El director de Operaciones de la Oficina Saharaui de Coordinación de Acciones contra las Minas (SMACO), Gueici Nah, ha advertido de que los efectos del muro militar marroquí, las minas y los restos explosivos de guerra en el Sáhara Occidental no se limitan al riesgo directo para la población civil, sino que afectan también al medio ambiente, los recursos hídricos y los medios tradicionales de subsistencia. La intervención formó parte de la presentación del nuevo informe de SONREP, Huella del saqueo: El coste medioambiental de la explotación de los recursos naturales en el Sáhara Occidental.
Según explicó Nah, el muro ha provocado una fragmentación del espacio natural, al atravesar cauces de valles y zonas de escorrentía, dificultar el movimiento de animales y afectar a áreas donde se encuentran pozos y fuentes de agua. A ello se suma el riesgo de las minas y otros restos de guerra, que pueden desplazarse por lluvias, riadas, viento y erosión, trasladando el peligro hacia zonas inicialmente no afectadas.
El responsable de SMACO señaló además que esta infraestructura militar ha tenido consecuencias humanas, al restringir el acceso de la población a tierras, fuentes de agua y zonas tradicionales de pastoreo, y vinculó sus efectos con el desplazamiento de familias de sus áreas de residencia. Por ello reclamó un enfoque que combine desminado, asistencia a las víctimas, educación sobre riesgos y seguimiento específico del impacto ambiental.
La intervención amplía así uno de los ejes del informe de SONREP: estudiar el coste ambiental del Sáhara Occidental no solo a través de la extracción de fosfatos, la pesca, la agricultura o las nuevas infraestructuras energéticas, sino también de la militarización del territorio, el muro y la contaminación producida por minas y restos de guerra.
Fuente: Sahara Press Service (SPS), 19 de septiembre de 2026
