Cuando el pueblo saharaui desaparece de los análisis, algo no encaja – EL OBSERVADOR SAHARAUI | BREVE

Los análisis geopolíticos sobre el Sáhara Occidental suelen omitir al pueblo saharaui, centrándose en recursos y rivalidades entre Marruecos y Argelia. Esta perspectiva reduce el conflicto a disputas de poder, ignorando la descolonización y la autodeterminación de los saharauis, quienes llevan décadas esperando una resolución.

Algunos análisis internacionales empiezan a hablar del Sáhara Occidental sin hablar apenas de los saharauis.

Fosfatos, pesca, rivalidad entre Marruecos y Argelia, estrategia estadounidense, influencia francesa, intereses rusos o rutas atlánticas. Todo eso aparece cada vez más en determinados estudios geopolíticos sobre el Sáhara Occidental.

Lo llamativo es que, en ocasiones, el pueblo saharaui queda relegado a un papel secundario. La cuestión deja de presentarse como un proceso de descolonización pendiente reconocido por Naciones Unidas y pasa a interpretarse casi exclusivamente como una disputa entre Estados y potencias por recursos e influencia regional.

No se trata de negar la importancia de la geopolítica. El control de los recursos naturales, la seguridad regional o las alianzas internacionales forman parte de la realidad del conflicto. Pero cuando desaparecen del análisis la autodeterminación, los refugiados saharauis, los territorios ocupados o las resoluciones de la ONU, el resultado es una imagen incompleta del problema.

Quizá el mejor síntoma de esta tendencia sea que algunos textos dedican páginas enteras a hablar de Marruecos, Argelia, Washington o París, mientras apenas mencionan a quienes llevan medio siglo esperando el final de una descolonización que sigue sin resolverse.

Porque el Sáhara Occidental no es solamente una cuestión geopolítica. Antes que nada, sigue siendo una cuestión saharaui.

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