Argelia despliega cuatro cazas en Níger y refuerza su papel como actor de seguridad en el Sahel

Argelia envía cuatro cazas Su-30 y un avión cisterna a Níger tras la intentona militar y refuerza su papel de seguridad en el Sahel.

Argelia ha enviado cuatro cazas Sukhoi Su-30 y un avión de reabastecimiento en vuelo a Níger para apoyar al Ejército nigerino después de la intentona militar registrada en Niamey. El Ministerio de Defensa argelino confirmó que la operación fue ordenada por el presidente Abdelmadjid Tebboune y realizada a petición expresa de las autoridades de Níger, que recibieron los aparatos el domingo en el aeropuerto de la capital.

El despliegue se produjo después de que soldados amotinados atacaran durante la madrugada del sábado instalaciones estratégicas de Niamey, entre ellas la base aérea situada en el aeropuerto y zonas próximas al palacio presidencial. Las fuerzas leales recuperaron posteriormente el control, en una crisis que volvió a mostrar la fragilidad de un país sometido tanto a tensiones internas como a una fuerte presión de grupos yihadistas. Rusia participó también en el apoyo a las autoridades nigerinas durante la respuesta al motín.

La intervención argelina tiene especial relevancia porque no consiste esta vez en una entrega de material militar a Níger, sino en el despliegue operativo de aeronaves de las propias Fuerzas Armadas argelinas fuera del territorio nacional. Apenas tres semanas antes, el 9 de agosto, Argelia había donado al Ejército nigerino cuatro helicópteros —dos Mi-24V y dos Mi-171—, junto con municiones, repuestos y equipos logísticos, dentro del fortalecimiento de la cooperación militar entre ambos países.

El movimiento refuerza el peso de Argelia en un Sahel cuya estabilidad considera directamente vinculada a su propia seguridad nacional. Níger ocupa además una posición estratégica en el proyecto del gasoducto transahariano Nigeria-Níger-Argelia: los tres países aprobaron en junio el informe final actualizado de viabilidad y acordaron avanzar hacia su ejecución. Esa dimensión energética no ha sido presentada por Argel como causa del actual despliegue militar, pero ayuda a comprender la importancia estratégica creciente que Níger tiene para la política argelina en la región.

La operación supone, por tanto, un paso más allá de la cooperación militar tradicional y será importante observar si permanece como una respuesta excepcional a la crisis nigerina o anticipa una mayor disposición de Argelia a intervenir directamente en situaciones de inestabilidad en su entorno saheliano. La Constitución argelina contempla desde su reforma la posibilidad de enviar unidades del Ejército al extranjero, sometida a la aprobación de dos tercios de cada cámara del Parlamento.

Fuente: Ministerio de Defensa Nacional de Argelia / Reuters / ECSAHARAUI / Actualidad Saharaui