El Colectivo de Defensores Saharauis de Derechos Humanos en el Sáhara Occidental (CODESA) recordó, en un extenso comunicado histórico, su compromiso con la defensa de los derechos humanos y con el derecho inalienable del pueblo saharaui a la autodeterminación. La organización ha sido víctima de prohibiciones, persecuciones y cierres forzados por parte de las autoridades de ocupación marroquíes, pero ha mantenido una trayectoria constante de denuncia, documentación y acompañamiento a las víctimas de la represión.
La organización recuerda que nació en 2002 como continuación del trabajo desarrollado por activistas saharauis del antiguo Foro Verdad y Equidad, prohibido por las autoridades marroquíes. Desde entonces, denuncia haber sido objeto de persecución, prohibiciones y restricciones a su libertad de organización, aunque ha mantenido una actividad continuada de documentación de violaciones de derechos humanos, acompañamiento a las víctimas y colaboración con mecanismos internacionales.
Entre las principales iniciativas desarrolladas durante estos años, CODESA destaca la elaboración de informes sobre los juicios de los presos políticos saharauis de Gdeim Izik, el envío de denuncias a Naciones Unidas y la campaña internacional impulsada en 2021 para reclamar una presencia permanente del Comité Internacional de la Cruz Roja en el Sáhara Occidental. La organización mantiene además relaciones de trabajo con entidades como Amnistía Internacional, Human Rights Watch, Front Line Defenders, la Federación Internacional por los Derechos Humanos (FIDH) y la Organización Mundial contra la Tortura (OMCT).
En su declaración, el colectivo reafirma que continuará documentando las violaciones de derechos humanos en el Sáhara Occidental ocupado y trabajando para que se respeten el derecho internacional, la dignidad de las víctimas y el derecho del pueblo saharaui a decidir libremente su futuro.
