OBSERVADOR SAHARAUI . El programa Vacaciones en Paz ha recibido este verano en España a unos 2.800 menores saharauis, una cifra muy inferior a los cerca de 11.000 que llegaron a participar en sus primeras ediciones. El descenso refleja la reducción de familias disponibles para la acogida, pero también la capacidad de una iniciativa que continúa activa después de más de tres décadas.
Las dificultades económicas, los problemas de vivienda, los cambios en los modelos familiares y el envejecimiento de las primeras redes solidarias explican buena parte de esta evolución. A ello se suma el desconocimiento sobre el Sáhara Occidental y sobre las condiciones en las que vive la población refugiada saharaui en los campamentos de Tinduf.
Pese a las dificultades, asociaciones, ayuntamientos y familias siguen sosteniendo el programa. Algunas administraciones subvencionan los desplazamientos, mientras antiguos participantes y nuevas generaciones de acogedores mantienen unos vínculos que, en numerosos casos, se prolongan durante años y alcanzan también a hermanos y familiares de los menores.
Vacaciones en Paz afronta ahora el desafío del relevo generacional y de ampliar las campañas de sensibilización. Cada nueva familia permite que un menor pueda escapar durante el verano de las temperaturas extremas de los campamentos, recibir revisiones médicas y conocer otra realidad, al tiempo que mantiene viva en la sociedad española la solidaridad con el pueblo saharaui.
Fuente: El Independiente
