SÁHARA OCCIDENTAL | La ocupación agrava el riesgo climático para el pueblo saharaui, advierten en Ginebra

La ocupación del Sáhara Occidental agrava la vulnerabilidad del pueblo saharaui al cambio climático y cuestiona el desarrollo de energías renovables, excluyendo a la población de decisiones sobre sus recursos.

La ocupación del Sáhara Occidental incrementa la vulnerabilidad del pueblo saharaui frente al cambio climático y plantea interrogantes sobre el desarrollo de proyectos de energías renovables en el territorio ocupado. Esa fue una de las principales conclusiones del seminario sobre Justicia Climática y Derechos Humanos en el Contexto de la Ocupación Extranjera, celebrado este martes en Ginebra en paralelo al 63.º período de sesiones del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas.

El investigador británico Nick Brooks señaló que el desplazamiento de gran parte de la población saharaui desde las zonas costeras hacia los campamentos de refugiados ha aumentado su exposición a temperaturas extremas y otros riesgos climáticos. Según explicó, los campamentos se encuentran próximos a áreas donde el aumento combinado de temperatura y humedad podría alcanzar niveles extremadamente peligrosos si el calentamiento global llega a los dos grados. Brooks denunció también que la República Saharaui queda fuera de los principales mecanismos internacionales de financiación climática, mientras Marruecos ha recibido, según los datos expuestos por el experto, alrededor de 250 millones de dólares de financiación oficial y ha incorporado proyectos renovables desarrollados en el Sáhara Occidental a sus compromisos climáticos.

El representante permanente de Mozambique ante Naciones Unidas en Ginebra, Geraldo Gonçalves Miguel Saranga, defendió que la transición energética no puede considerarse justa si quienes habitan o son titulares de un territorio quedan excluidos de las decisiones sobre sus recursos. Recordó que la explotación de fosfatos, pesca y energías renovables en el Sáhara Occidental no puede desligarse del derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación y advirtió de que «la transición verde no debe convertirse en un medio para normalizar situaciones» cuyo estatus continúa pendiente conforme al derecho internacional.

En la clausura, el responsable saharaui Ubbi Buchraya Bachir sostuvo que el pueblo saharaui no se opone al desarrollo de las energías renovables, sino a que estas sean utilizadas para consolidar la ocupación y explotar los recursos del territorio sin resolver previamente su situación jurídica y política. «Las turbinas eólicas no hacen sostenible la ocupación y los paneles solares no legitiman la explotación de un territorio no autónomo», afirmó, antes de recordar que el Sáhara Occidental continúa inscrito por Naciones Unidas como Territorio No Autónomo pendiente de descolonización y que la Corte Internacional de Justicia no reconoció en 1975 soberanía territorial marroquí sobre el territorio.

Fuente: Sahara Press Service.

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