Más de 42.000 ciudadanos marroquíes obtuvieron la nacionalidad española en 2025

En 2025, 42.114 ciudadanos marroquíes obtuvieron la nacionalidad española, cifra más alta entre comunidades extranjeras, contribuyendo a un récord de 299.732 nacionalizaciones en España. Este fenómeno migratorio refleja el deseo de muchos marroquíes de buscar mejores oportunidades fuera de su país.

OBSERVADOR SAHARAUI | Breve

Los ciudadanos de origen marroquí encabezaron en 2025 las concesiones de nacionalidad española, según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Un total de 42.114 personas de nacionalidad marroquí adquirieron la ciudadanía española durante el último año, la cifra más elevada entre todas las comunidades extranjeras.

Los datos sitúan por detrás a ciudadanos procedentes de Colombia, Venezuela y Honduras dentro de un proceso que alcanzó un récord histórico de 299.732 nuevas nacionalizaciones en España. El incremento respecto al año anterior fue del 18,7 %, convirtiéndose en el nivel más alto registrado desde 2013.

Las estadísticas muestran además una realidad significativa. De las más de 42.000 personas contabilizadas como nacionales marroquíes que obtuvieron la ciudadanía española, 18.636 habían nacido efectivamente en Marruecos. Una parte importante corresponde a segundas generaciones nacidas ya en territorio español que accedieron formalmente a la nacionalidad del país donde han crecido.

Las mujeres representaron el 55,4 % de las nuevas nacionalizaciones, mientras que el grupo de edad más numeroso fue el comprendido entre los 30 y los 39 años. La inmensa mayoría de las concesiones se realizaron por residencia legal continuada en España.

Más allá de la dimensión estadística, el dato también refleja una realidad poco presente en el discurso oficial marroquí. Mientras Rabat proyecta una imagen de estabilidad, modernización y desarrollo económico, decenas de miles de ciudadanos marroquíes continúan construyendo sus proyectos de vida fuera del país y optan por integrarse jurídicamente en las sociedades de acogida. La evolución de estas cifras forma parte de un fenómeno migratorio de largo recorrido que sigue planteando interrogantes sobre las oportunidades económicas, sociales y políticas ofrecidas a una parte de la propia población marroquí.

Para los saharauis que viven bajo ocupación marroquí, estos datos contienen además una paradoja difícil de ignorar. Mientras las autoridades marroquíes presentan habitualmente el Sáhara Occidental como una muestra del éxito de su modelo político y de desarrollo, cientos de miles de ciudadanos marroquíes siguen buscando fuera de sus fronteras oportunidades de futuro. Sin establecer comparaciones simplistas entre realidades distintas, la evolución de estos movimientos demográficos invita a observar con cautela los relatos oficiales que presentan el modelo marroquí como una solución indiscutible para los problemas políticos y sociales de la región.

Fuente: 42 114 Marocains naturalisés espagnols en 2025 : le record qui confirme l’enracinement d’une diaspora

Sáhara Occidental, Ceuta y Melilla: un estudio alerta del coste estratégico del giro español hacia Marruecos – EL OBSERVADOR SAHARAUI | BREVE

Un catedrático de Derecho Internacional vincula la crisis de Ceuta de 2021 y la fragilidad estratégica española con la ruptura del equilibrio histórico sobre el Sáhara Occidental.

Un nuevo estudio académico del catedrático de Derecho Internacional Alejandro del Valle Gálvez vuelve a situar el Sáhara Occidental en el centro de la geopolítica del Estrecho de Gibraltar. El trabajo, publicado en la revista especializada Peace & Security – Paix et Sécurité Internationales, sostiene que España sigue careciendo de una política exterior coherente y estable en una región clave para su seguridad y para el equilibrio del Mediterráneo occidental.

El estudio analiza especialmente las consecuencias del giro diplomático de marzo de 2022, cuando el Gobierno español respaldó públicamente el plan marroquí de autonomía para el Sáhara Occidental. Según el autor, aquella decisión rompió los “difíciles equilibrios” que España mantenía entre Marruecos y Argelia y evidenció una actuación “reactiva, improvisada y sin consenso interno”.

Uno de los aspectos más relevantes del análisis es la relación directa que establece entre la cuestión saharaui y el futuro estratégico de Ceuta y Melilla. El trabajo recuerda que Marruecos mantiene reivindicaciones sobre ambas ciudades y considera que Rabat utiliza el conflicto del Sáhara Occidental dentro de una estrategia regional más amplia.

El investigador también interpreta la crisis migratoria de Ceuta de mayo de 2021 como un episodio de presión política ligado al conflicto saharaui. Según el estudio, Marruecos utilizó la inmigración irregular para forzar un cambio de posición española respecto al Sáhara Occidental, en lo que define como una “injerencia” consciente en la política exterior española.

Del Valle defiende finalmente la necesidad urgente de una auténtica geoestrategia española para el Estrecho de Gibraltar, basada en el consenso político, la coherencia internacional y una visión a largo plazo que incluya el Sáhara Occidental como elemento central de estabilidad regional.

Fuente: El Faro de Ceuta
Estudio académico citado: Geopolítica y geoestrategia en la región del Estrecho de Gibraltar: Carencias de la política exterior de España, Alejandro del Valle Gálvez, Peace & Security – Paix et Sécurité Internationales (2026).

OBSERVADOR | Breve: Sumar reabre en el Congreso la cuestión de los presos políticos saharauis

La propuesta de Sumar en el Congreso insta al Gobierno español a denunciar la situación de los presos saharauis en Marruecos, pidiendo respeto por sus derechos y resaltando la represión sistemática contra estos detenidos.

La iniciativa parlamentaria pide al Gobierno español denunciar la situación de los presos saharauis en cárceles marroquíes y reclamar el respeto de sus derechos fundamentales.

Sumar ha registrado en el Congreso de los Diputados una proposición no de ley para instar al Gobierno español a denunciar públicamente la situación de los presos políticos saharauis encarcelados en Marruecos y reclamar su liberación y el respeto de sus derechos fundamentales.

La iniciativa, impulsada por Enrique Santiago, Gerardo Pisarello y Tesh Sidi, vuelve a situar dentro del debate político español la cuestión de los presos saharauis, especialmente la situación de los detenidos vinculados al grupo de Gdeim Izik y las denuncias recurrentes sobre aislamiento, restricciones a las visitas familiares y falta de atención médica en distintas cárceles marroquíes.

El texto hace referencia también a las recientes huelgas de hambre iniciadas por presos saharauis en la prisión de Ait Melloul y sostiene que organismos internacionales y organizaciones de derechos humanos llevan años denunciando un patrón continuado de represión contra activistas saharauis favorables al derecho de autodeterminación.

La propuesta adquiere además una dimensión política más amplia en el contexto actual de las relaciones entre Madrid y Rabat, reabriendo indirectamente el debate sobre la posición del Gobierno español respecto al Sáhara Occidental y los derechos humanos tras el giro diplomático de Pedro Sánchez en favor del plan marroquí de autonomía en 2022.

La cuestión de los presos políticos saharauis sigue siendo uno de los temas más sensibles dentro del conflicto, tanto por las denuncias internacionales acumuladas durante años como por su impacto simbólico dentro de la sociedad saharaui.

👉 Fuente original: Europa Press

OBSERVADOR | Breve: el debate sobre el narcotráfico vuelve a reabrir la cuestión de la dependencia española respecto a Marruecos

Un análisis reciente cuestiona el silencio político de España ante el creciente narcotráfico con Marruecos. Señala una percepción de debilidad estratégica en Madrid respecto a Rabat, afectando temas de seguridad y relaciones diplomáticas.

Un análisis publicado esta semana cuestiona el silencio político y diplomático de Madrid ante el crecimiento del corredor de droga entre Marruecos y el sur de España.

Un análisis publicado esta semana en medios digitales españoles ha vuelto a situar sobre la mesa una cuestión especialmente sensible dentro de las relaciones entre España y Marruecos: hasta qué punto Madrid evita confrontar públicamente a Rabat incluso en asuntos relacionados con seguridad, narcotráfico y control de fronteras.

El texto, centrado en el crecimiento del corredor de droga entre Marruecos y Andalucía, sostiene que el problema ha dejado de ser una cuestión local para convertirse en un fenómeno con dimensión europea, vinculado a redes criminales, puertos estratégicos y rutas internacionales de cocaína y hachís.

Pero el aspecto más político del análisis aparece al abordar el silencio diplomático español respecto al papel de Marruecos. El autor plantea que la ausencia de presión pública sobre Rabat refleja una percepción creciente de debilidad estratégica española frente al régimen marroquí, especialmente tras el cambio de posición del Gobierno de Pedro Sánchez sobre el Sáhara Occidental.

Aunque el artículo no vincula directamente ambas cuestiones, sí sugiere que la política española hacia Marruecos parece marcada por una cautela cada vez más visible incluso en asuntos considerados de seguridad nacional.

El debate conecta además con una percepción cada vez más extendida en sectores políticos y mediáticos españoles: la sensación de que Marruecos ha conseguido consolidar una importante capacidad de presión estratégica sobre Madrid en ámbitos que van desde la inmigración hasta la seguridad, el comercio o el propio Sáhara Occidental.

👉 Fuente original: Joan Masip

OBSERVADOR | Breve: extrabajadores saharauis de Fosbucraa siguen esperando una indemnización prometida hace casi 15 años

Extrababajadores saharauis de Fosbucraa siguen reclamando a España una indemnización prometida desde 2011 y nunca aplicada oficialmente.

Decenas de antiguos trabajadores saharauis de la empresa minera española Fosbucraa continúan reclamando una indemnización que el Estado español reconoció parcialmente en 2011 pero que nunca llegó a materializarse. Muchos de ellos trabajaron durante la etapa colonial española en la explotación de fosfatos de Bucraa bajo contratos y normativa española, cotizando a la Seguridad Social y cobrando en pesetas antes de la retirada española del Sáhara Occidental.

Un amplio reportaje publicado por elDiario.es recoge los testimonios de antiguos empleados saharauis que denuncian haber sido abandonados tras la ocupación marroquí y la salida de España del territorio. Aunque una reforma de la Ley de Seguridad Social aprobada durante el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero contemplaba iniciar un procedimiento para estudiar compensaciones económicas, casi quince años después ningún Ejecutivo ha desarrollado el mecanismo necesario para hacerlo efectivo.

El caso vuelve además a conectar con otro debate cada vez más presente dentro de la política española: la responsabilidad histórica y jurídica de España respecto al pueblo saharaui. Mientras continúa la discusión sobre la nacionalidad saharaui o el reconocimiento de derechos pendientes, los antiguos trabajadores de Fosbucraa recuerdan que miles de saharauis trabajaron durante años bajo administración española y siguen esperando algún tipo de reparación o reconocimiento oficial.

EL OBSERVADOR SAHARAUI | España y la renuncia definitiva a su responsabilidad histórica

La reacción del Gobierno español ante el ataque del Frente Polisario en Esmara evidencia un alineamiento cada vez más claro con Marruecos y reabre el debate sobre la responsabilidad histórica de España en el Sáhara Occidental.

La condena del Gobierno español al ataque del Frente Polisario contra posiciones militares marroquíes en el Sáhara Occidental confirma algo mucho más profundo que un simple posicionamiento diplomático: España ha decidido alinearse completamente con la potencia ocupante frente al pueblo saharaui.

La antigua potencia administradora del territorio —que nunca transfirió legalmente la soberanía del Sáhara Occidental— actúa hoy como respaldo político de la ocupación marroquí y criminaliza, de facto, la resistencia armada de un pueblo reconocido por Naciones Unidas como pendiente de descolonización.

Mientras Europa legitima la resistencia ucraniana frente a una ocupación extranjera, niega ese mismo principio cuando se trata del pueblo saharaui. El doble rasero resulta cada vez más obsceno.

Cincuenta años después de abandonar el territorio, España no solo sigue sin asumir sus responsabilidades históricas y jurídicas: ahora parece dispuesta a situarse abiertamente contra quienes continúan reclamando el derecho que Naciones Unidas nunca les retiró —el derecho a decidir libremente sobre su tierra y su futuro.

Fuente. Agencias

LA LECTURA DEL DÍA — El Observador Saharaui (4 de mayo de 2026)

Análisis del día sobre el Sáhara Occidental: MINURSO, negociaciones, ley de nacionalidad en España y claves del momento actual.

Hoy, la actualidad del Sáhara Occidental no se concentra en un solo titular, sino en varias líneas que, juntas, permiten entender mejor el momento que atraviesa el conflicto.

NOTICIAS DEL Sáhara Occidental del día de hoy

En el plano internacional, empiezan a perfilarse movimientos que conviene observar con atención. Las declaraciones del representante del Frente Polisario ante la ONU, Sidi Mohamed Omar, confirman que se han abierto contactos diplomáticos en el marco de la resolución 2797 y que el proceso entra en una fase inicial, aún sin resultados. No es un avance decisivo, pero sí una señal de que el escenario puede estar cambiando. Al mismo tiempo, la revisión del mandato de la MINURSO vuelve a situarse en el centro del debate, en un contexto donde se discute no solo su continuidad, sino su papel real.

A este marco se suma un elemento geopolítico que empieza a asomar en algunos análisis: el intento de introducir soluciones externas al conflicto bajo fórmulas aparentemente “pragmáticas”. Algunas informaciones que apuntan a posibles rediseños del mapa humano de los campamentos o a presiones sobre Argelia deben leerse con cautela, pero también como parte de una dinámica en la que el Sáhara Occidental vuelve a insertarse en un tablero más amplio.

En paralelo, el foco se desplaza hacia España. La ley de nacionalidad saharaui vuelve a activarse en el Congreso con negociaciones en marcha para intentar desbloquearla. No es un debate menor: afecta directamente a miles de personas y conecta con una cuestión de fondo que sigue sin resolverse, la responsabilidad jurídica de España. La exclusión reciente de los saharauis del proceso de regularización ha reavivado ese malestar y ha vuelto a poner sobre la mesa una anomalía difícil de justificar.

Pero la jornada también deja otra lectura, menos institucional y más humana. Desde los campamentos, el cierre del FiSahara ha vuelto a mostrar la capacidad del pueblo saharaui para sostener espacios de cultura, memoria y proyección internacional. No es solo un festival: es una forma de seguir existiendo en el plano simbólico y político. En esa misma línea se sitúan los relatos personales, las iniciativas solidarias o los testimonios que recuerdan que detrás de cada decisión política hay vidas concretas atravesadas por la espera.

Entre todos estos elementos aparece una constante. El Sáhara Occidental sigue siendo un conflicto en el que conviven tres tiempos distintos: el de la diplomacia, que se mueve lentamente; el de la política, condicionado por equilibrios externos; y el de las personas, que no puede esperar.

Las próximas semanas pueden ser relevantes en dos frentes. Por un lado, la evolución de las conversaciones vinculadas a la MINURSO y el papel que finalmente se le quiera atribuir. Por otro, el recorrido de la ley de nacionalidad en el Congreso, donde podrían definirse mayorías que hasta ahora no existían.

Nada está cerrado.

Pero tampoco está quieto.

Nacionalidad saharaui en España: una ley en marcha y una anomalía que persiste

El Congreso reabre el debate mientras miles de saharauis siguen atrapados en un limbo jurídico.

El debate sobre la nacionalidad saharaui ha vuelto al Congreso. La proposición de ley que busca reconocer —o retornar— la nacionalidad española a personas nacidas en el Sáhara Occidental durante la administración española entra en su fase final de tramitación.

No es un asunto menor. Tampoco es nuevo.

Desde hace décadas, miles de saharauis vinculados a España viven en una situación jurídica difícil de justificar. Personas nacidas bajo administración española o con vínculos familiares directos se enfrentan a procesos largos, a veces de más de diez años, para acceder a una nacionalidad que, en otros contextos, se reconoce en plazos mucho más cortos.

👉 Sáhara Occidental: lo que no se está diciendo sobre la nacionalidad saharaui en España

La ley en discusión introduce dos elementos clave: por un lado, el reconocimiento de una realidad histórica —la relación jurídica entre España y el Sáhara Occidental— y, por otro, la reducción de los plazos para solicitar la nacionalidad, equiparándolos a los de otros colectivos con vínculos históricos con España.

Pero el debate no es solo jurídico. Es político.

👉 Sáhara Occidental: el Congreso reactiva la ley de nacionalidad para saharauis

Las posiciones de los partidos siguen siendo cambiantes, con apoyos cruzados y contradicciones que reflejan una dificultad de fondo: abordar el Sáhara Occidental como una cuestión de Estado sin que intervengan otros factores, desde la política exterior hasta la relación con Marruecos.

En ese contexto, la situación de miles de saharauis en España sigue marcada por la espera. Procesos de apatridia, dificultades administrativas y limitaciones prácticas forman parte de una realidad que contrasta con el discurso oficial sobre derechos y memoria.

La ley puede corregir parte de esa anomalía.
Pero también pone sobre la mesa algo más incómodo.

La relación entre España y el Sáhara Occidental no está cerrada.
Sigue teniendo consecuencias jurídicas.

Y siguen afectando a personas concretas.

Sáhara Occidental: lo que está pasando hoy en 5 claves (1 de mayo de 2026)

La actualidad del Sáhara Occidental muestra más movimiento diplomático, pero sin avances reales hacia una solución del conflicto.

Hoy, 1 de mayo de 2026, la actualidad del Sáhara Occidental confirma una tendencia que se repite en distintos frentes: hay movimiento diplomático, presión internacional y debate político… pero el conflicto sigue sin resolverse.

Estas son las cinco claves para entender lo que está pasando ahora mismo.

1. Estados Unidos acelera el ritmo… pero no cambia el fondo
La gira del subsecretario Christopher Landau por Argel y Rabat ha reactivado el debate sobre una “solución en plazo razonable”. Sin embargo, el marco sigue siendo el mismo: presión para avanzar sin resolver la cuestión de fondo.

2. Europa se mueve dentro del marco de la ONU
El acuerdo Alemania–Marruecos mantiene el lenguaje diplomático habitual: apoyo al proceso de Naciones Unidas, referencia a la autodeterminación y respaldo al plan de autonomía como base de negociación, sin reconocimiento de soberanía.

3. La nacionalidad saharaui vuelve al centro del debate en España
El Congreso reabre una cuestión clave: qué derechos corresponden a los saharauis en relación con España. Un debate jurídico… que remite directamente a la responsabilidad histórica del Estado español.

4. Tinduf vuelve a la agenda internacional
La posibilidad de replantear el futuro de los campamentos saharauis aparece de nuevo en el debate. Pero sin resolver el estatus del territorio, cualquier planteamiento sobre su desmantelamiento sigue sin base política ni jurídica.

5. El conflicto sigue abierto, pese a todo
Más diplomacia, más declaraciones, más movimientos… pero sin una solución concreta. El Sáhara Occidental continúa siendo un proceso de descolonización pendiente.

En conjunto, la imagen es clara: el conflicto se mueve, pero no se resuelve. Y esa distancia entre actividad diplomática y solución real sigue siendo, hoy por hoy, el principal rasgo de la situación.

LA LECTURA DEL DÍA — redes y prensa sobre el Sáhara Occidental (30 de abril de 2026)

Análisis de prensa del Sáhara Occidental: España, EE.UU., Canadá y el relato mediático del conflicto hoy.

Por Carlos C. García (Plataforma NO TE OLVIDES DEL SÁHARA OCCIDENTAL)

Hoy, la actualidad del Sáhara Occidental no se concentra en una sola noticia dominante.
Lo que aparece es algo más interesante: un conjunto de señales que, juntas, permiten entender hacia dónde se mueve —o se intenta mover— el conflicto.


España: cuando la nacionalidad deja de ser el centro

Uno de los enfoques más relevantes del día lo aporta El Independiente, al recoger la posición del Frente Polisario:
👉 no se reclama la nacionalidad española como objetivo, sino la conclusión del proceso de descolonización.

Este matiz cambia el marco del debate en España.
La ley en discusión en el Congreso deja de ser el punto de llegada y pasa a ser una consecuencia de algo más profundo.

🔎 Leer más:
https://www.elindependiente.com/internacional/2026/04/30/el-frente-polisario-no-le-reclama-a-espana-la-nacionalidad-para-los-saharauis-solo-exigimos-su-responsabilidad-de-concluir-el-proceso-de-descolonizacion/

En paralelo, elDiario.es amplía esa tensión política con las declaraciones de Bucharaya Hamudi, que cuestiona la coherencia del Gobierno español en relación con el Sáhara Occidental.

🔎 Leer más:
https://www.publico.es/internacional/valores-democraticos-ensenan-europa-aplican-saharauis.html


Estados Unidos: presión sin cambio de marco

Las agencias sitúan hoy a Estados Unidos como actor activo en el escenario diplomático.

EFE recoge las declaraciones de Christopher Landau, que insiste en una solución “pacífica” pero también “en un plazo razonable”, en plena gira por Argelia y Marruecos.

🔎 Leer más:
https://efe.com/mundo/2026-04-29/eeuu-solucion-pacifica-sahara/

Sin embargo, más allá del tono, no hay modificación sustancial del marco político.


Canadá y el efecto dominó diplomático

Otra de las novedades destacadas del día es el posicionamiento de Canadá, que varios medios —Europa Press, Infobae o HuffPost— recogen como un respaldo al plan de autonomía marroquí.

🔎 Leer más:
https://www.infobae.com/espana/2026/04/29/canada-acepta-el-plan-de-autonomia-de-marruecos-para-el-sahara-occidental/?outputType=amp-type

Este movimiento no cambia el marco jurídico del conflicto, pero sí contribuye a una tendencia:
👉 la acumulación de apoyos políticos en torno a una solución concreta, frente al enfoque del referéndum defendido por el Frente Polisario.


Sociedad civil: lo que permanece cuando baja el foco político

Mientras tanto, el FiSahara sigue generando cobertura en medios como ABC o Infobae, consolidándose como uno de los espacios más estables de visibilidad internacional del pueblo saharaui.

🔎 Leer más:
https://www.abc.es/espana/cine-campamentos-refugiados-saharauis-motivo-19a-edicion-20260429183335-nt.html

🔎 Más:
https://www.infobae.com/america/agencias/2026/04/29/campamentos-de-refugiados-saharauis-acogen-festival-de-cine-fisahara-tras-2-anos-de-paron/

A ello se suman iniciativas locales, actividades solidarias y dinámicas culturales que no marcan agenda política…
pero que sostienen la continuidad del conflicto en el plano social.


Cierre: lo que realmente se está moviendo

Hoy no hay un giro claro en el conflicto del Sáhara Occidental.
Pero sí hay una convergencia de dinámicas que merece atención:

👉 España vuelve a enfrentarse a su responsabilidad de fondo
👉 Estados Unidos intenta acelerar el proceso sin cambiar sus bases
👉 nuevos actores internacionales se posicionan
👉 y el relato mediático se vuelve más disputado

Y en medio de todo eso, el elemento esencial permanece sin resolver:
el derecho del pueblo saharaui a decidir su futuro.

La Audiencia Nacional rechaza el asilo a un saharaui y reabre el debate sobre su situación jurídica

La Audiencia Nacional rechaza el asilo a un ciudadano saharaui y vuelve a poner el foco en las dificultades jurídicas que enfrentan en el acceso a la protección internacional.

La Audiencia Nacional ha rechazado la solicitud de protección internacional presentada por un ciudadano saharaui que alegaba la imposibilidad de tratamiento médico adecuado para su hijo y la discriminación sufrida en Marruecos.

Según la sentencia, el tribunal considera que los hechos expuestos no cumplen los requisitos exigidos para el reconocimiento del asilo ni de la protección subsidiaria, al no acreditarse una persecución individualizada por los motivos previstos en la normativa internacional.

El fallo también subraya que la documentación médica aportada no demuestra la imposibilidad de recibir tratamiento en el país de origen, y recuerda que el derecho a la protección internacional no puede utilizarse como vía para mejorar las condiciones de vida o acceder a servicios sanitarios de mayor calidad.

La resolución cuenta además con un informe desfavorable de ACNUR y confirma la decisión previa del Ministerio del Interior de denegar la solicitud.

El caso se produce en un contexto en el que distintas decisiones judiciales y debates políticos vuelven a situar la situación jurídica de los saharauis en el centro de atención, especialmente en lo relativo a su acceso a la protección internacional.

Más allá del caso concreto, la decisión vuelve a poner de relieve una cuestión de fondo: las dificultades del marco jurídico actual para reconocer la situación específica de los saharauis en el acceso a la protección internacional. En contextos donde la discriminación no siempre se manifiesta de forma individualizada o fácilmente acreditable, este tipo de resoluciones reabre el debate sobre hasta qué punto el sistema es capaz de dar respuesta a una realidad marcada por la inseguridad jurídica y la falta de encaje en las categorías tradicionales del asilo.

Más información en: Sáhara Occidental en España

Fuente: Infobae – La Audiencia Nacional rechaza el asilo a un saharaui que alegó que Marruecos no quería atender a su hijo con una enfermedad grave

Sáhara Occidental y memoria: España sigue dejando fuera a las víctimas saharauis

España reconoce a las víctimas del franquismo, pero sigue dejando fuera a los saharauis. Un manifiesto reclama su inclusión en la memoria democrática.

Foto: Alonso Gil. Memorias Nómadas: Dolor y resistencia en el Sáhara Occidental (Hegoa, 2013).

España ha avanzado en el reconocimiento de las víctimas del franquismo. Pero sigue dejando fuera a una parte de ellas: los saharauis.

👉 No es una omisión menor.
👉 Es un vacío político y jurídico.

Durante décadas, el Sáhara Occidental formó parte del Estado español y su población fue documentada como ciudadanía española. Sin embargo, las políticas de memoria democrática siguen sin incorporar de forma explícita a quienes sufrieron represión durante el franquismo y en el proceso de descolonización inconcluso.

Hoy, distintas organizaciones han impulsado el manifiesto “Sáhara Occidental y memoria”, que reclama algo básico: reconocimiento, verdad y reparación para las víctimas saharauis.

👉 También desde la sociedad civil se empieza a tomar posición.

👉 Leer más: Sáhara Occidental y memoria: la deuda pendiente de España con las víctimas saharauis


La Plataforma “No te olvides del Sáhara Occidental”, a la que pertenecemos, se ha sumado a esta iniciativa y apoya el manifiesto “Sáhara Occidental y memoria”, considerando imprescindible que las víctimas saharauis sean incluidas en las políticas públicas de memoria democrática en España.

Apatridia en España: una vía legal que no protege durante años a los saharauis

En los últimos días, el debate sobre la exclusión de los solicitantes de apatridia de la regularización extraordinaria en España se ha centrado en una cuestión técnica: su no inclusión dentro de la categoría de “protección internacional”. Este planteamiento, aunque formalmente correcto, resulta insuficiente para explicar la dimensión real del problema.

Es cierto que el asilo y la apatridia son figuras jurídicas distintas en el ordenamiento español. Sin embargo, esa diferencia no debería ocultar un hecho esencial: ambas responden a situaciones de vulnerabilidad que requieren mecanismos efectivos de protección. Limitar el análisis a la distinción normativa implica dejar en un segundo plano la cuestión clave, que es el impacto real de estas categorías sobre la vida de las personas.

En la práctica, los solicitantes de asilo cuentan con un marco que, con sus limitaciones, permite el acceso a determinados derechos durante la tramitación. En cambio, el procedimiento de apatridia puede prolongarse durante largos periodos sin ofrecer garantías equivalentes, especialmente en lo relativo al acceso al trabajo. Esta diferencia no es menor: condiciona de forma directa la capacidad de las personas afectadas para mantenerse y desarrollar un proyecto de vida en condiciones mínimas de estabilidad.

Por ello, el debate no puede resolverse apelando únicamente a la estructura legal existente. La cuestión de fondo es si el sistema, tal y como está diseñado, cumple su función de protección o si, por el contrario, genera situaciones prolongadas de inseguridad jurídica. En este contexto, la exclusión de los solicitantes de apatridia de la regularización extraordinaria no es solo una decisión técnica, sino una decisión con consecuencias concretas sobre un colectivo especialmente vulnerable.

En última instancia, el problema no es la existencia de una vía legal, sino su eficacia real. Porque una vía que no garantiza condiciones básicas durante su tramitación difícilmente puede considerarse una solución.