La jaima saharaui no es solo una tienda ni un elemento folclórico asociado al desierto. Es un espacio de vida, memoria, hospitalidad e identidad colectiva, profundamente ligado a la historia del pueblo saharaui y a su forma de habitar el territorio.
Así lo plantea la escritora y profesora saharaui Farah Dih en un artículo publicado en Mundo Obrero, ilustrado con una fotografía procedente de NO TE OLVIDES DEL SÁHARA OCCIDENTAL. En el texto, la autora recuerda que la jaima ha sido, históricamente, mucho más que un refugio: representa un lugar donde confluyen lo privado y lo público, las relaciones familiares y comunitarias, la movilidad nómada y el vínculo con la tierra.
El artículo subraya también la dimensión política de la jaima, especialmente a partir de la colonización española, la ocupación marroquí y el exilio. En ese contexto, la tienda saharaui se ha convertido en un símbolo de preservación cultural, diferenciación frente al colonizador y resistencia colectiva.
Farah Dih sitúa el campamento de Gdeim Izik, desmantelado violentamente por las fuerzas marroquíes el 8 de noviembre de 2010, como una de las expresiones más claras de ese papel político. Aquel campamento de jaimas, levantado en el Sáhara Occidental ocupado, no solo denunció la marginación y la ocupación, sino que anticipó formas de movilización que después recorrerían buena parte del mundo árabe.
Fuente: Mundo Obrero / Farah Dih
Imagen: NO TE OLVIDES DEL SÁHARA OCCIDENTAL
