OBSERVADOR SAHARAUI | Breve: la lista de Trump sobre los Acuerdos de Abraham mezcla alianzas muy diferentes mientras Marruecos mantiene un lugar central

Las recientes declaraciones de Donald Trump destacan los Acuerdos de Abraham como clave en la estrategia estadounidense en Oriente Medio. Aunque menciona varios países, sus relaciones con Israel varían. Marruecos, que normalizó vínculos con Israel, se beneficia del reconocimiento de EE. UU. sobre el Sáhara Occidental, expandiendo la geopolítica regional.

Las últimas declaraciones de Donald Trump sobre los llamados Acuerdos de Abraham han vuelto a situar esta arquitectura diplomática en el centro de la estrategia estadounidense para Oriente Medio. Sin embargo, la lista de países mencionados por el expresidente estadounidense mezcla situaciones políticas y diplomáticas muy distintas.

Trump citó conjuntamente a Emiratos Árabes Unidos, Bahréin, Marruecos, Arabia Saudita, Egipto, Jordania, Qatar, Pakistán o Turquía como parte de un posible gran eje regional alrededor de Israel y Estados Unidos. Pero varios de esos países mantienen relaciones completamente diferentes con el proceso de normalización impulsado desde 2020.

Emiratos Árabes Unidos, Bahréin y Marruecos sí formalizaron oficialmente su adhesión a los Acuerdos de Abraham. Sudán inició también un proceso de acercamiento posteriormente paralizado por la crisis interna del país. Sin embargo, Egipto y Jordania ya mantenían tratados diplomáticos con Israel desde hace décadas, mientras Arabia Saudita sigue sin incorporarse formalmente al acuerdo pese a las presiones de Washington.

Otros nombres mencionados por Trump, como Qatar, Pakistán o Turquía, ni siquiera forman parte actualmente del marco diplomático de los Acuerdos de Abraham, aunque Estados Unidos intenta ampliar progresivamente el espacio de cooperación regional alrededor de Israel frente a Irán.

Dentro de ese contexto, Marruecos continúa ocupando una posición especialmente relevante. La normalización diplomática con Israel en 2020 estuvo acompañada por el reconocimiento estadounidense de la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental, una decisión que integró el conflicto saharaui dentro de una lógica geopolítica mucho más amplia vinculada a seguridad regional, alianzas militares y equilibrio estratégico en el norte de África.

La nueva ofensiva diplomática de Trump vuelve así a mostrar hasta qué punto los Acuerdos de Abraham han dejado de ser únicamente un proceso de normalización árabe-israelí para convertirse en una herramienta de reorganización geopolítica regional bajo liderazgo estadounidense.

Fuentes: varias fuentes internacionales

OBSERVADOR SAHARAUI | Breve: Washington ya no logra desbloquear el Sáhara Occidental mientras los Acuerdos de Abraham amplían su peso geopolítico

Las publicaciones recientes de NOTEOLVIDES destacan una nueva fase del conflicto del Sáhara Occidental, influenciada por la geopolítica internacional y las alianzas de EE. UU. en Oriente Medio y el norte de África. Se observa un estancamiento en las negociaciones entre Marruecos y el Frente Polisario, integrando el conflicto en tensiones geopolíticas más amplias.

Las dos principales publicaciones aparecidas hoy en NOTEOLVIDES vuelven a mostrar hasta qué punto el conflicto del Sáhara Occidental está entrando en una nueva fase marcada por la geopolítica internacional y por el creciente peso de las alianzas impulsadas por Estados Unidos en Oriente Medio y el norte de África.

Por un lado, un análisis de Victoria G. Corera plantea cómo los llamados Acuerdos de Abraham impulsados por Donald Trump han terminado desbordando ampliamente la simple normalización diplomática entre Israel y varios países árabes para convertirse en una herramienta de reorganización geopolítica regional. El texto recuerda además que Marruecos obtuvo en 2020 el reconocimiento estadounidense sobre el Sáhara Occidental precisamente en el marco de esos acuerdos, integrando el conflicto saharaui dentro de una lógica estratégica mucho más amplia.

Por otro lado, otra información basada en Africa Intelligence confirma que las negociaciones impulsadas discretamente por Washington y París para intentar desbloquear el conflicto atraviesan actualmente una situación de evidente parálisis. Ni Marruecos parece dispuesto a modificar sustancialmente su plan de autonomía ni el Frente Polisario acepta una salida política que deje fuera el derecho de autodeterminación reconocido por Naciones Unidas.

Ambos análisis reflejan una realidad cada vez más visible: el Sáhara Occidental ya no puede entenderse únicamente como un proceso de descolonización pendiente, sino también como una pieza integrada en las grandes tensiones geopolíticas que atraviesan actualmente el Magreb, Oriente Medio y el espacio atlántico africano.

Fuentes: NO TE OLVIDES DEL SAHARA OCCIDENTAL