La Liga para la Protección de los Presos Saharauis pidió a Naciones Unidas y organizaciones de derechos humanos intervención urgente por el estado de Naâma Asfari, quien lleva 45 días en huelga de hambre. La organización alerta sobre riesgos vitales y solicita atención médica y una misión internacional para verificar su situación.
La Liga para la Protección de los Presos Saharauis en las Prisiones Marroquíes ha dirigido este 22 de julio una carta abierta a Naciones Unidas, el Comité Internacional de la Cruz Roja y distintas organizaciones de derechos humanos para reclamar una intervención urgente ante la situación del preso político saharaui Naâma Asfari.
Asfari cumple el día 45 de la huelga de hambre indefinida que inició el 8 de junio para denunciar las condiciones de detención de los presos políticos saharauis y exigir la aplicación de las decisiones del Grupo de Trabajo de la ONU sobre la Detención Arbitraria y del Comité contra la Tortura.
La organización advierte de que la prolongación de la protesta sitúa su vida ante un riesgo real de complicaciones irreversibles o fatales. Por ello solicita atención médica independiente y especializada, el envío de una misión internacional que pueda visitarlo y comprobar su estado, y garantías para el respeto de sus derechos y los de sus compañeros presos.
La carta pide a los organismos internacionales que intervengan ante las autoridades marroquíes antes de que se produzca una tragedia evitable. «Salvar hoy la vida del preso político saharaui Naâma Asfari es un deber humanitario antes de ser una obligación legal», sostiene la Liga.
Fuente: Carta abierta de la Liga para la Protección de los Presos Saharauis en las Prisiones Marroquíes, El Aaiún ocupado, 22 de julio de 2026.
La familia del preso político saharaui Naâma Asfari denuncia que lleva más de una semana sin noticias sobre su estado, mientras Asfari cumple 43 días en huelga de hambre. Exigen intervención internacional urgente y responsabilidades a las autoridades marroquíes por su salud y bienestar, reclamando acceso para médicos y su familia.
La familia del preso político saharaui asegura que lleva más de una semana sin recibir noticias sobre su estado. La organización que protege a los presos saharauis exige una intervención internacional urgente.
La familia de Naâma Asfari no ha podido mantener contacto con él ni obtener información sobre su situación desde el pasado 13 de julio, según una comunicación difundida por la Liga para la Protección de los Presos Saharauis en las Cárceles Marroquíes. La interrupción se produjo sin aviso previo ni explicación de la administración penitenciaria.
Cuando la organización hizo pública la denuncia, este lunes, Asfari cumplía 43 días de huelga de hambre y se encontraba, según la Liga, en un estado de salud extremadamente grave. La entidad denuncia que continúa privado de comunicación con su familia, asistencia médica independiente, contacto con sus abogados y acceso de organizaciones de derechos humanos.
La Liga responsabiliza a las autoridades marroquíes de su vida e integridad y reclama la intervención urgente de Naciones Unidas, la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos y el Comité Internacional de la Cruz Roja. También exige que se aclare su situación, que pueda ser visitado por médicos independientes y que se permita el acceso inmediato de su familia y su defensa.
Fuente:Sahara Press Service y comunicado de la Liga para la Protección de los Presos Saharauis en las Cárceles Marroquíes.
La situación de los presos políticos saharauis en cárceles marroquíes vuelve a generar preocupación tras varias denuncias recientes que apuntan a negligencia médica, detenciones arbitrarias y nuevas acciones de protesta para exigir el cumplimiento de las resoluciones de Naciones Unidas.
En la prisión local de Ait Melloul, el preso civil saharaui Brahim Dadi Ismaili estaría siendo objeto de negligencia médica deliberada, después de que la administración penitenciaria se haya negado a proporcionarle el tratamiento prescrito por el propio médico supervisor, poniendo en riesgo su integridad física según denuncian organizaciones saharauis.
Por su parte, Naama Asfari, miembro del grupo de Gdeim Izik, ha anunciado el inicio de una huelga de hambre que podría convertirse en indefinida a partir del 10 de mayo si no se atienden sus demandas. La protesta busca denunciar la falta de aplicación de la opinión del Grupo de Trabajo de la ONU sobre la Detención Arbitraria, que considera ilegal su encarcelamiento.
En esta misma línea, los presos saharauis Abdallahi Toubali y Mohamed Khuna Babit han iniciado una huelga de hambre de advertencia para exigir el cumplimiento de las resoluciones internacionales que instan a su liberación. Ambos denuncian además años de detención arbitraria, así como condiciones de encarcelamiento marcadas por la discriminación y el deterioro físico y psicológico.
Estas informaciones, difundidas por organizaciones saharauis, apuntan a un patrón persistente de vulneración de derechos en las cárceles marroquíes que sigue sin respuesta efectiva por parte de la comunidad internacional.
👉 Fuente: Liga para la Protección de los Presos Saharauis (comunicados)
excluyen de la amplia regularización de extranjeros a los solicitantes de apatridia
Excmo. Sr. ministro,
Fue una traición entregar a los saharauis a otros países, arrebatándoles el derecho a decidir su futuro. Fue indigno e ilegal retirarles además la nacionalidad española, cerrándoles la posibilidad de escapar al genocidio marroquí. Fue bochornoso y cruel negar el asilo a un grupo de cuarenta saharauis mientras se concede a venezolanos y ucranianos por decenas de miles. Durante 50 años ha sido cobarde no querer saber nada del “encargo sagrado de promover el bienestar de los saharauis” -obligación inherente a la potencia administradora del territorio-, echando balones fuera y eludiendo su responsabilidad. Durante los últimos 4 años, además, es una ignominia desoír el derecho internacional apoyando la anexión de ese territorio que quiere ser libre y que Vds. ayudaron y ayudan a aplastar. ¿Qué hay detrás de todo eso? ¿Cómo puede el Gobierno plantar cara -en una cierta medida- a grandes y poderosos tiranos mientras se esmera en no contradecir la voluntad de Marruecos en lo más mínimo?
Se preocupa Vd. por la integridad territorial de otros países. “Como no es justo, no lo vamos a tolerar”, dice Vd. Y por la integridad territorial del Sahara Occidental que es la que más nos tiene que preocupar a nosotros por ser los causantes de su desgracia, por esa, no. Jamás.
Vd. nunca ha dado explicaciones sobre el giro de Sánchez con respecto al Sahara Occidental, ni siquiera en el Congreso cuando se lo han preguntado. No sabemos lo que está pasando. Y si no nos quieren sacar de nuestra ignorancia, pensamos lo peor.
Para abundar en esa inquina contra los saharauis, duerme el sueño de los justos la tramitación de una ley que devuelva la nacionalidad española a los saharauis que la tuvieron, o que acorte el plazo para conseguirla como sucede con otros colectivos. El apoyo a la tramitación ya contó con la mayoría del Congreso, aunque el PSOE, reincidente, fue el único en oponerse.
Ahora, en su afán por negarles el pan y la sal, excluyen de la amplia regularización de extranjeros a los solicitantes de apatridia, que es un proceso mucho más largo y difícil, única opción de regularización que les quedaba a los saharauis al no poder obtener la nacionalidad. Dicen los medios que más del 95% de las solicitudes de apatridia en España corresponden a saharauis. Si es así, esa excepción iría directamente contra ellos. Es discriminación contra un grupo. Demuestren que no es cierto y rectifiquen.
En este primer trimestre cumplieron su condena de 10 años los estudiantes saharauis Aziz El Ouahidi, Mohamed Dadda y El Kentaoui El Bar, los tres pertenecientes al grupo Compañeros de El Ouali. El dia 16 dejó la prisión Abdelmoula El Hafidi, el penúltimo preso de aquellos aberrantes juicios que castigaron tan duramente al grupo. Diecisiete jóvenes estudiantes fueron acusados de asesinato y condenados sin pruebas, once de
ellos a 3 años de cárcel, estos cuatro que salen ahora, a 10 años, y el último, a 12 años, para dejar las cosas claras y que no siguieran defendiendo la autodeterminación del Sahara Occidental en las facultades marroquíes.
Ya solo queda Hussein Bachir, el estudiante saharaui que consiguió huir de la quema y llegó a España y pidió asilo al juez, pero fue entregado a Marruecos en el acto y sin más trámite, a petición de Marruecos, se entiende. Ahora cumple 12 años de prisión.
Salah Eddine Sabbar e Ibrahim Babait son los dos últimos estudiantes saharauis condenados en juicios farsa. Lo están pasando mal. Condenados primero a mes y medio, detenidos de nuevo, con otro pretexto, y condenados a 8 meses y multa de 15.000 dirhams (unos 1.500 euros). En apelación, su pena de cárcel fue rebajada a 6 meses y se mantuvo la multa, multa que un estudiante saharaui no puede pagar.
Estos dos estudiantes han sufrido violencia, ofensas, amenazas, prohibiciones de comunicar telefónicamente con la familia y, alternativamente, escucha de llamadas, han visto saqueadas sus pertenencias, libros y apuntes; les han cambiado de cárcel sin avisar a la familia, en celdas hacinadas de presos comunes. Uno de ellos ha sido puesto en el “módulo disciplinario”. Y, por supuesto, nada de atención sanitaria. Se han puesto en huelga de hambre para protestar por todo ese maltrato. Empezaron la huelga el día 31 de marzo. Y siguen.
¿Qué hace que presos a quienes faltan dos meses para quedar en libertad se metan en una huelga de hambre que les puede costar la vida?: el rechazo de la injusticia. Abdelmoula, el recién liberado, lo explica muy bien, y no es el primero. Afirma que los presos civiles saharauis que permanecen en las prisiones de la ocupación se mantienen firmes y constantes en las posiciones y opiniones políticas por las cuales fueron detenidos. Asegura que la tortura y las humillaciones sistemáticas en su contra no los han disuadido de resistir, ni siquiera después de diez años, y que, por el contrario, está listo para expresar sus opiniones y continuar su actividad, incluso si eso le costara regresar a la cárcel.
Con ese linaje, es difícil vencerles. Son valientes y tenaces. En 50 años no les han doblegado.
No solo Vd., nuestro presidente también saca pecho contra la injusticia: “Ser aliado de otro país no significa obediencia, ni tampoco seguidismo ciego”, hay que “decirle a tu socio la verdad, aunque sea incómoda”. Haga caso al presidente y dígale a Marruecos que la monstruosidad que está haciendo con los presos políticos saharauis tiene que cesar. Pídale, sin ir más lejos, que nos devuelvan a Hussein Bachir, a quien el Gobierno entregó como mercancía, fuera de la normativa que rige para los seres humanos. Marruecos ya se ha ensañado bastante con él durante más de 7 años. Favor con favor se paga. Pida que le traigan de vuelta.
Cristina Martínez Benítez de Lugo
Participante en el Movimiento por los Presos Políticos Saharauis