La República Árabe Saharaui Democrática (RASD) reclamó ante la Unión Africana medidas concretas para garantizar la continuidad de la educación en los campos de refugiados y en las zonas afectadas por conflictos armados.
La petición fue formulada por el representante permanente de la RASD ante la Unión Africana y embajador en Addis Abeba, Lamman Baali, durante la Reunión General de Embajadores sobre Educación en Zonas de Conflicto, organizada por el Departamento de Asuntos Políticos, Paz y Seguridad de la organización continental. Baali defendió que la educación «no es un lujo, sino un derecho fundamental» y destacó su importancia para garantizar estabilidad, dignidad y perspectivas de futuro.
El diplomático saharaui pidió financiación para las escuelas de los campos de refugiados y de las zonas afectadas por conflictos, la creación de entornos educativos seguros y un mayor apoyo a los docentes mediante formación, recursos y asistencia psicológica. También reclamó la integración de los menores refugiados en los planes educativos nacionales y una mejora de las condiciones laborales del profesorado, prestando especial atención a las dificultades que afrontan las niñas.
Baali vinculó además la protección de la educación con la construcción de la paz y la estabilidad en África. «Cada niño refugiado que lleva un libro en lugar de un arma representa una victoria para la paz», afirmó, antes de defender la educación, la capacitación y el desarrollo de capacidades de la población refugiada como elementos esenciales para la reconstrucción de las comunidades y el desarrollo sostenible del continente.
