Un informe del Mecanismo Nacional de Coordinación de la Acción en Materia de Derechos Humanos, recogido por Contramutis, denuncia un agravamiento de la situación de los nueve presos saharauis del grupo de Gdeim Izik que iniciaron una huelga de hambre el pasado 23 de septiembre para exigir el cumplimiento de sus reivindicaciones y de decisiones adoptadas por mecanismos de Naciones Unidas.
Según el documento, entre el 26 de septiembre y el 1 de octubre los presos sufrieron restricciones de comunicaciones, traslados y obstáculos a las visitas familiares. El informe señala además un «deterioro alarmante» de su estado de salud y recoge casos de presos cuya situación física habría empeorado durante la protesta, entre ellos Hassan Dah, Ahmed Sbai, El Hussein Ez-Zawui y Naâma Asfari.
Los huelguistas reclaman, entre otras demandas, el cumplimiento de las decisiones del Grupo de Trabajo de la ONU sobre la Detención Arbitraria y del Comité contra la Tortura, el fin del aislamiento y de los traslados arbitrarios, atención médica adecuada y el traslado a prisiones próximas a sus familias en el Sáhara Occidental.
AFAPREDESA y la Comisión Nacional Saharaui de Derechos Humanos han solicitado también la intervención del Comité Internacional de la Cruz Roja ante la situación de los detenidos. El informe denuncia igualmente malos tratos, restricciones a las comunicaciones y dificultades impuestas a familiares que recorrieron largas distancias para intentar visitar a los presos.
Fuente: Contramutis / Alfonso Lafarga
