OBSERVADOR SAHARAUI | Breve: La ONU intenta mantener vivo el expediente del Sáhara Occidental antes del debate de octubre

Naciones Unidas busca reactivar el expediente del Sáhara Occidental antes de los debates del Consejo de Seguridad en octubre. El enviado de la ONU, Staffan de Mistura, impulsa consultas con las partes involucradas. Marruecos aboga por autonomía, mientras el Frente Polisario defiende el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui. La situación permanece estancada.

Naciones Unidas intenta mantener activo el expediente del Sáhara Occidental antes de los próximos debates del Consejo de Seguridad previstos para octubre. El enviado personal del secretario general de la ONU, Staffan de Mistura, prepara una nueva ronda de contactos con las partes implicadas y con distintos actores internacionales, en el marco de las consultas que viene desarrollando para tratar de reactivar el proceso político.

La iniciativa llega en un momento en el que no existen señales claras de avance real entre las partes. Marruecos continúa defendiendo su propuesta de autonomía bajo soberanía marroquí, mientras el Frente Polisario mantiene el marco jurídico reconocido por Naciones Unidas: el Sáhara Occidental sigue siendo un territorio pendiente de descolonización y el pueblo saharaui conserva su derecho inalienable a la autodeterminación.

La ronda adquiere especial relevancia por el contexto diplomático actual, marcado también por una mayor implicación de Estados Unidos en el expediente saharaui. Washington vuelve a aparecer como actor interesado en acompañar los esfuerzos de la ONU, aunque la cuestión de fondo permanece intacta: ninguna solución será justa ni duradera si ignora el consentimiento del pueblo saharaui.

De Mistura deberá presentar en los próximos meses un balance de sus contactos ante el Consejo de Seguridad, antes de las discusiones sobre la evolución del proceso político y la renovación del mandato de la MINURSO. Por ahora, la nueva ronda no apunta a avances inmediatos, pero sí confirma que el Sáhara Occidental no es un expediente cerrado, sino una cuestión de descolonización pendiente que la ONU no puede dar por resuelta.

El nuevo Consejo de Seguridad de la ONU y el Sáhara Occidental: una hipótesis para 2027

La elección de nuevos miembros no permanentes en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, como Zimbabue y Portugal, podría influir en el debate sobre el Sáhara Occidental y la autodeterminación del pueblo saharaui. A pesar de la influencia continua de Francia y Estados Unidos, la presencia de estos países puede revitalizar el proceso de descolonización.

OBSERVADOR SAHARAUI | Breve

Fuente: NO TE OLVIDES DEL SÁHARA OCCIDENTAL

La reciente elección de Austria, Portugal, Kirguistán, Trinidad y Tobago y Zimbabue como nuevos miembros no permanentes del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas abre un escenario diplomático que merece atención desde la perspectiva del Sáhara Occidental. No porque vaya a cambiar por sí sola el fondo del conflicto, sino porque permite observar qué sensibilidades estarán presentes cuando vuelvan a debatirse la MINURSO, el proceso político y el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación.

El artículo publicado en NO TE OLVIDES DEL SÁHARA OCCIDENTAL, firmado por Carlos C. García, recuerda que los grandes equilibrios seguirán dependiendo de los cinco miembros permanentes. Francia continuará siendo el principal apoyo diplomático de Marruecos en el Consejo, mientras Estados Unidos mantiene una posición favorable al plan de autonomía marroquí. Frente a ello, Rusia y China suelen defender un enfoque más apegado al derecho internacional y al principio de autodeterminación, con un Reino Unido habitualmente más prudente.

La novedad más significativa puede estar en los miembros no permanentes. Zimbabue aparece como el país más claramente favorable a la causa saharaui, por su trayectoria de apoyo a la República Saharaui y a los procesos africanos de descolonización. Portugal podría aportar una voz europea más respetuosa con la legalidad internacional, mientras que Trinidad y Tobago representa una sensibilidad caribeña históricamente vinculada a los procesos de descolonización. Kirguistán, en cambio, resulta más difícil de interpretar.

La conclusión del análisis es prudente, pero relevante: el nuevo Consejo de Seguridad no parece destinado a producir grandes cambios sobre el Sáhara Occidental, condicionado como seguirá estando por el peso de Francia y Estados Unidos. Sin embargo, tampoco parece un escenario plenamente cómodo para Marruecos. La presencia de países como Zimbabue, Portugal o Trinidad y Tobago puede ayudar a mantener vivo el marco de la descolonización pendiente y a impedir que Rabat presente el expediente saharaui como un asunto cerrado.

Sidi Omar anuncia una próxima gira regional de Staffan de Mistura sobre el Sáhara Occidental

Sidi Mohamed Omar, representante del Frente Polisario, anunció que Staffan de Mistura, enviado de la ONU, planifica una nueva gira en el Sáhara Occidental para avanzar en el proceso de paz y diálogo entre las partes del conflicto.

EL OBSERVADOR SAHARAUI | BREVE

El representante del Frente Polisario ante las Naciones Unidas y coordinador con la MINURSO, Sidi Mohamed Omar, ha afirmado que el enviado personal del secretario general de la ONU para el Sáhara Occidental, Staffan de Mistura, prepara una nueva gira por la región para continuar las consultas con las partes implicadas en el conflicto.

En una entrevista concedida a la televisión nacional saharaui, el diplomático saharaui señaló que Naciones Unidas mantiene sus esfuerzos para impulsar el proceso político y que, en este contexto, De Mistura continúa desarrollando contactos con ambas partes antes de una próxima ronda de reuniones en la región.

Según explicó Sidi Mohamed Omar, la futura gira tendrá como objetivo profundizar el diálogo y las consultas sobre distintas cuestiones relacionadas con el proceso de paz auspiciado por Naciones Unidas.

Las declaraciones se producen después de que a comienzos de año se celebraran varias reuniones ministeriales copresididas por Naciones Unidas y Estados Unidos, país encargado de redactar las resoluciones relativas a la MINURSO en el Consejo de Seguridad.

Durante la entrevista, el representante saharaui también destacó el respaldo recibido por la causa saharaui en el reciente seminario regional del Comité de los 24 celebrado en Managua, donde diversos Estados reiteraron su apoyo al derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación e independencia.

Fuente: Sahara Press Service (SPS).

The New York Times situa el Sáhara Occidental entre los grandes conflictos territoriales pendientes del mundo

El ensayo de The New York Times destaca el Sáhara Occidental como un conflicto territorial relevante en el contexto de las tensiones geopolíticas actuales. Subraya la importancia del respeto a las fronteras y la necesidad de resolver el estatus de descolonización del territorio.

OBSERVADOR SAHARAUI | Breve

El ensayo publicado por The New York Times «El mundo ya probó las fronteras difusas en el siglo XIX. Tampoco funcionaron entonces – Por Stephen E. Hanson y Jeffrey S. Kopstein«,» sobre el futuro de las fronteras internacionales y las tensiones geopolíticas impulsadas por Donald Trump ha incluido al Sáhara Occidental entre los principales conflictos territoriales que siguen generando controversia en el sistema internacional.

Los autores del artículo citan expresamente al Sáhara Occidental junto a otros escenarios como Taiwán, Israel o Cachemira al analizar las disputas de soberanía que continúan poniendo a prueba el orden internacional construido tras la Segunda Guerra Mundial. Aunque la referencia es breve, resulta significativa por proceder de uno de los periódicos más influyentes del mundo y por aparecer en un texto dedicado precisamente a la importancia de las fronteras reconocidas internacionalmente.

El ensayo sostiene que la estabilidad internacional depende en gran medida del respeto a las fronteras y advierte de los riesgos que implica normalizar cambios territoriales impuestos por la fuerza o al margen de los mecanismos reconocidos por el derecho internacional.

La mención al Sáhara Occidental recuerda una realidad que a menudo desaparece del debate público: pese a los cambios geopolíticos de los últimos años, Naciones Unidas sigue considerando el territorio como un caso pendiente de descolonización y la cuestión de su estatus final continúa sin resolverse.

A veces una sola línea en un gran medio internacional basta para recordar que el conflicto saharaui sigue formando parte de los asuntos que la comunidad internacional aún no ha conseguido cerrar.

Fuente: El mundo ya probó las fronteras difusas en el siglo XIX. Tampoco funcionaron entonces – Por Stephen E. Hanson y Jeffrey S. Kopstein en New York Times

La verdadera batalla diplomática ya no es solo el territorio, sino cómo se cuenta el conflicto – OBSERVADOR SAHARAUI | Breve

Representantes de Marruecos, Argelia y el Frente Polisario se reunieron en Managua, discutiendo la descolonización del Sáhara Occidental. Marruecos argumenta que el conflicto está resuelto, mientras que Argelia y Polisario insisten en su estatus pendiente ante la ONU.

Durante los últimos días, representantes de Marruecos, Argelia y el Frente Polisario han coincidido en los trabajos del Comité de Descolonización de Naciones Unidas celebrado en Managua. Más allá de las declaraciones concretas, las intervenciones han puesto de manifiesto una realidad cada vez más visible: la disputa diplomática gira hoy tanto alrededor del relato internacional del conflicto como del propio territorio.

Mientras Marruecos insiste en presentar el Sáhara Occidental como una cuestión prácticamente resuelta alrededor de su propuesta de autonomía, Argelia y el Frente Polisario continúan defendiendo que el conflicto sigue siendo una cuestión de descolonización pendiente reconocida por Naciones Unidas.

Las declaraciones del embajador marroquí Omar Hilale, reclamando que el asunto deje de formar parte de la agenda del Comité de los 24 y afirmando que el marco de descolonización ya no debería aplicarse al territorio, ilustran precisamente ese intento de desplazar el debate hacia un terreno completamente distinto. Frente a ello, tanto Argelia como el Frente Polisario han aprovechado el mismo foro para recordar que el Sáhara Occidental continúa inscrito oficialmente entre los territorios pendientes de descolonización de la ONU.

La discusión ya no se desarrolla únicamente sobre fronteras, soberanía o propuestas políticas. También es una disputa sobre quién consigue imponer la manera en que el mundo interpreta el conflicto saharaui y bajo qué lenguaje internacional se abordará en los próximos años.

Porque, en buena medida, la batalla diplomática actual consiste precisamente en eso: decidir si el Sáhara Occidental sigue siendo una cuestión de descolonización pendiente o si termina siendo presentado únicamente como una disputa regional encaminada hacia una solución definida de antemano.

Fuente: Intervenciones ante el Comité de Descolonización de la ONU (C-24)

Marruecos habla claro sobre el Sáhara Occidental: sacar el asunto del marco de descolonización de la ONU y hacer la guerra por su cuenta

Las declaraciones del embajador marroquí ante la ONU evidencian el intento de Marruecos por cambiar el enfoque del conflicto del Sáhara Occidental hacia negociaciones políticas, aunque la ONU sigue considerando el territorio como no autónomo.

OBSERVADOR SAHARAUI | Breve

Las declaraciones realizadas esta semana por el embajador marroquí ante Naciones Unidas, Omar Hilale, durante el seminario regional del Comité de Descolonización celebrado en Managua reflejan con bastante claridad la estrategia diplomática que Marruecos intenta consolidar alrededor del Sáhara Occidental: desplazar el conflicto fuera del marco clásico de descolonización de Naciones Unidas y convertirlo exclusivamente en una cuestión de negociación política alrededor del plan marroquí de autonomía.

Hilale llegó incluso a afirmar que mantener el Sáhara Occidental dentro de la agenda del Comité de los 24 resulta “anacrónico”, defendiendo que la resolución 2797 del Consejo de Seguridad habría consolidado ya el plan de autonomía marroquí como “única base seria y creíble” para resolver el conflicto.

Sin embargo, las propias Naciones Unidas continúan considerando oficialmente el Sáhara Occidental un territorio no autónomo pendiente de descolonización, mientras el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui sigue apareciendo en las resoluciones y en el marco jurídico internacional relacionado con el territorio.

Las declaraciones del diplomático marroquí muestran hasta qué punto Rabat intenta actualmente reescribir el relato internacional del conflicto: sustituir progresivamente el lenguaje de la descolonización por el de la “autonomía”, presentar el conflicto como una disputa regional prácticamente encaminada hacia su resolución y desplazar el peso político desde la Asamblea General y el Comité de Descolonización hacia negociaciones controladas por el Consejo de Seguridad y las grandes potencias internacionales.

Precisamente por eso, las intervenciones realizadas estos días por Argelia y por el Frente Polisario ante el propio Comité de Descolonización adquieren una importancia política mucho mayor de lo que podría parecer.

Fuente: MAP y medios marroquíes

Argelia vuelve a defender ante la ONU que el Sáhara Occidental sigue siendo una cuestión de descolonización

Argelia reafirmó ante la ONU que el Sáhara Occidental sigue siendo un territorio en proceso de descolonización, enfatizando el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación. Durante un seminario, rechazó las interpretaciones marroquíes y defendió la necesidad de negociaciones directas mediadas internacionalmente como única vía para resolver el conflicto.

OBSERVADOR SAHARAUI | Breve

Argelia reafirmó esta semana ante Naciones Unidas que el Sáhara Occidental continúa siendo un territorio pendiente de descolonización y reiteró que cualquier solución política deberá garantizar el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación conforme a la legalidad internacional.

Durante el seminario regional de descolonización organizado por el Comité de los 24 de la ONU, la delegación argelina recordó que el Sáhara Occidental sigue figurando oficialmente entre los territorios no autónomos pendientes de descolonización y rechazó las interpretaciones promovidas por Marruecos sobre los recientes desarrollos diplomáticos alrededor del conflicto.

El representante argelino insistió además en que ninguna “política de hechos consumados” ni acuerdos impulsados fuera del marco de Naciones Unidas pueden sustituir el principio de autodeterminación reconocido por la Asamblea General y el Consejo de Seguridad. Argelia defendió igualmente la continuidad de las negociaciones directas entre Marruecos y el Frente Polisario bajo mediación internacional y reiteró que el futuro del territorio corresponde únicamente al pueblo saharaui.

Las declaraciones llegan en un contexto de creciente presión diplomática internacional para reactivar el proceso político del Sáhara Occidental, mientras Washington y distintos actores europeos intentan impulsar nuevas fórmulas de negociación alrededor del plan marroquí de autonomía.

Fuente: APS Algérie Presse Service

OBSERVADOR SAHARAUI | Breve: Naâma Asfari inicia una huelga de hambre mientras la ONU vuelve a denunciar torturas contra presos de Gdeim Izik

Naâma Asfari, preso político saharaui, inicia una huelga de hambre de 48 horas para protestar por la falta de respuesta de Marruecos a las recomendaciones de la ONU sobre torturas y detenciones arbitrarias.

El histórico preso político saharaui comenzó una huelga de hambre de advertencia pocos días después de que un comité de Naciones Unidas volviera a señalar irregularidades y confesiones forzadas en los casos de Gdeim Izik.

El preso político saharaui Naâma Asfari, miembro del Grupo Gdeim Izik encarcelado en Marruecos, inició este 20 de mayo una huelga de hambre de advertencia de cuarenta y ocho horas desde la prisión de Kenitra.

Según fuentes saharauis de apoyo a presos políticos, la protesta busca denunciar la falta de respuesta de las autoridades marroquíes a las recomendaciones emitidas anteriormente por mecanismos de Naciones Unidas sobre la situación de los detenidos saharauis vinculados a Gdeim Izik.

La familia de Asfari sostiene además que esta nueva “batalla por la dignidad” pretende romper el silencio y la indiferencia mantenidos durante los últimos años alrededor de los presos saharauis, recordando que Marruecos sigue sin aplicar las recomendaciones formuladas por el Grupo de Trabajo de la ONU sobre la Detención Arbitraria y otros mecanismos internacionales de derechos humanos.

La huelga coincide además con la reciente decisión del Comité contra la Tortura de la ONU, que volvió a denunciar la existencia de torturas, confesiones forzadas y ausencia de investigaciones efectivas en varios casos relacionados con presos saharauis detenidos tras el desmantelamiento del campamento de Gdeim Izik en 2010.

La nueva protesta de Naâma Asfari vuelve así a situar la cuestión de los presos saharauis en el centro de las denuncias internacionales sobre derechos humanos y sobre las condiciones de detención de activistas saharauis en cárceles marroquíes.

Fuente: Sahara Press Service

OBSERVATEUR SAHRAOUI | Brève : l’AARASD dénonce le « silence sélectif » autour du Sahara occidental et du droit international

L’AARASD dénonce le soutien occidental à l’occupation marocaine du Sahara occidental et le silence autour du droit international.

L’Association des Amis de la RASD a dénoncé le « silence systématique » qui entoure la question du Sahara occidental dès qu’il est question du respect du droit international et du droit des peuples à disposer d’eux-mêmes.

Dans un communiqué diffusé en France, l’association critique notamment le soutien croissant de certains membres du Conseil de sécurité à la position marocaine, ainsi que les récentes visites diplomatiques françaises et américaines à Dakhla occupée, considérées comme un appui politique direct à l’occupation du territoire.

L’AARASD estime également que la position officielle française révèle une application « à géométrie variable » du droit international et rappelle que le peuple sahraoui continue, depuis cinquante ans, à revendiquer son droit à l’autodétermination et à l’indépendance conformément aux résolutions des Nations unies.

👉 SOURCE :
Association des Amis de la RASD

LA LECTURA DEL DÍA — El Observador Saharaui (13 de mayo de 2026)

Carlos C. García analiza cómo el conflicto saharaui vuelve a reaparecer entre debates sobre derechos humanos, África y diplomacia internacional.

El Sáhara Occidental vuelve a aparecer allí donde algunos preferían no verlo

Hay conflictos que desaparecen de los titulares durante meses y, sin embargo, siguen vivos debajo de la superficie. El Sáhara Occidental es probablemente uno de los ejemplos más claros. Durante años, muchas cancillerías occidentales han intentado reducir la cuestión saharaui a un problema congelado, administrable y cada vez menos visible. Pero la actualidad de las últimas semanas vuelve a demostrar algo distinto: el conflicto sigue ahí, reapareciendo constantemente allí donde algunos preferirían no tener que mirarlo demasiado.

La carta enviada por Brahim Ghali a Naciones Unidas, el debate abierto en España sobre los ataques contra civiles saharauis, las denuncias sobre minas y drones o incluso la presencia diplomática saharaui en Uganda forman parte de una misma realidad política. El conflicto ya no gira únicamente alrededor del viejo lenguaje diplomático de las resoluciones de la ONU. Empieza a reaparecer también en debates sobre derechos humanos, seguridad regional, África, geopolítica y responsabilidad internacional.

Resulta significativo además que muchas de las cuestiones más incómodas vuelvan a estar relacionadas con los civiles saharauis. Durante años, gran parte del relato internacional sobre el conflicto evitó entrar en ese terreno. Sin embargo, las denuncias sobre víctimas civiles, presos, minas o ataques con drones empiezan poco a poco a romper parte de ese silencio. Y eso explica también cierta incomodidad creciente en algunos discursos oficiales.

Mientras tanto, el espacio africano continúa recordando algo que a menudo se olvida en Europa: que la cuestión saharaui sigue siendo para muchos países africanos un asunto ligado directamente a la descolonización y a la autodeterminación. La presencia de la República Saharaui en actos y foros continentales sigue reflejando esa dimensión política africana que Marruecos nunca ha conseguido eliminar completamente.

Quizá por eso el Sáhara Occidental vuelve a incomodar en 2026. No porque el conflicto haya cambiado radicalmente de un día para otro, sino porque vuelve a conectar con preguntas que siguen sin respuesta: qué ocurre cuando un proceso de descolonización permanece bloqueado durante medio siglo, cuánto tiempo puede mantenerse un conflicto bajo mínimos y hasta qué punto el silencio internacional puede seguir sustituyendo indefinidamente a una solución política real.

— Carlos C. García

LA LECTURA DEL DÍA — El Observador Saharaui (12 de mayo de 2026)

La tensión diplomática, los presos saharauis y el endurecimiento del contexto regional vuelven a situar el conflicto saharaui en una etapa especialmente sensible.

El Sáhara Occidental vuelve a entrar en una fase de tensión

Por Carlos C. García

Hay momentos en los que los conflictos parecen cambiar de piel sin que casi nadie lo anuncie oficialmente. Y probablemente eso es lo que empieza a ocurrir alrededor del Sáhara Occidental en este 2026.

Durante años, gran parte del discurso internacional intentó presentar el conflicto como una cuestión congelada, secundaria o atrapada en una especie de rutina diplomática sin salida visible. Pero las últimas semanas muestran otra cosa. Smara, las nuevas tensiones militares, el endurecimiento del lenguaje diplomático, la carta de Brahim Ghali a Naciones Unidas, las denuncias sobre presos saharauis o la creciente presión internacional sobre el Frente Polisario indican que algo vuelve a moverse alrededor del conflicto.

No necesariamente hacia una solución. Más bien hacia una etapa más incómoda y más tensa.

Porque mientras algunos gobiernos occidentales refuerzan su respaldo a Marruecos en nombre de la estabilidad regional, vuelven a reaparecer cuestiones que nunca desaparecieron del todo: civiles saharauis, presos políticos, derechos humanos, autodeterminación y responsabilidad histórica.

Y quizá ahí reside una de las contradicciones más visibles del momento actual. Cuanto más se intenta presentar el Sáhara Occidental únicamente como una cuestión estratégica o de seguridad, más reaparece la dimensión humana y política del conflicto.

Los presos saharauis siguen existiendo. Las familias refugiadas siguen existiendo. Los desaparecidos siguen formando parte de la memoria saharaui. Y medio siglo después, el conflicto continúa sin resolverse.

Por eso este 2026 empieza a parecer menos un año de “normalización” y más un año de creciente tensión política alrededor del Sáhara Occidental.

OBSERVADOR | Breve: “Nunca hemos oído a ninguno de esos gobiernos condenar la muerte de civiles saharauis por Marruecos”, denuncia Brahim Ghali ante la ONU

Brahim Ghali acusa ante Naciones Unidas a varios gobiernos occidentales de guardar silencio frente a las víctimas civiles causadas por Marruecos en el Sáhara Occidental.

El presidente de la República Árabe Saharaui Democrática y secretario general del Frente Polisario, Brahim Ghali, ha acusado a varios gobiernos occidentales de mantener una “flagrante contradicción moral y política” por condenar las acciones saharauis mientras guardan silencio ante las víctimas civiles causadas por Marruecos en el Sáhara Occidental.

En la carta enviada a Naciones Unidas, Ghali afirma que las fuerzas marroquíes utilizan “todo tipo de armas letales, incluidos drones” contra civiles saharauis, así como contra ciudadanos argelinos, mauritanos y de otras nacionalidades que transitaban por territorios liberados. “Nunca hemos oído a ninguno de esos gobiernos alzar la voz para condenar a las fuerzas de ocupación marroquíes por atacar y matar civiles”, sostiene el dirigente saharaui, que recuerda además que atacar deliberadamente a población civil constituye un crimen de guerra según el Estatuto de la Corte Penal Internacional.

El líder saharaui insiste además en que la guerra “sigue en curso” desde la ruptura del alto el fuego en noviembre de 2020 y acusa a determinados gobiernos de intentar “ocultar la realidad sobre el terreno” mientras respaldan diplomáticamente la ocupación marroquí y el plan de autonomía impulsado por Rabat. Según Ghali, la única vía para una paz justa y duradera en el norte de África pasa por defender el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación e independencia.

👉 FUENTE:
Sahara Press Service (SPS)

Más información en: Brahim Ghali denuncia ante la ONU la “hipocresía” internacional sobre el Sáhara Occidental y acusa a Marruecos de mantener una guerra abierta

LA LECTURA DEL DÍA — El Observador Saharaui (11 de mayo de 2026)

La carta de Brahim Ghali a Naciones Unidas desafía el nuevo clima diplomático impulsado alrededor del Sáhara Occidental tras Smara y devuelve el conflicto a su raíz original: una cuestión de descolonización y ocupación militar.

Brahim Ghali rompe el nuevo relato internacional sobre el Sáhara Occidental

La carta enviada por Brahim Ghali a Naciones Unidas marca probablemente uno de los momentos políticos más importantes vividos por el conflicto del Sáhara Occidental desde la ruptura del alto el fuego en noviembre de 2020. No sólo por el contenido del mensaje, sino porque supone una respuesta frontal al nuevo clima diplomático que se está intentando construir alrededor de Marruecos y del Frente Polisario tras los acontecimientos de Smara.

Durante los últimos días se ha acelerado claramente un intento internacional de fijar un nuevo marco político sobre el conflicto saharaui. El lenguaje utilizado por algunos gobiernos occidentales y aliados regionales de Rabat ya no gira únicamente alrededor de la “estabilidad”, la “autonomía” o las “negociaciones”, sino que empieza a incorporar conceptos mucho más graves y peligrosos políticamente para el movimiento saharaui. El uso reciente de términos como “terrorismo”, junto al respaldo explícito al llamado “Sáhara marroquí”, revela hasta qué punto determinadas potencias están tratando de desplazar el centro del debate internacional.

Y precisamente ahí es donde la carta de Ghali rompe ese nuevo relato.

Porque el dirigente saharaui devuelve el conflicto a su raíz original: una cuestión de descolonización pendiente inscrita en Naciones Unidas desde 1963 y una ocupación iniciada militarmente en 1975. La carta recuerda además algo que muchas capitales occidentales intentan evitar cuidadosamente desde hace años: que el alto el fuego de 1991 dejó de existir en noviembre de 2020 tras la intervención militar marroquí en Guerguerat y que, desde entonces, el territorio vive nuevamente en una situación de guerra abierta aunque gran parte de la comunidad internacional prefiera mirar hacia otro lado.

El mensaje tiene además otra dimensión importante. Ghali no se dirige únicamente a Marruecos. En realidad, el núcleo político de la carta apunta directamente a los gobiernos occidentales que durante las últimas semanas han intensificado su apoyo diplomático a Rabat mientras guardan silencio ante los bombardeos, ataques con drones y operaciones militares denunciadas por el Frente Polisario desde hace años.

La cuestión resulta especialmente delicada porque el conflicto saharaui está entrando cada vez más en una nueva lógica geopolítica internacional. Estados Unidos refuerza su presencia militar en la región a través de AFRICAN LION, Marruecos consolida alianzas estratégicas en torno a minerales críticos y seguridad atlántica, y Europa parece cada vez más inclinada a sacrificar el derecho internacional en nombre de la estabilidad regional y de sus intereses estratégicos.

En medio de todo ello, el Frente Polisario intenta evitar algo que hoy parece haberse convertido en el verdadero objetivo diplomático de fondo: transformar progresivamente la ocupación del Sáhara Occidental en un hecho consumado internacionalmente aceptable.

Y quizá por eso la carta enviada este 10 de mayo tiene tanta importancia política.

Porque más allá del lenguaje diplomático o de las acusaciones directas, el liderazgo saharaui está lanzando un mensaje claro a Naciones Unidas y a las potencias occidentales: el conflicto no ha terminado, el pueblo saharaui no acepta el nuevo marco político que se intenta imponer desde fuera y la cuestión saharaui sigue abierta pese a todos los intentos de normalización diplomática de la ocupación.

Carlos C. García