El presidente de la República Saharaui y secretario general del Frente POLISARIO, Brahim Ghali, defendió durante la XXI Cumbre Extraordinaria de la Unión Africana celebrada en Luanda la necesidad de reforzar los mecanismos africanos ya existentes para prevenir y resolver conflictos, dotándolos de los medios y capacidades necesarios para actuar con mayor rapidez y eficacia.
En su intervención ante los jefes de Estado y de Gobierno africanos, Ghali señaló que la Unión Africana ha realizado avances importantes en la construcción de una arquitectura continental de paz y seguridad, pero sostuvo que el principal desafío ya no consiste en crear nuevas estructuras, sino en hacer plenamente operativos los mecanismos existentes. El presidente saharaui destacó además el significado de que la reunión se celebre en Angola y valoró la experiencia del país en materia de reconciliación y construcción de la paz, así como el papel desempeñado por el presidente João Lourenço en iniciativas de mediación continental.
La República Saharaui presentó en ese marco seis propuestas prácticas: reforzar el papel preventivo del Consejo de Paz y Seguridad de la UA; mejorar el sistema africano de alerta temprana y conectarlo con respuestas políticas y diplomáticas rápidas; establecer mecanismos más eficaces para supervisar el cumplimiento de las decisiones de la Unión Africana, incluidas las relacionadas con descolonización y autodeterminación; mejorar la coordinación con Naciones Unidas preservando el papel central de la UA en los conflictos africanos; reforzar la protección de la población civil y el respeto del derecho internacional humanitario y los derechos humanos; y prestar especial atención a refugiados y desplazados internos, garantizando su derecho a un retorno seguro, voluntario y digno.
Ghali elogió también el trabajo de la Comisión de la Unión Africana, del Consejo de Paz y Seguridad y de los demás órganos continentales dedicados a estas materias, insistiendo en que la eficacia de la organización dependerá en buena medida de su capacidad para intervenir antes de que las crisis se agraven y para garantizar posteriormente condiciones de estabilidad, reconstrucción y desarrollo.
