industriales y mantiene negociaciones con empresas proveedoras afectadas por esas paralizaciones, según informa Africa Intelligence. Entre los proyectos detenidos figura el megacomplejo de Mzinda, concebido para elevar la producción anual de fertilizantes del grupo desde unos 15 millones de toneladas hasta 24 millones en 2028.
Las dificultades están relacionadas principalmente con los problemas de suministro de azufre, componente esencial para la fabricación de fertilizantes fosfatados, tras la crisis en torno al estrecho de Ormuz. OCP suspendió Mzinda en febrero, menos de dos años después del inicio de las obras, y durante agosto intensificó las conversaciones con varios contratistas para abordar las consecuencias económicas de la decisión.
Los últimos resultados citados por la publicación reflejan también un deterioro respecto a ejercicios anteriores: la cifra de negocios de OCP cayó un 7% durante el primer semestre de 2026 en comparación con 2025, mientras los gastos de inversión aumentaron un 6%. La situación contrasta con los crecimientos del 30% y del 23% registrados en los mismos periodos de 2025 y 2024, respectivamente. Africa Intelligence recuerda además el incidente técnico sufrido en mayo por el conducto que conecta Khouribga con las instalaciones industriales de Jorf Lasfar.
La evolución de OCP tiene especial interés para el Sáhara Occidental. El grupo controla Phosboucraa, empresa que explota los fosfatos de Bou Craa y las instalaciones próximas a El Aaiún, en el territorio ocupado. OCP constituye además una pieza central de la política económica exterior marroquí, en la que los fosfatos y fertilizantes han adquirido un peso creciente como instrumento comercial y diplomático.
