Pegasus vuelve a proyectar su sombra sobre la relación de Sánchez con Marruecos

El espionaje a teléfonos de Pedro Sánchez reaviva el debate político en España, con PP, Vox y Podemos cuestionando si Marruecos condiciona la política del Gobierno. La investigación sobre Pegasus ha quedado estancada y sin responsables identificados.

Pegasus vuelve al debate político: PP, Vox y Podemos cuestionan si Marruecos condiciona a Sánchez

El espionaje con Pegasus a los teléfonos de Pedro Sánchez y varios miembros del Gobierno ha vuelto al centro del debate político español después de la crisis de Ceuta. PP y Vox han recuperado en los últimos días la hipótesis de que la información obtenida mediante aquel ataque pudiera estar condicionando la política del Ejecutivo hacia Marruecos, mientras Podemos ha empezado también a plantear públicamente esa posibilidad.

La investigación judicial sobre Pegasus se abrió en 2022 después de que el Centro Criptológico Nacional detectara infecciones en los teléfonos del presidente del Gobierno y de varios ministros. El procedimiento fue archivado de nuevo en enero de 2026 ante la falta de cooperación de Israel y sin que pudiera identificarse judicialmente a los responsables. Según recuerda Infobae, el Gobierno reconoció los ataques, pero nunca atribuyó oficialmente su autoría a Marruecos. La investigación situó una de las primeras intrusiones en el teléfono de Sánchez el 19 de mayo de 2021, un día después de su viaje a Ceuta junto a Fernando Grande-Marlaska.

La oposición ha vuelto ahora sobre aquel episodio. Vox ha preguntado públicamente “con qué le amenazaron” y “qué saben de usted”, mientras el PP reclama la desclasificación de la documentación relacionada con Pegasus y plantea si existe alguna relación entre el espionaje y las decisiones posteriores del Ejecutivo hacia Rabat, incluido el giro español sobre el Sáhara Occidental en 2022.

A esas sospechas se ha sumado ahora Podemos. Ione Belarra afirmó este sábado que Marruecos “quizás tiene demasiada información del presidente” y volvió a preguntarse por qué el Gobierno evita adoptar una posición más dura frente a Rabat. La dirigente de Podemos vinculó esa posible dependencia tanto con la crisis de Ceuta como con el papel que España atribuye a Marruecos en el control migratorio de la frontera.

La reaparición de Pegasus en el debate se produce en un momento especialmente delicado para las relaciones entre España y Marruecos. La crisis migratoria de Ceuta, las dudas abiertas por los informes policiales sobre la actuación de las fuerzas marroquíes y el cambio de posición español sobre el Sáhara Occidental vuelven a situar bajo escrutinio una relación bilateral cuya dimensión más opaca continúa siendo, precisamente, qué ocurrió con los teléfonos del presidente y de varios ministros y qué información pudo ser extraída.

Fuentes: Infobae y El Mundo, 5 de septiembre de 2026.

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