Durante el 62.º período de sesiones del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, el Grupo de Apoyo de Ginebra para el Sáhara Occidental reiteró su preocupación por la situación en el territorio y pidió el establecimiento de un mecanismo independiente de supervisión de los derechos humanos bajo el paraguas de la ONU.
En la declaración, presentada por el embajador de Mozambique Geraldo Gonçalves Miguel Saranga, el grupo recordó que el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación sigue estando reconocido por el derecho internacional y denunció la ausencia de un sistema permanente de vigilancia de los derechos humanos en el Sáhara Occidental.
El texto también subraya que la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos no ha podido acceder al territorio desde 2015 y hace referencia a diversos informes y dictámenes de mecanismos de la ONU, incluido el reciente pronunciamiento del Comité contra la Tortura sobre denuncias de torturas y malos tratos.
El Grupo de Apoyo de Ginebra concluyó reclamando medidas que garanticen una protección efectiva de los derechos fundamentales de la población saharaui y faciliten el ejercicio de su derecho a la libre determinación conforme a las resoluciones de Naciones Unidas.
