El presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales, ha reclamado a Madrid y Bruselas que abandonen lo que considera una actitud «ingenua» hacia Marruecos y ha advertido de que Canarias se encuentra directamente expuesta a las consecuencias de la nueva configuración geopolítica en el norte de África.
En un artículo de opinión recogido por RTVC, Morales relaciona el creciente respaldo político y militar recibido por Rabat con los Acuerdos de Abraham y con la decisión de Estados Unidos de reconocer en 2020 las pretensiones marroquíes sobre el Sáhara Occidental. A su juicio, aquella operación reforzó considerablemente la posición de Marruecos en una región donde Canarias constituye la frontera sur de Europa.
El presidente del Cabildo sostiene además que Rabat utiliza la presión migratoria como instrumento de negociación con España y la Unión Europea. «No es un fallo de control, es una demostración de fuerza», afirma Morales, quien considera que Marruecos combina cooperación económica y de seguridad con episodios de presión cuando pretende obtener concesiones.
Morales insiste en que para Canarias esta situación está lejos de ser una cuestión exterior abstracta. Las tensiones regionales se traducen, señala, en llegadas migratorias, presión sobre los servicios públicos y mayores responsabilidades para las administraciones canarias, mientras sigue sin estar suficientemente definida la respuesta que corresponde asumir a España y a la Unión Europea.
Su intervención vuelve a introducir además el Sáhara Occidental como uno de los elementos estructurales de la relación entre España, Marruecos y Canarias, en un momento en el que el incremento de los apoyos internacionales a Rabat está modificando los equilibrios políticos y militares de la región.
