La diputada Tesh Sidi ha reaccionado al adelanto electoral anunciado por Pedro Sánchez y ha advertido de que, con la publicación de la convocatoria y la disolución de las Cortes, la proposición de ley sobre nacionalidad saharaui quedaría fuera de esta legislatura.
Sidi plantea dos posibles salidas. La primera sería que el Senado, donde el Partido Popular tiene mayoría, retirara o revirtiera las enmiendas introducidas durante la tramitación. La segunda pasaría por una actuación del Gobierno mediante decreto.
La primera opción dependería de una decisión política del PP y, además, tendría un margen temporal muy reducido si la disolución de las Cámaras entra en vigor al publicar la disolución de las Cortes en el BOE de mañana, 6 de octubre, antes del Pleno del Senado previsto para esta semana.
La segunda tampoco permitiría sustituir automáticamente la proposición de ley que decae. Un decreto no puede convertirse sin más en la continuación de una reforma legislativa pendiente. La proposición de ley que estaba tramitando el Parlamento pretendía cambiar de forma general las reglas de acceso a la nacionalidad para un colectivo de saharauis. Eso exige una norma con rango de ley. No puede sustituirse sin más por un decreto del Gobierno porque la propia Constitución establece que la nacionalidad española se adquiere, conserva y pierde conforme a la ley, y además los decretos-leyes tienen límites cuando afectan a materias del Título I, donde está regulada la nacionalidad.
Otra cosa distinta es la carta de naturaleza. El Código Civil permite que el Gobierno conceda la nacionalidad mediante Real Decreto cuando concurren circunstancias excepcionales en una persona concreta. Eso puede servir para expedientes individuales o grupos muy determinados si se articula así, pero no equivale a cambiar la ley para establecer un derecho general o una vía permanente para todos los saharauis afectados. Por eso, si la proposición decae con la disolución de las Cortes, un Real Decreto no la “rescata”: como mucho abriría una vía distinta, excepcional y discrecional.
Por ello, si ninguna de esas vías prospera antes de la disolución, la fórmula ordinaria para recuperar la iniciativa sería volver a presentarla en las nuevas Cortes tras las elecciones generales.
Con la convocatoria de elecciones anticipadas y el registro de enmiendas por parte del Partido Popular en el Senado a la ley de nacionalidad saharaui, mañana, con la publicación en el BOE, quedarían disueltas las Cortes y una ley aprobada por amplias mayorías y al 99% se iría a la basura.
Las opciones que quedan: que el Senado, donde el PP tiene mayoría, retire o revierta sus enmiendas, o que el Gobierno incorpore la medida mediante un real decreto.
Seguimos ✊🏽🇪🇭
— Tesh Sidi🇪🇭 (@teshsidi) October 5, 2026
Sáhara Occidental | El adelanto electoral hace decaer la ley de nacionalidad para los saharauis

