El histórico preso político saharaui comenzó una huelga de hambre de advertencia pocos días después de que un comité de Naciones Unidas volviera a señalar irregularidades y confesiones forzadas en los casos de Gdeim Izik.
El preso político saharaui Naâma Asfari, miembro del Grupo Gdeim Izik encarcelado en Marruecos, inició este 20 de mayo una huelga de hambre de advertencia de cuarenta y ocho horas desde la prisión de Kenitra.
Según fuentes saharauis de apoyo a presos políticos, la protesta busca denunciar la falta de respuesta de las autoridades marroquíes a las recomendaciones emitidas anteriormente por mecanismos de Naciones Unidas sobre la situación de los detenidos saharauis vinculados a Gdeim Izik.
La familia de Asfari sostiene además que esta nueva “batalla por la dignidad” pretende romper el silencio y la indiferencia mantenidos durante los últimos años alrededor de los presos saharauis, recordando que Marruecos sigue sin aplicar las recomendaciones formuladas por el Grupo de Trabajo de la ONU sobre la Detención Arbitraria y otros mecanismos internacionales de derechos humanos.
La huelga coincide además con la reciente decisión del Comité contra la Tortura de la ONU, que volvió a denunciar la existencia de torturas, confesiones forzadas y ausencia de investigaciones efectivas en varios casos relacionados con presos saharauis detenidos tras el desmantelamiento del campamento de Gdeim Izik en 2010.
La nueva protesta de Naâma Asfari vuelve así a situar la cuestión de los presos saharauis en el centro de las denuncias internacionales sobre derechos humanos y sobre las condiciones de detención de activistas saharauis en cárceles marroquíes.
Fuente: Sahara Press Service
