El Grupo de Trabajo Saharaui encargado de los Recursos Naturales y Cuestiones Jurídicas ha condenado el rodaje de parte de La Odisea, dirigida por Christopher Nolan, en Dajla, dentro del Sáhara Occidental ocupado. La organización advierte de que la película no debe utilizarse para blanquear ni otorgar apariencia de legitimidad a la ocupación marroquí.
El comunicado recuerda que el Sáhara Occidental continúa siendo un territorio no autónomo pendiente de descolonización y con un estatuto jurídico separado y distinto de Marruecos. También sostiene que el rodaje se realizó con autorización y apoyo logístico marroquíes, pero sin solicitar el consentimiento del pueblo saharaui.
El grupo denuncia además el contraste entre las facilidades concedidas a una gran producción internacional y las restricciones impuestas por Marruecos a periodistas, juristas, observadores de derechos humanos y delegaciones parlamentarias que intentan acceder al territorio ocupado. Los comunicadores y activistas saharauis, añade, continúan sufriendo vigilancia, detenciones, intimidaciones y confiscación de equipos.
La organización ha pedido a Universal Pictures, Syncopy Productions y al conjunto de la industria cinematográfica que adopten medidas de diligencia debida para evitar que futuras producciones contribuyan a normalizar ocupaciones ilegales, políticas coloniales o la explotación de territorios sin el consentimiento de sus pueblos.
