La familia del preso político saharaui asegura que lleva más de una semana sin recibir noticias sobre su estado. La organización que protege a los presos saharauis exige una intervención internacional urgente.
La familia de Naâma Asfari no ha podido mantener contacto con él ni obtener información sobre su situación desde el pasado 13 de julio, según una comunicación difundida por la Liga para la Protección de los Presos Saharauis en las Cárceles Marroquíes. La interrupción se produjo sin aviso previo ni explicación de la administración penitenciaria.
Cuando la organización hizo pública la denuncia, este lunes, Asfari cumplía 43 días de huelga de hambre y se encontraba, según la Liga, en un estado de salud extremadamente grave. La entidad denuncia que continúa privado de comunicación con su familia, asistencia médica independiente, contacto con sus abogados y acceso de organizaciones de derechos humanos.
La Liga responsabiliza a las autoridades marroquíes de su vida e integridad y reclama la intervención urgente de Naciones Unidas, la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos y el Comité Internacional de la Cruz Roja. También exige que se aclare su situación, que pueda ser visitado por médicos independientes y que se permita el acceso inmediato de su familia y su defensa.
Fuente: Sahara Press Service y comunicado de la Liga para la Protección de los Presos Saharauis en las Cárceles Marroquíes.
