Tesh Sidi denuncia un chantaje político contra España, mientras Taleb Alisalem sostiene que la llegada masiva responde a una operación organizada por el régimen marroquí.
La crisis fronteriza de Ceuta ha llevado a dos voces saharauis a los medios españoles para cuestionar la explicación que reduce lo sucedido a un movimiento migratorio espontáneo. La diputada Tesh Sidi y el activista Taleb Alisalem coinciden en situar la actuación de Marruecos dentro de una estrategia de presión política sobre España.
En declaraciones recogidas por Europa Press, Tesh Sidi sostuvo que «no se puede negociar con quien tiene una pistola encima de la mesa» y definió lo ocurrido como una decisión política dirigida a recordar la capacidad de presión de Rabat. La diputada reclamó que el Gobierno convoque a la embajadora marroquí y advirtió de que, después de la cesión española sobre el Sáhara Occidental, la monarquía alauí continuará presionando sobre Ceuta y Melilla.
Taleb Alisalem afirmó en Espejo Público, de Antena 3, que no se trata únicamente de inmigración, sino de una «operación perfectamente preparada y organizada» con objetivos estratégicos. El activista señaló que desde semanas antes circulaban en las redes sociales rutas, consejos y posibles momentos de menor vigilancia para aproximarse a la frontera. La propia información advierte de que las acusaciones sobre personas que habrían animado y orientado a los jóvenes no han sido verificadas de manera independiente.
Ambas intervenciones representan análisis políticos y no demuestran por sí solas que Marruecos organizara cada salida. Su importancia está en introducir en medios españoles una lectura saharaui basada en la experiencia acumulada frente al Majzén: la frontera no funcionaría como un espacio estable de cooperación, sino como una palanca que Rabat puede aflojar cuando busca nuevas concesiones.
NOTEOLVIDES ha incorporado estas declaraciones a su recorrido por los análisis publicados sobre la «Marcha Verde» acuática de Ceuta en la prensa española.
Fuentes: Europa Press y Antena 3, 31 de julio de 2026.
