La asociación Cantabria por el Sáhara ha participado en las jornadas estatales de evaluación de Vacaciones en Paz, celebradas este fin de semana con representantes del movimiento solidario, instituciones y delegaciones saharauis. El encuentro ha servido para analizar los retos del programa a medio y largo plazo.
La organización cántabra defiende que Vacaciones en Paz debe mantener su dimensión humanitaria, pero también su papel como herramienta de sensibilización social e incidencia política. Cada verano, niños y niñas saharauis procedentes de los campamentos de población refugiada de Tinduf son acogidos por familias españolas, acceden a atención sanitaria y generan vínculos que acercan la realidad saharaui a familias, ayuntamientos, profesionales y colectivos sociales.
Cantabria por el Sáhara subraya además la importancia de que el programa siga sirviendo para mantener la cuestión del Sáhara Occidental en la agenda pública e institucional. La asociación sitúa este debate en un momento especialmente relevante, coincidiendo con los trabajos de la IV Comisión de Naciones Unidas, la próxima finalización del mandato de la MINURSO y el debate en el Consejo de Seguridad.
Entre los retos señalados figuran la incorporación de nuevas familias de acogida, la disponibilidad de recursos y la necesidad de reforzar la comunicación para preservar la dimensión social, solidaria y política del programa en los próximos años.
