THE OBJECTIVE publica conversaciones entre Luis Rubiales y la embajadora marroquí Karima Benyaich que indican que la incorporación de Marruecos a la candidatura del Mundial de 2030 comenzó a negociarse cinco años antes de su anuncio público.
Los contactos se remontan a junio de 2018, apenas unos días después de la llegada de Pedro Sánchez a la Presidencia del Gobierno. Según los mensajes difundidos por el periódico, Rubiales aseguró a Benyaich que cumpliría la palabra dada y, el 13 de junio, le escribió: «Vamos a organizar un Mundial juntos. Con Portugal». La diplomática respondió: «Si Dios quiere. Portugal es mi país de adopción».
La negociación pasó después a La Moncloa. En julio de aquel año, Rubiales informó confidencialmente a Sánchez de que trabajaba en una candidatura conjunta con Marruecos y Portugal, describiéndola como algo más que una operación deportiva y calificándola de «cuestión de Estado». El presidente respondió que estaba dispuesto a ayudar y asumió posteriormente las gestiones con Lisboa y Rabat.
En octubre de 2018, Sánchez comunicó a Rubiales que Portugal ya había aceptado el proyecto y que esperaba la respuesta de Mohamed VI. Un mes después confirmó que Marruecos estaba dispuesto a poner en marcha la candidatura a tres, aunque su incorporación no fue anunciada públicamente hasta marzo de 2023.
Las conversaciones no establecen una relación directa con el giro posterior del Gobierno español sobre el Sáhara Occidental, pero añaden un nuevo antecedente sobre la profundidad y el carácter reservado de las negociaciones mantenidas con Marruecos desde los primeros meses de la presidencia de Sánchez.
Fuente: THE OBJECTIVE
