El artista y cineasta saharaui Mohamed Sleiman Labat denuncia en una tribuna publicada por The Guardian que Christopher Nolan utilizó el Sáhara Occidental ocupado como escenario de La Odisea, mientras los propios saharauis pueden ser perseguidos por filmar y documentar la realidad de su territorio.
Labat señala la contradicción entre la libertad concedida a las grandes producciones internacionales y las restricciones que sufren periodistas, artistas y activistas saharauis. A su juicio, rodar en Dajla con autorización de Marruecos y sin el consentimiento del pueblo saharaui contribuye a presentar la ocupación como una situación normal.
El autor recuerda además la profunda ironía de que una obra sobre el desplazamiento, la separación familiar y el difícil regreso al hogar haya empleado como decorado una tierra cuyo pueblo lleva más de medio siglo dividido entre los campamentos de población refugiada y la ocupación marroquí. Para Labat, los paisajes, la cultura y la memoria saharauis no pueden convertirse en elementos decorativos al servicio de una superproducción extranjera.
La publicación de esta denuncia en un medio internacional como The Guardian amplía el debate abierto por FiSahara y sitúa en el centro una reivindicación fundamental: el pueblo saharaui debe poder contar sus propias historias, filmar libremente en su tierra y decidir sobre el uso cultural de su territorio.
Fuente: The Guardian
