La actualidad saharaui de este martes deja varios asuntos que permiten apartar por un momento el foco de los movimientos diplomáticos de los últimos días: presos políticos, explotación de recursos naturales, solidaridad y recuperación de la memoria.
Naâma Asfari podría retomar la huelga de hambre en septiembre
El preso político saharaui continúa recuperándose tras la huelga de hambre suspendida el 24 de julio. Su familia informa de que, por primera vez en diez años, ha podido ser atendido por un oftalmólogo, pero advierte de que retomará una huelga indefinida en septiembre si la administración penitenciaria marroquí incumple los compromisos asumidos.
Aftissat alcanza los 550 MW en el Sáhara Occidental ocupado
El complejo eólico de Aftissat ha ampliado su capacidad hasta los 550 MW. El proyecto está desarrollado por Nareva, perteneciente al holding de la monarquía marroquí. Western Sahara Resource Watch recuerda que estas instalaciones se desarrollan sin el consentimiento del pueblo saharaui y contribuyen a integrar económicamente el territorio ocupado en el sistema marroquí.
La República Saharaui expresa su solidaridad con el pueblo colombiano
El Ministerio de Asuntos Exteriores de la RASD ha trasladado sus condolencias y solidaridad al pueblo de Colombia tras el terremoto que ha causado víctimas, heridos y daños materiales. El mensaje llega después del giro del nuevo Gobierno colombiano sobre el Sáhara Occidental, pero se dirige expresamente al pueblo colombiano y no hace referencia a esa decisión política.
«La noche de recoger flores»: memoria de la prisión saharaui
La Liga de Periodistas y Escritores Saharauis en Europa recupera el libro La noche de recoger flores como ejemplo de cómo una experiencia individual de prisión, tortura y detención secreta puede convertirse en memoria colectiva y testimonio contra el olvido.
Cuatro asuntos distintos que recuerdan que la actualidad del Sáhara Occidental no se limita a reconocimientos diplomáticos y reuniones internacionales: también está en las cárceles, los recursos del territorio ocupado, la solidaridad entre los pueblos y la memoria de quienes vivieron la represión.
