Las dos principales publicaciones aparecidas hoy en NOTEOLVIDES vuelven a mostrar hasta qué punto el conflicto del Sáhara Occidental está entrando en una nueva fase marcada por la geopolítica internacional y por el creciente peso de las alianzas impulsadas por Estados Unidos en Oriente Medio y el norte de África.
Por un lado, un análisis de Victoria G. Corera plantea cómo los llamados Acuerdos de Abraham impulsados por Donald Trump han terminado desbordando ampliamente la simple normalización diplomática entre Israel y varios países árabes para convertirse en una herramienta de reorganización geopolítica regional. El texto recuerda además que Marruecos obtuvo en 2020 el reconocimiento estadounidense sobre el Sáhara Occidental precisamente en el marco de esos acuerdos, integrando el conflicto saharaui dentro de una lógica estratégica mucho más amplia.
Por otro lado, otra información basada en Africa Intelligence confirma que las negociaciones impulsadas discretamente por Washington y París para intentar desbloquear el conflicto atraviesan actualmente una situación de evidente parálisis. Ni Marruecos parece dispuesto a modificar sustancialmente su plan de autonomía ni el Frente Polisario acepta una salida política que deje fuera el derecho de autodeterminación reconocido por Naciones Unidas.
Ambos análisis reflejan una realidad cada vez más visible: el Sáhara Occidental ya no puede entenderse únicamente como un proceso de descolonización pendiente, sino también como una pieza integrada en las grandes tensiones geopolíticas que atraviesan actualmente el Magreb, Oriente Medio y el espacio atlántico africano.
Fuentes: NO TE OLVIDES DEL SAHARA OCCIDENTAL
