La posible visita del rey Felipe VI a Ceuta ha generado inquietud en Marruecos, donde medios y responsables políticos consideran que un viaje del monarca español a la ciudad autónoma podría ser interpretado como una «provocación», especialmente en plena campaña para las elecciones legislativas marroquíes del próximo 23 de septiembre. Por el momento, no existe una posición oficial del Gobierno marroquí sobre una visita que todavía no tiene fecha.
La cuestión recupera un precedente especialmente significativo. En 2007, la visita de Juan Carlos I a Ceuta y Melilla provocó una fuerte reacción de Rabat: Mohamed VI la condenó públicamente y Marruecos retiró temporalmente a su embajador en Madrid. Ahora, la posibilidad de que Felipe VI visite Ceuta vuelve a colocar en primer plano una reivindicación marroquí que España rechaza y que tampoco cuenta con respaldo de Naciones Unidas.
La polémica llega además después de varias señales recientes procedentes de Rabat. El ministro marroquí de Justicia, Abdelatif Uahbi, ha defendido durante la crisis de Ceuta la apertura de una negociación sobre la soberanía de la ciudad, mientras que en una ceremonia religiosa presidida por Mohamed VI se aludió recientemente a Ceuta y Melilla como ciudades «ocupadas». El Gobierno español ha rechazado cualquier discusión sobre su soberanía.
La eventual visita del rey adquiere así un fuerte contenido político después de la entrada masiva de decenas de miles de personas en Ceuta durante julio. Pedro Sánchez anunció que Felipe VI visitará la ciudad, aunque sin precisar cuándo, mientras el Gobierno insiste en defender la cooperación con Marruecos durante aquella crisis.
Fuente: EL PAÍS / Actualidad Saharaui
