Los graves incendios forestales registrados en los últimos días en el norte y noreste de Argelia han causado al menos 12 muertos y 54 heridos, varios de ellos en estado grave. Las provincias de Jijel, Béjaïa y Tizi Ouzou figuran entre las más afectadas por una oleada de fuegos que obligó a evacuar poblaciones y movilizó importantes medios terrestres y aéreos de Protección Civil y del Ejército argelino.
Las autoridades han anunciado que la situación se encuentra ya mayoritariamente controlada, pero las investigaciones sobre el origen de los incendios continúan abiertas. El presidente Abdelmadjid Tebboune ha expresado públicamente sus sospechas sobre la aparición simultánea de varios focos y ha afirmado que algunos elementos apuntan a una posible actuación deliberada. «No es normal que se produzcan incendios simultáneamente», señaló, al tiempo que habló de intentos dirigidos a «debilitar a Argelia y socavar su unidad».
La Fiscalía argelina investiga varios casos como posibles delitos de terrorismo, sabotaje y delincuencia organizada, y al menos cuatro personas han sido detenidas acusadas de provocar incendios en zonas forestales. Por el momento, las autoridades no han identificado públicamente a ningún Estado extranjero como responsable de esta última oleada, aunque Argelia mantiene abierta la hipótesis de una actuación criminal organizada.
Desde la República Saharaui se han sucedido las muestras de solidaridad. El presidente Brahim Ghali trasladó sus condolencias al presidente Tebboune y al pueblo argelino, mientras instituciones saharauis han expresado su apoyo a las familias de las víctimas y a las poblaciones afectadas. Las autoridades saharauis han destacado asimismo el esfuerzo realizado por los equipos civiles y militares argelinos frente a una tragedia que vuelve a golpear varias regiones del país.
Fuente: Sahara Press Service / Agencia de Noticias Argelina / Europa Press / Actualidad Saharaui
