Gdeim Izik | Crece la preocupación por la salud y el aislamiento de los presos saharauis en huelga de hambre

Aumenta la preocupación por la huelga de hambre de presos saharauis del grupo de Gdeim Izik, exigiendo derechos humanos, mientras enfrentan restricciones de contacto, visitas y condiciones de detención difíciles en prisiones.

La preocupación por la situación de los presos saharauis del grupo de Gdeim Izik aumenta mientras continúa la huelga de hambre iniciada el 23 de septiembre por nueve de ellos. Según informó Equipe Media, los huelguistas reclaman la aplicación de decisiones y opiniones de mecanismos de derechos humanos de Naciones Unidas, entre ellos el Comité contra la Tortura y el Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria, así como su traslado a centros penitenciarios próximos a sus familias.

Uno de los presos, Mohamed Bani, tuvo que interrumpir la huelga tras sufrir una bajada de tensión y ser trasladado a la unidad médica de la prisión de Ait Melloul 2. Equipe Media recoge también la preocupación de las familias por la pérdida de contacto con Sidi Bachir Allali Boutenguiza, Ahmed Sbaai y Hassan Dah, este último sometido, según fuentes familiares citadas por el medio saharaui, a medidas de aislamiento tras su participación en la organización de la protesta.

En la prisión de Tiflet 2, la familia de Abdallah Sidi Abbahah denunció restricciones de visitas y la retirada de botellas de agua y azúcar destinadas al preso durante la huelga. Por otra parte, el periodista saharaui Bachir Khadda habría sido trasladado a una prisión de El Aaiún, sin que por el momento se conozcan detalles sobre las condiciones del traslado ni sobre su estado.

Equipe Media señala que la información disponible sobre la salud de los restantes huelguistas continúa siendo limitada, mientras las familias denuncian dificultades de comunicación, restricciones de visitas y traslados entre centros penitenciarios.


Huelga de hambre de los presos de Gdeim Izik: preocupación por su salud, incomunicación, restricciones de visitas y traslados
Equipe Media – Sáhara Occidental ocupado
27/09/2026
Crece la preocupación por la situación de los presos políticos saharauis del grupo de Gdeim Izik, varios días después de que nueve de ellos iniciaran, el 23 de septiembre de 2026, una huelga de hambre indefinida.
Los presos reclaman la aplicación de las decisiones y dictámenes emitidos por mecanismos de derechos humanos de Naciones Unidas, en particular el Comité contra la Tortura y el Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria que piden su libertad, así como su traslado a cárceles más próximas a sus familias.
Uno de los nueve huelguistas, Mohamed Bani, se vio obligado a suspender la protesta tras sufrir una fuerte bajada de tensión arterial. Según informó su familia, fue trasladado a la enfermería de la prisión de Ait Melloul 2.
En la Prisión Central de Kenitra, la familia de Sidi Bachir Allali Boutenguiza comunicó a Equipe Media que lleva más de una semana sin poder contactar con él, lo que ha aumentado la preocupación por su estado de salud. Sus familiares aseguran que padece varias enfermedades, entre ellas hemorroides y alergias, y que sus reiteradas solicitudes de atención médica no han sido atendidas. Añaden que los hedores procedentes del sistema de alcantarillado de la prisión han agravado sus problemas alérgicos.
La familia de Ahmed Sbaai, activista saharaui de derechos humanos y presidente de la Liga para la Protección de los Presos Saharauis, también ha denunciado la pérdida de contacto desde el inicio de la huelga. Su hermana, Zahra Sbaai, declaró a Equipe Media que su hermano padece diversas enfermedades y pidió una intervención urgente del Comité Internacional de la Cruz Roja y de las organizaciones de derechos humanos.
Equipe Media había informado asimismo del traslado de Hassan Dah a una celda de aislamiento. Fuentes familiares describieron la medida como un castigo relacionado con su papel en la coordinación de la huelga de hambre. Posteriormente, su familia también perdió el contacto con él.
En la prisión de Tiflet 2, la familia de Abdallah Sidi Abbahah afirmó que las autoridades penitenciarias impidieron a su sobrino visitarlo y le comunicaron que existía una decisión de suspensión de las visitas. La familia denunció además la confiscación de botellas de agua y azúcar destinadas al preso durante la huelga.
Por otra parte, el periodista y preso político saharaui Bachir Khadda ha sido trasladado a una prisión de El Aaiún, según información recibida por Equipe Media. Hasta el momento no se conocen más detalles sobre las circunstancias del traslado ni sobre su situación actual.
Los datos recabados por Equipe Media en los últimos días reflejan una situación cada vez más preocupante: uno de los huelguistas ha tenido que interrumpir la protesta por el deterioro de su salud, mientras otros se enfrentan a la pérdida de contacto con sus familias, el aislamiento, restricciones de visitas y traslados entre centros penitenciarios.
Por el momento, sigue siendo escasa la información fiable sobre el estado de salud del resto de los huelguistas, lo que aumenta la preocupación de sus familias.

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