Un análisis publicado esta semana cuestiona el silencio político y diplomático de Madrid ante el crecimiento del corredor de droga entre Marruecos y el sur de España.
Un análisis publicado esta semana en medios digitales españoles ha vuelto a situar sobre la mesa una cuestión especialmente sensible dentro de las relaciones entre España y Marruecos: hasta qué punto Madrid evita confrontar públicamente a Rabat incluso en asuntos relacionados con seguridad, narcotráfico y control de fronteras.
El texto, centrado en el crecimiento del corredor de droga entre Marruecos y Andalucía, sostiene que el problema ha dejado de ser una cuestión local para convertirse en un fenómeno con dimensión europea, vinculado a redes criminales, puertos estratégicos y rutas internacionales de cocaína y hachís.
Pero el aspecto más político del análisis aparece al abordar el silencio diplomático español respecto al papel de Marruecos. El autor plantea que la ausencia de presión pública sobre Rabat refleja una percepción creciente de debilidad estratégica española frente al régimen marroquí, especialmente tras el cambio de posición del Gobierno de Pedro Sánchez sobre el Sáhara Occidental.
Aunque el artículo no vincula directamente ambas cuestiones, sí sugiere que la política española hacia Marruecos parece marcada por una cautela cada vez más visible incluso en asuntos considerados de seguridad nacional.
El debate conecta además con una percepción cada vez más extendida en sectores políticos y mediáticos españoles: la sensación de que Marruecos ha conseguido consolidar una importante capacidad de presión estratégica sobre Madrid en ámbitos que van desde la inmigración hasta la seguridad, el comercio o el propio Sáhara Occidental.
👉 Fuente original: Joan Masip
