El Sáhara Occidental lleva la descolonización y los recursos naturales al Foro Social Mundial de Cotonú

La sociedad civil saharaui ha destacado en el Foro Social Mundial de Cotonú, abordando la descolonización del Sáhara Occidental, derechos humanos y explotación de recursos naturales en talleres y actividades culturales.

La sociedad civil saharaui ha desarrollado una amplia agenda durante la 17ª edición del Foro Social Mundial, que se celebra del 4 al 8 de agosto en Cotonú y otras localidades de Benín. La delegación ha utilizado este espacio internacional para situar en los debates la descolonización del Sáhara Occidental, el derecho a la autodeterminación, los derechos humanos y la explotación de sus recursos naturales.

El Foro Social Mundial nació en 2001 en Porto Alegre, Brasil, como un gran espacio de encuentro de movimientos sociales, organizaciones de la sociedad civil, sindicatos, asociaciones, investigadores y colectivos ciudadanos de distintos países. La edición de Cotonú reúne durante cinco días debates, talleres y encuentros sobre justicia social, derechos humanos, clima, economía solidaria y gobernanza de los recursos naturales, con más de 200 sesiones temáticas previstas.

Durante las últimas jornadas, la delegación saharaui ha organizado talleres sobre expolio de recursos naturales, autodeterminación, descolonización y derechos humanos, además de participar en marchas y concentraciones junto a otras delegaciones. Un pabellón saharaui instalado en uno de los espacios del Foro ha servido también para acercar a los participantes la historia, la cultura y la realidad del pueblo saharaui mediante encuentros, música y actividades culturales.

La Unión Nacional de Mujeres Saharauis (UNMS) ha llevado igualmente al Foro la situación de las mujeres bajo ocupación y en los campamentos de refugiados. Su secretaria general, Chaba Seini, denunció la represión sufrida por las activistas saharauis, la situación de los presos políticos y el impacto de medio siglo de exilio, al tiempo que destacó el papel desempeñado por las mujeres en la construcción y funcionamiento de las instituciones saharauis.

La cuestión medioambiental ha ocupado asimismo un lugar destacado. La organización saharaui SONREP ha relacionado la explotación de los recursos naturales, la confiscación de tierras, los desplazamientos forzados y los efectos climáticos, planteando ante los movimientos participantes una pregunta que conecta directamente con uno de los grandes debates de esta edición: qué significa hablar de justicia ambiental en un territorio pendiente de descolonización.

Con talleres, encuentros bilaterales, manifestaciones y actividades culturales, la participación saharaui en Cotonú ha permitido situar nuevamente el Sáhara Occidental en un foro nacido precisamente para conectar las luchas sociales y políticas que quedan habitualmente fuera de los grandes espacios gubernamentales internacionales.

Fuente: Sahara Press Service (SPS), SONREP y Foro Social Mundial 2026.
La 17ª edición del Foro Social Mundial se celebra en Benín del 4 al 8 de agosto de 2026.

OPINIÓN | Estados Unidos pasa de reconocer la ocupación del Sáhara Occidental a financiarla

La visita del embajador estadounidense a El Aaiún y el apoyo a un proyecto de amoníaco verde reflejan el creciente interés económico de EE. UU. en la ocupación marroquí del Sáhara Occidental.

La visita del embajador estadounidense a El Aaiún y el apoyo federal a un proyecto de amoníaco verde muestran un cambio importante: Washington ya no se limita a respaldar las pretensiones de Marruecos, sino que empieza a comprometer intereses económicos directos en el territorio ocupado.

Por EL OBSERVADOR SAHARAUI

Donald Trump reconoció en diciembre de 2020 las pretensiones marroquíes sobre el Sáhara Occidental. Aquel gesto rompió con décadas de prudencia estadounidense, pero todavía podía presentarse como una decisión política susceptible de ser revisada por otra Administración. Lo ocurrido ahora en El Aaiún introduce un elemento más difícil de desmontar: Estados Unidos empieza a vincular intereses económicos propios con la permanencia de la ocupación.

La Agencia de Comercio y Desarrollo de Estados Unidos financiará los estudios preliminares de un proyecto de producción de amoníaco verde promovido por un consorcio de empresas estadounidenses. No se está financiando todavía la construcción de la planta, pero sí el paso técnico necesario para preparar una inversión industrial de gran escala en un territorio cuyo estatuto internacional continúa sin resolverse.

La visita del embajador Richard Duke Buchan III a El Aaiún tampoco puede separarse de ese movimiento. El representante estadounidense reafirmó el respaldo de Washington al plan marroquí de autonomía mientras participaba en la presentación de una financiación federal. El mensaje combina diplomacia y negocios: Estados Unidos no solo apoya la posición de Rabat, sino que empieza a convertirla en oportunidades económicas para sus empresas.

La carretera que Mohamed VI ha decidido dedicar a Donald Trump completa el simbolismo. Marruecos ofrece al presidente estadounidense una infraestructura que atraviesa el Sáhara Occidental ocupado al mismo tiempo que abre el territorio a capitales y tecnologías norteamericanas. El homenaje personal encubre una operación política más profunda: asociar el nombre y los intereses de Estados Unidos a la integración económica del territorio en Marruecos.

Esto no significa que Washington haya desplazado ya a Francia. París continúa proporcionando a Rabat una cobertura decisiva en Europa y en los organismos internacionales. Lo que está ocurriendo es más preocupante: Marruecos suma un segundo gran garante. Francia sostiene tradicionalmente la ocupación y Estados Unidos comienza a dotarla de inversiones, tecnología y respaldo estratégico propio.

Cuantos más intereses extranjeros se instalen en El Aaiún y Dajla, más difícil será que esos mismos gobiernos acepten una solución que cuestione el control marroquí. Por eso, la batalla por los recursos no es secundaria. Estados Unidos corre el riesgo de dejar de ser únicamente una potencia parcial en el proceso político para convertirse en beneficiario económico directo de la ocupación que dice querer ayudar a resolver.

Organizaciones saharauis condenan la visita del embajador de Estados Unidos a El Aaiún ocupado

Organizaciones saharauis condenan la visita del embajador estadounidense Richard Duke Buchan III a El Aaiún, sosteniendo que legitima la ocupación marroquí y vulnera el estatus del Sáhara Occidental.

Organizaciones de la sociedad civil saharaui en los territorios ocupados han condenado la visita del embajador de Estados Unidos en Marruecos, Richard Duke Buchan III, a El Aaiún, al considerar que vulnera el estatuto jurídico internacional del Sáhara Occidental y contribuye a legitimar la ocupación marroquí.

El desplazamiento tuvo además un contenido económico concreto. Durante la visita se firmó una subvención de la Agencia de Comercio y Desarrollo de Estados Unidos, USTDA, para financiar los estudios preliminares de ingeniería de un proyecto de producción de amoníaco verde promovido por el consorcio ORNX en El Aaiún. La ayuda anunciada asciende a 5,7 millones de dólares y se presenta como la primera financiación federal estadounidense para un proyecto privado en el territorio ocupado.

El proyecto industrial completo se estima en unos 4.500 millones de dólares y prevé utilizar energía eólica y solar, electrolizadores y agua marina desalada para producir hidrógeno y amoníaco verde. Marruecos ya había asignado terrenos en El Aaiún al consorcio sin contar con el consentimiento del pueblo saharaui.

En un comunicado difundido por Sahara Press Service, las organizaciones sostienen que la visita no puede considerarse una actividad diplomática rutinaria. A su juicio, supone un respaldo político y económico a Rabat y forma parte de los intentos de convertir la ocupación en un hecho consumado mediante inversiones, infraestructuras y acuerdos internacionales.

El texto recuerda que el Sáhara Occidental continúa siendo un territorio no autónomo pendiente de descolonización. Ninguna visita oficial, financiación o proyecto energético puede modificar ese estatuto ni sustituir el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación y a decidir sobre sus tierras y recursos.

Las organizaciones advierten asimismo de que estas actuaciones debilitan la confianza en Estados Unidos como impulsor de las conversaciones políticas. Washington promueve contactos entre las partes mientras respalda el plan marroquí de autonomía y transforma ahora ese apoyo político en participación económica directa dentro del territorio ocupado.

Por ello, reclaman al Gobierno estadounidense que suspenda las medidas unilaterales y se abstenga de promover proyectos en el Sáhara Occidental sin el consentimiento del pueblo saharaui y de su representante, el Frente Polisario.

El comunicado pide también una respuesta de Naciones Unidas, la Unión Africana y la Unión Europea, e insta a las misiones diplomáticas extranjeras a no participar en actividades que normalicen la ocupación o faciliten la explotación de los recursos naturales saharauis.

Fuente: Sahara Press Service (SPS), 29 de julio de 2026.

Isabel Lourenço conecta la carretera Trump, el puerto de Dajla y la ocupación del Sáhara Occidental

Isabel Lourenço, investigadora portuguesa, argumenta que la carretera Tiznit-Dajla, el puerto y concesiones energéticas son parte de una estrategia para consolidar la ocupación marroquí del Sáhara Occidental, ignorando el consentimiento del pueblo.

La investigadora y activista portuguesa sostiene que la carretera, el futuro puerto y las concesiones energéticas no son proyectos aislados, sino piezas de una estrategia destinada a integrar el territorio ocupado en intereses marroquíes, estadounidenses e israelíes. – LECTURA COMENTADA

El supuesto bautizo de la carretera Tiznit-Dajla con el nombre de Donald Trump puede parecer una nueva extravagancia diplomática de Mohamed VI. Isabel Lourenço propone, sin embargo, mirar más allá del homenaje y situar la infraestructura dentro de una operación económica y geopolítica mucho más amplia.

En una extensa contribución publicada el 28 de julio, la investigadora del Centro de Estudios Africanos de la Universidad de Oporto analiza la conexión entre la carretera, el futuro Puerto Atlántico de Dajla y las actividades energéticas promovidas en las aguas del Sáhara Occidental ocupado. Su conclusión es clara: no estamos ante proyectos independientes, sino ante una arquitectura destinada a producir hechos consumados y presentar la ocupación como irreversible.

Lourenço presta especial atención al significado de colocar el nombre de Trump sobre una vía que atraviesa El Aaiún, Bojador y Dajla. La toponimia, recuerda, nunca es neutral en un territorio colonial. Nombrar carreteras, puertos o ciudades sirve también para reclamar el espacio, imponer un relato de soberanía y borrar la condición anterior del territorio.

El nombre de Trump convertiría así el reconocimiento estadounidense de diciembre de 2020 en una presencia material sobre el terreno. La proclamación no modificó el estatuto jurídico del Sáhara Occidental, pero ofreció a Rabat una cobertura política que Marruecos utiliza para atraer inversiones, construir infraestructuras y normalizar internacionalmente la ocupación.

El eje central del análisis es el Puerto Atlántico de Dajla. La carretera proporciona el corredor terrestre necesario para enlazarlo con las redes marroquíes, las zonas industriales y los proyectos agrícolas, pesqueros y energéticos previstos alrededor del complejo. Marruecos quiere presentarlo además como salida al océano para los países del Sahel, convirtiendo la dependencia logística en una forma indirecta de aceptación de sus pretensiones territoriales.

Lourenço examina también el interés estratégico que un puerto de gran calado en la fachada atlántica africana puede tener para Estados Unidos. La autora no afirma que exista un acuerdo para instalar una base militar en Dajla: reconoce expresamente que no hay pruebas públicas. Sí considera legítimo preguntarse por el posible uso futuro de infraestructuras comerciales con funciones logísticas, de seguridad o de apoyo militar.

El tercer elemento es la participación israelí en la exploración de hidrocarburos frente a las costas ocupadas. El texto recuerda los permisos atribuidos a NewMed Energy y Adarco Energy en el bloque denominado Boujdour Atlantique. Habla correctamente de exploración, no de extracción comercial ya confirmada, pero advierte de que estas concesiones incorporan intereses israelíes a la explotación proyectada de recursos saharauis sin el consentimiento de su pueblo.

La fuerza del análisis reside en unir las piezas: la carretera asegura la continuidad terrestre; el puerto ofrece la plataforma marítima y logística; las concesiones abren el frente energético; y el respaldo estadounidense protege políticamente el conjunto.

Marruecos intenta sustituir el Derecho Internacional por la acumulación de obras, contratos e intereses extranjeros. Primero convierte la ocupación en un inmenso proyecto de construcción. Después presenta ese «desarrollo» como prueba de soberanía.

Pero, como recuerda Isabel Lourenço, una infraestructura no crea un título territorial. Una carretera no sustituye al referéndum, un puerto no reemplaza el consentimiento del pueblo saharaui y una concesión marroquí no entrega derechos sobre unas aguas que no pertenecen a Marruecos.

Lectura completa: Isabel Lourenço, investigadora del Centro de Estudios Africanos de la Universidad de Oporto y especialista en el Sáhara Occidental, 28 de julio de 2026.

La República Saharaui refuerza la batalla legal contra el expolio de sus recursos naturales

Una conferencia en Chahid El Hafed analizó la explotación del Sáhara Occidental y la responsabilidad de España, destacando la defensa jurídica de recursos naturales como un frente crucial en la lucha saharaui.

Una conferencia celebrada en Chahid El Hafed reunió a juristas, expertos y activistas para analizar los litigios internacionales, la responsabilidad de España y los mecanismos utilizados para ocultar la explotación del Sáhara Occidental.

La República Saharaui situó la defensa jurídica de los recursos naturales entre los principales frentes de su lucha durante una conferencia internacional celebrada en Chahid El Hafed. El presidente Brahim Gali destacó que la batalla legal resulta «tan decisiva como los demás frentes» para impedir que la explotación económica contribuya a consolidar la ocupación marroquí.

Las sesiones examinaron las victorias obtenidas por el Frente Polisario ante la justicia europea, las posibilidades que ofrece el sistema africano y las vías para exigir responsabilidades a Estados, empresas y particulares. También se abordaron las obligaciones que España continúa teniendo como potencia administradora del Sáhara Occidental y la posibilidad de acudir a los tribunales para exigir su cumplimiento.

Los participantes analizaron además cómo se modifican rutas comerciales y datos de origen para ocultar la procedencia de productos saharauis, así como la utilización del turismo en Dajla para proyectar una falsa apariencia de normalidad. Fosfatos, pesca y otras actividades económicas fueron señaladas como sectores sometidos a explotación sin el consentimiento del pueblo saharaui.

La conferencia confirmó la voluntad de reforzar la documentación, la investigación y las acciones judiciales internacionales frente al expolio. Los expertos insistieron en que los recursos naturales pertenecen al pueblo del Sáhara Occidental y no pueden ser explotados legítimamente sin respetar su derecho a la autodeterminación.

Fuente: Sahara Press Service, informaciones del 25 de julio de 2026.

Juristas internacionales analizan la batalla por los recursos naturales del Sáhara Occidental

El Grupo de Seguimiento de Recursos Naturales de la República Saharaui se reunió con expertos para discutir litigios y responsabilidades en la explotación de sus riquezas.

El Grupo de Seguimiento del Expediente de Recursos Naturales y Cuestiones Jurídicas de la República Saharaui celebró en Chahid El Hafed una reunión consultiva con expertos, abogados y activistas procedentes de España, Francia y Noruega.

El encuentro, presidido por Ubí Bachraya Bachir, examinó la evolución de los litigios abiertos ante tribunales europeos y africanos, los avances judiciales conseguidos y las próximas líneas de actuación contra la explotación ilegal de las riquezas del Sáhara Occidental ocupado.

Los participantes abordaron también la responsabilidad de las empresas y los Estados extranjeros que intervienen en el territorio sin el consentimiento del pueblo saharaui. El objetivo es ampliar la exigencia de responsabilidades y reforzar el cumplimiento del derecho internacional.

La reunión sirve de preparación para la conferencia internacional «Soberanía permanente sobre los recursos naturales y la batalla judicial», que se celebra este sábado 25 de julio en la sede de la Presidencia saharaui, con la participación de juristas, expertos y organizaciones solidarias.

Litigios, responsabilidad española y posibles crímenes de guerra

La conferencia desarrolló cuatro ejes de trabajo: los litigios internacionales y regionales, la responsabilidad de España como potencia administradora, los mecanismos de documentación del expolio y la posible relación entre la explotación económica y los crímenes de guerra.

El abogado del Frente Polisario Emmanuel Devers expuso los últimos avances de los procedimientos abiertos en Europa, mientras Mainin Lakhal analizó el expediente dentro del sistema africano. Los abogados Jacinto Lara y Jesús Garay abordaron las vías jurídicas para determinar responsabilidades penales por las operaciones de explotación ilegal y las obligaciones que España mantiene respecto al territorio pendiente de descolonización.

Miguel Urbán señaló que la actividad económica ilícita contribuye a consolidar la ocupación y puede generar responsabilidades para empresas y particulares. Gaici Nah presentó datos sobre las consecuencias del uso de drones, minas y del muro marroquí contra la población civil saharaui.

Fuente: Sahara Press Service

OBSERVADOR SAHARAUI | Breve: CODESA denuncia ante la ONU el expolio de tierras y las violaciones de derechos humanos en el Sáhara Occidental

CODESA denunció ante la ONU violaciones de derechos humanos en el Sáhara Occidental, destacando la confiscación de tierras y la presencia de minas terrestres que impactan a la población civil. La organización instó a la ONU a actuar contra la explotación de recursos y a enviar misiones internacionales para verificar estas violaciones.

El Colectivo de Defensores Saharauis de Derechos Humanos (CODESA) denunció ante el Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas (Comité de los 24) la continuidad de graves violaciones de derechos humanos en el Sáhara Occidental ocupado, con especial atención a la confiscación de tierras, la demolición de viviendas y el impacto de las minas terrestres sobre la población civil.

En nombre de la organización, el activista Teyeib Malijaf afirmó que las expropiaciones de terrenos en zonas rurales y costeras favorecen proyectos vinculados a inversores extranjeros y contribuyen, según CODESA, a modificar la realidad demográfica y económica del territorio. La entidad también alertó sobre el riesgo que siguen representando las minas terrestres, recordando recientes víctimas civiles.

CODESA instó a Naciones Unidas a actuar frente a la explotación de los recursos naturales saharauis y pidió a los Estados y empresas extranjeras que se abstengan de desarrollar actividades económicas en el territorio sin el consentimiento del pueblo saharaui. Asimismo, reclamó el envío de misiones internacionales independientes para verificar sobre el terreno las denuncias relacionadas con la propiedad de la tierra y los derechos humanos.

La organización concluyó solicitando a la ONU que refuerce su papel en la protección de la población saharaui hasta la culminación del proceso de descolonización del territorio.

Fuente: Sahara Press Service (SPS).

OBSERVADOR SAHARAUI | Breve: Cemento alemán para consolidar la ocupación del Sáhara Occidental

Western Sahara Resource Watch denuncia que Heidelberg Materials suministra materiales a proyectos en el Sáhara Occidental sin el consentimiento del pueblo saharaui. La empresa alemana, mediante su filial en Marruecos, está involucrada en infraestructuras que refuerzan la ocupación. Se aduce que esto contraviene el derecho internacional y plantea riesgos reputacionales para la compañía.

WSRW denuncia que Heidelberg Materials suministra materiales a grandes proyectos marroquíes en El Aaiún y Dajla Atlántico sin el consentimiento del pueblo saharaui

Western Sahara Resource Watch ha denunciado que la empresa alemana Heidelberg Materials ha reforzado su papel en proyectos de infraestructura promovidos por Marruecos en el Sáhara Occidental ocupado, pese a la falta de consentimiento del pueblo saharaui.

Según WSRW, la compañía reconoció durante su Junta General de Accionistas de mayo que, a través de su filial Ciments du Maroc, opera dos plantas de molienda de cemento y una planta de hormigón preparado en el territorio ocupado. La empresa habría producido cerca de 600.000 toneladas de cemento en el Sáhara Occidental en 2025, frente a unas 500.000 toneladas en 2024.

La organización señala además que Heidelberg Materials ha suministrado materiales para dos grandes proyectos marroquíes en el territorio: el puerto de El Aaiún y el proyecto Dajla Atlántico. En el primer caso, la empresa reconoció la venta de unos 50.000 metros cúbicos de hormigón en 2024 y otros 20.000 en 2025. En el segundo, confirmó el suministro de unas 50.000 toneladas anuales de cemento en 2024 y 2025.

WSRW considera que estos proyectos no son simples obras civiles, sino infraestructuras que refuerzan la integración económica del Sáhara Occidental ocupado dentro de Marruecos. En particular, el puerto Dajla Atlántico es presentado por Rabat como uno de sus proyectos estratégicos en el territorio, pese a que Marruecos no posee soberanía sobre el Sáhara Occidental conforme al derecho internacional.

La organización recuerda que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea ha reiterado que el Sáhara Occidental es un territorio “separado y distinto” de Marruecos y que las actividades que afectan al territorio requieren el consentimiento del pueblo saharaui. WSRW subraya que ese consentimiento no puede sustituirse por consultas genéricas a actores locales, empresas, empleados o autoridades vinculadas al ocupante.

Heidelberg Materials sostiene que no extrae materias primas en el Sáhara Occidental y que cumple con sus obligaciones mediante mecanismos de diálogo con partes interesadas. Para WSRW, ese argumento elude la cuestión central: el respeto al derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación y a decidir sobre las actividades económicas desarrolladas en su territorio.

La organización advierte de que la continuidad de estas operaciones aumenta el riesgo reputacional y jurídico para la compañía alemana, especialmente tras las sentencias del TJUE de octubre de 2024 y en un contexto en el que las empresas que operan en territorios ocupados están obligadas a extremar la diligencia en materia de derechos humanos.

Fuente: Western Sahara Resource Watch / WSRW.

Denuncian que la producción de tomate en el Sáhara Occidental ocupado sigue creciendo para abastecer a Europa

Un informe del portal Tomate Sahraouie revela que la agricultura intensiva en el Sáhara Occidental ocupado, impulsada por Marruecos, se destina mayormente a Europa, generando preocupaciones sobre explotación económica y su impacto ambiental en el desierto.

EL OBSERVADOR SAHARAUI | BREVE

Un análisis publicado por el portal francés Tomate Sahraouie denuncia que la agricultura intensiva impulsada por Marruecos en el Sáhara Occidental ocupado continúa expandiéndose con el objetivo de abastecer principalmente a los mercados europeos.

Según el artículo, cerca del 90% de la producción de tomate cultivada en el territorio ocupado se exporta a países de la Unión Europea. Los autores sostienen que esta actividad forma parte de una estrategia más amplia de explotación económica del Sáhara Occidental y alertan sobre el impacto ambiental derivado de la expansión de grandes explotaciones agrícolas en pleno desierto.

El informe utiliza imágenes satelitales recientes para mostrar que numerosas instalaciones agrícolas situadas en los alrededores de Dajla continúan operativas y en plena producción. También advierte sobre la construcción de nuevos proyectos agrícolas que dependerán de agua procedente de plantas desalinizadoras actualmente en desarrollo.

Los autores cuestionan además el papel de varias cadenas europeas de distribución alimentaria que comercializan productos procedentes del territorio ocupado bajo etiquetados asociados a Marruecos, pese a la existencia de resoluciones judiciales europeas que reconocen el estatus separado y distinto del Sáhara Occidental.

La agricultura intensiva se ha convertido en uno de los sectores económicos más importantes desarrollados por Marruecos en el territorio ocupado durante las últimas décadas, junto con la explotación de fosfatos, la pesca y los proyectos energéticos.

Fuente: Tomate Sahraouie.

El colectivo franco-catalán «Liberté Sahraoui.es» exige a AZURA que deje de presentar Dajla como una ciudad marroquí – EL OBSERVADOR SAHARAUI | BREVE

El colectivo franco-catalán «Liberté Sahraoui.es» y varias organizaciones han lanzado una campaña contra el grupo AZURA por sus actividades en el Sáhara Occidental. Exigen el respeto a la justicia europea y que se identifiquen correctamente los productos como saharauis. La campaña también critica el impacto económico y ambiental de la agricultura intensiva en la región.

El colectivo franco-catalán «Liberté Sahraoui.es», junto a varias organizaciones sindicales, políticas y de derechos humanos, ha puesto en marcha una campaña pública contra el grupo agroindustrial AZURA por sus actividades en el Sáhara Occidental ocupado. A través de una carta abierta y una petición ciudadana, los promotores exigen a la empresa que respete las decisiones de la justicia europea y deje de presentar Dajla como una ciudad situada en Marruecos.

Los impulsores de la iniciativa recuerdan que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea ha reiterado en varias ocasiones que el Sáhara Occidental posee un estatuto jurídico separado y distinto del de Marruecos. También señalan que los productos agrícolas procedentes del territorio deben identificarse correctamente como originarios del Sáhara Occidental y no de Marruecos, en línea con las resoluciones judiciales europeas.

La campaña denuncia igualmente las consecuencias económicas y medioambientales de la agricultura intensiva desarrollada en la región ocupada de Dajla. Según los organizadores, este modelo de explotación utiliza recursos naturales saharauis sin el consentimiento del pueblo saharaui y contribuye a normalizar la ocupación del territorio mediante prácticas comerciales y campañas de comunicación que ignoran su estatus jurídico internacional.

Entre sus reivindicaciones, los firmantes reclaman a AZURA que modifique inmediatamente sus materiales informativos y comerciales, identifique claramente el origen saharaui de los productos procedentes del territorio ocupado y haga públicas sus actividades y asociaciones empresariales en la zona. En caso de no obtener respuesta, anuncian que trasladarán sus denuncias a las instituciones europeas competentes y a organismos de defensa de los consumidores.

La iniciativa cuenta con el respaldo de diversas organizaciones francesas, entre ellas la Confederación Paysanne, la Liga de los Derechos Humanos (LDH), el MRAP, SUD-Solidaires y asociaciones de solidaridad con el pueblo saharaui.

Fuente: Sahara Press Service (SPS)

Solo tres países importaron fosfatos del Sáhara Occidental ocupado en 2025, según WSRW

En 2025, solo tres países importaron fosfatos del Sáhara Occidental, según WSRW. A pesar de un aumento en el volumen exportado a 2,02 millones de toneladas, la participación de países compradores nunca había sido tan baja. India, México y Nueva Zelanda fueron los únicos importadores.

EL OBSERVADOR SAHARAUI | BREVE

Western Sahara Resource Watch (WSRW) publicó esta semana una nueva edición de su informe anual sobre la exportación de fosfatos procedentes del Sáhara Occidental ocupado, destacando un dato inédito: solo tres países importaron fosfato saharaui durante 2025, el número más bajo registrado desde que la organización realiza este seguimiento.

Según el informe, un total de 36 buques transportaron aproximadamente 2,02 millones de toneladas de roca fosfórica extraída de la mina de Bou Craa. Aunque el volumen exportado aumentó significativamente respecto a 2024, el número de países compradores se redujo a solo tres: India, México y Nueva Zelanda.

India fue, con diferencia, el principal destino de estas exportaciones, con alrededor de 1,34 millones de toneladas, seguida por México y Nueva Zelanda. WSRW subraya que nunca antes tan pocos países habían participado en la importación de fosfatos procedentes del territorio ocupado.

La organización recuerda que el pueblo saharaui ha expresado reiteradamente su oposición a la explotación y comercialización de estos recursos sin su consentimiento, y considera que los ingresos derivados de esta actividad contribuyen a consolidar la ocupación marroquí del territorio.

WSRW estima que el valor económico de las exportaciones de fosfato saharaui durante 2025 pudo alcanzar los 376 millones de dólares y advierte de que Marruecos está desarrollando nuevas infraestructuras que podrían aumentar aún más la rentabilidad de esta actividad en los próximos años.

👉 Informe completo «P for Plunder 2026» (13ª edición de WSRW)

Fuente: Western Sahara Resource Watch (WSRW).

Francia | Movilización en Perpiñán contra la explotación de los recursos del Sáhara Occidental – EL OBSERVADOR SAHARAUI | BREVE

Este sábado, Perpiñán fue sede de una movilización por el pueblo saharaui, demandando el fin de la explotación de recursos del Sáhara Occidental sin su consentimiento. Los asistentes exigieron respeto a la legalidad internacional y apoyo a la descolonización del territorio.

La ciudad francesa de Perpiñán acogió este sábado una movilización de solidaridad con el pueblo saharaui para denunciar la explotación de los recursos naturales del Sáhara Occidental sin el consentimiento de sus legítimos propietarios. La jornada comenzó con una recogida de firmas en la plaza de la Victoria y continuó por la tarde con una concentración y una marcha por el centro de la ciudad.

Los participantes reclamaron el fin de toda actividad económica relacionada con las riquezas del territorio saharaui que no cuente con el consentimiento del pueblo saharaui, en línea con las resoluciones de Naciones Unidas y la jurisprudencia europea. Durante el recorrido, que partió de la plaza de la República, también exigieron a las autoridades francesas y europeas el pleno respeto de la legalidad internacional.

La protesta se enmarca en la creciente campaña impulsada por asociaciones solidarias y organizaciones saharauis para denunciar los acuerdos comerciales y las actividades económicas desarrolladas en el Sáhara Occidental ocupado, un territorio que la ONU sigue considerando pendiente de descolonización.

Fuente: Sahara Press Service

OBSERVADOR | Breve: Mohamed Mayara denuncia en Suiza el “saqueo sistemático” de los recursos naturales saharauis

Mohamed Mayara denunció en Basilea el saqueo de recursos saharauis y la situación laboral de los jóvenes en los territorios ocupados.

El periodista y activista saharaui Mohamed Mayara participó esta semana en una conferencia celebrada en Basilea, Suiza, donde denunció el “saqueo sistemático” de los recursos naturales del Sáhara Occidental y alertó sobre el deterioro de las condiciones sociales y laborales de la población saharaui en los territorios ocupados.

Durante el encuentro, organizado en la sede de un sindicato de trabajadores, Mayara abordó el papel de varios países occidentales y de empresas internacionales en actividades económicas vinculadas a recursos naturales saharauis, señalando que muchas de esas operaciones continúan desarrollándose pese a las resoluciones internacionales y a las decisiones de tribunales europeos sobre el estatus jurídico separado del territorio.

El coordinador general de Equipe Media también puso el foco sobre la situación de los trabajadores y jóvenes saharauis en las zonas ocupadas, denunciando prácticas de exclusión laboral y discriminación que afectan especialmente a titulados y graduados saharauis.

La conferencia se celebró un día después de otra actividad de sensibilización en la que se proyectó el documental saharaui Dhakara: la memoria que no se rinde, dentro de varias iniciativas organizadas con motivo del Día Internacional de los Trabajadores y centradas en la relación entre derechos laborales, libertad y autodeterminación.

👉 Fuente: Sahara Press Service