La decisión adoptada este martes por el Tribunal Supremo sobre la denominada «ley de nietos» ha comenzado a mezclarse en algunos debates con la proposición de ley sobre nacionalidad española para los saharauis que tramita el Congreso. Sin embargo, se trata de dos procedimientos jurídicos distintos y la resolución conocida hoy no modifica ni suspende la iniciativa saharaui.
El Supremo ha acordado cautelarmente limitar determinados efectos electorales en el Censo Electoral de Residentes Ausentes (CERA) de personas que obtuvieron la nacionalidad al amparo de la Ley de Memoria Democrática, mientras resuelve el recurso presentado contra la interpretación aplicada a los descendientes de exiliados. La medida no supone la anulación general de esas nacionalidades.
La proposición relativa a los saharauis sigue otro cauce legislativo. El dictamen aprobado por la Comisión de Justicia contempla una vía específica para quienes nacieron en el Sáhara Occidental bajo administración española y sus descendientes, además de modificar el Código Civil para aplicarles el plazo reducido de dos años de residencia para acceder a la nacionalidad.
Ambas cuestiones pueden relacionarse en un plano histórico más amplio, porque remiten a memoria, reparación y responsabilidades del Estado español, pero no deben confundirse jurídicamente. La decisión del Supremo sobre la «ley de nietos» no altera la tramitación parlamentaria de la nacionalidad saharaui.
Fuente: EL PAÍS / Congreso de los Diputados.
