El director de los principales servicios de seguridad de Marruecos, Abdellatif Hammouchi, vuelve a situarse en el centro de la atención tras las últimas publicaciones atribuidas al grupo de hackers Jabaroot. Un artículo publicado este jueves por Infobae recupera su trayectoria y recuerda las controversias que han acompañado durante años a uno de los hombres más poderosos del aparato de seguridad marroquí.
Hammouchi dirige simultáneamente la Dirección General de Vigilancia del Territorio (DGST), responsable de la inteligencia interior, y la Dirección General de Seguridad Nacional (DGSN), que dirige la Policía. Jabaroot lo ha señalado ahora como figura central de las actuaciones de seguridad marroquíes, aunque Infobae subraya que esas afirmaciones procedentes del grupo de hackers no han sido confirmadas de manera independiente.
El perfil resulta especialmente significativo por sus antecedentes. En 2014, la justicia francesa trató de interrogar a Hammouchi a raíz de denuncias por presuntas torturas. Entre quienes habían presentado denuncias se encontraba el activista saharaui Naama Asfari, condenado en el proceso relacionado con Gdeim Izik. El episodio provocó entonces una grave crisis diplomática entre Francia y Marruecos, aunque Hammouchi no llegó a declarar ante la justicia francesa.
Su nombre también ha aparecido relacionado con las sospechas surgidas alrededor del caso Pegasus. Las investigaciones sobre el programa espía revelaron la vigilancia o infección de teléfonos pertenecientes a dirigentes políticos, periodistas y activistas, entre ellos miembros del Gobierno español. Sin embargo, la responsabilidad marroquí en el espionaje sufrido por Pedro Sánchez y otros ministros españoles no ha quedado establecida judicialmente, y Hammouchi ha negado cualquier participación.
Pese a esas controversias, el responsable de seguridad marroquí ha mantenido una estrecha cooperación con varios gobiernos europeos. En noviembre de 2025, el ministro español del Interior, Fernando Grande-Marlaska, le concedió la Gran Cruz de la Orden del Mérito de la Guardia Civil por la colaboración entre ambos países en materia de seguridad y lucha antiterrorista. Francia también lo había distinguido anteriormente con la Legión de Honor.
La nueva atención sobre Hammouchi muestra así una de las contradicciones que acompañan las relaciones europeas con Marruecos: un responsable cuestionado durante años por organizaciones de derechos humanos continúa siendo, al mismo tiempo, un interlocutor privilegiado en materia de inteligencia, migración y lucha antiterrorista. Las revelaciones atribuidas a Jabaroot vuelven ahora a colocar esa relación bajo los focos, aunque el contenido y la autenticidad de las filtraciones deben seguir siendo tratados con cautela.
Fuente: Infobae, 27 de agosto de 2026.
