OBSERVADOR SAHARAUI | Breve: Nuevas pruebas vinculan a la inteligencia marroquí con el espionaje a móviles españoles y saharauis

Una investigación internacional ha revelado nuevas evidencias sobre la utilización del software espía Pegasus por parte de los servicios de inteligencia marroquíes contra más de 200 números españoles y saharauis entre 2018 y 2019, incluidos periodistas y activistas. Esto pone en cuestión la relación entre España y Marruecos y afecta a la cooperación entre ambos.

Pie de foto: Fernando Grande-Marlaska junto a Abdellatif Hammouchi, director de la inteligencia interior marroquí, señalado en la investigación sobre el uso de Pegasus.

Una investigación internacional coordinada por Forbidden Stories y OCCRP, con participación de medios como El Confidencial, The Guardian, Le Monde y Haaretz, aporta nuevas pruebas que refuerzan la atribución a los servicios de inteligencia marroquíes del uso del programa espía Pegasus contra números de teléfono españoles y saharauis. El trabajo incluye el testimonio de un antiguo miembro de la inteligencia marroquí y nueva documentación sobre la utilización del software de la empresa israelí NSO Group.

Según la investigación, más de 200 números españoles —en algunas informaciones elevadas a unos 250— fueron seleccionados como objetivos entre 2018 y 2019. Entre ellos figuran periodistas, cargos públicos, miembros de las fuerzas de seguridad, activistas y también personas vinculadas a la causa saharaui. La investigación recuerda además que un número español de Aminetu Haidar ya había sido señalado como objetivo y subraya la presencia de otros perfiles saharauis en esa campaña de vigilancia.

Los periodistas distinguen, no obstante, entre teléfonos seleccionados como objetivo, intentos de infección e infecciones confirmadas, ya que solo un análisis forense individual puede acreditar que Pegasus llegó a instalarse en cada terminal. Aun así, el nuevo testimonio interno y los elementos técnicos publicados refuerzan de forma considerable las sospechas sobre la responsabilidad de la DGST, el servicio de inteligencia interior marroquí dirigido por Abdellatif Hammouchi.

Las revelaciones vuelven a situar bajo escrutinio la relación entre Madrid y Rabat, especialmente porque el espionaje habría afectado también a responsables institucionales españoles mientras la cooperación política y policial entre ambos países continuaba sin grandes cambios. Para el movimiento solidario con el Sáhara Occidental, el caso confirma además que activistas y representantes saharauis en España también habrían estado en el radar de la inteligencia marroquí.

Fuente: Forbidden Stories, OCCRP, El Confidencial, The Guardian, Le Monde