OBSERVADOR SAHARAUI | Breve: FiSahara llama al boicot de la película de Christopher Nolan “La Odisea”

El Festival Internacional de Cine del Sáhara Occidental, FiSahara, ha instado a boicotear «La Odisea» de Christopher Nolan, debido a que se filmó en Dajla, territorio saharaui ocupado. La organización denuncia que esto normaliza la ocupación marroquí y perpetúa violaciones de derechos, exigiendo respeto por el pueblo saharaui.

El Festival Internacional de Cine del Sáhara Occidental, FiSahara, ha llamado al boicot de La Odisea, la nueva película de Christopher Nolan, después de que parte del rodaje se realizara en Dajla, en el Sáhara Occidental ocupado por Marruecos, sin consentimiento del pueblo saharaui.

Según FiSahara, la utilización de escenarios del territorio ocupado contribuye a normalizar la ocupación marroquí y a presentar como destino cinematográfico internacional una ciudad marcada por décadas de represión, expulsiones forzosas, robo de tierras, expolio y violaciones de derechos humanos contra la población saharaui.

La organización recuerda que durante el último año pidió a Nolan, a Universal Pictures y a la productora Syncopy que rectificaran, que no incluyeran esas imágenes en la película o que obtuvieran el consentimiento del pueblo saharaui. FiSahara denuncia que, pese al apoyo internacional recibido por su campaña, el director y las productoras han guardado silencio.

El festival ha vinculado su llamamiento al estreno de la película, cuya premier está prevista en Londres el 6 de julio y cuyo estreno mundial se anuncia para el 17 de julio. FiSahara sostiene que apoyar esta superproducción supone contribuir al blanqueamiento cultural de la ocupación del Sáhara Occidental.

El comunicado incluye declaraciones de María Carrión, directora ejecutiva de FiSahara, del actor Javier Bardem y del cineasta saharaui Brahim Chagaf, originario de Dajla, quienes denuncian la contradicción de que cineastas internacionales puedan rodar en el territorio ocupado mientras los propios saharauis no pueden regresar libremente a su patria ni contar sus historias sin riesgo de represión.

Fuente: Contramutis / FiSahara