OBSERVADOR SAHARAUI | Breve: el Senado bloquea una pregunta sobre la exclusión de los saharauis de la regularización extraordinaria

La Mesa del Senado no admitió una pregunta sobre la exclusión de los saharauis del proceso de regularización de inmigrantes, generando controversia política en España sobre su situación administrativa.

La Mesa del Senado no admitió a trámite una pregunta dirigida al Gobierno sobre las razones jurídicas de la exclusión de los solicitantes de apatridia, colectivo formado mayoritariamente por saharauis.

La polémica sobre la exclusión de los saharauis del proceso extraordinario de regularización de inmigrantes sigue generando controversia política en España.

El senador Fabián Chinea, de la Agrupación Socialista Gomera, formuló recientemente una pregunta dirigida al Gobierno para conocer las razones jurídicas concretas que llevaron al Ejecutivo a dejar fuera del procedimiento de regularización extraordinaria a las personas solicitantes del estatuto de apatridia, colectivo compuesto en su inmensa mayoría por ciudadanos saharauis.

Sin embargo, la Mesa del Senado decidió no admitir a trámite la pregunta, alegando que se trataba de una cuestión “estrictamente jurídica”.

La decisión ha provocado sorpresa en el entorno del senador canario, especialmente porque anteriormente sí habían sido registradas otras iniciativas parlamentarias relacionadas con la situación jurídica de los saharauis en España y su exclusión de la regularización aprobada por el Gobierno.

El caso vuelve a situar en el centro del debate político una cuestión especialmente sensible para miles de saharauis residentes en España: su situación administrativa, la falta de reconocimiento estable y las consecuencias derivadas de su condición de apátridas décadas después de la salida española del Sáhara Occidental.

Mientras tanto, continúan aumentando las críticas hacia la exclusión de los saharauis del proceso de regularización extraordinaria, una medida que afecta principalmente a uno de los colectivos históricamente más vinculados a España.

Saharauis fuera de la regularización: una exclusión que no es técnica, es política

La exclusión de las personas apátridas —entre ellas muchos saharauis— de la regularización extraordinaria aprobada en España abre una cuestión de fondo que va más allá de lo administrativo: revela una anomalía jurídica persistente y una decisión política que evita afrontar la responsabilidad histórica sobre el Sáhara Occidental.

La reciente regularización extraordinaria aprobada por el Gobierno español ha dejado fuera a un grupo especialmente vulnerable: las personas apátridas. Entre ellas, los saharauis. No se trata de un detalle menor ni de un vacío técnico. Es una decisión con consecuencias jurídicas y políticas que merece ser observada con atención.

Diversas voces han advertido ya de esta exclusión. Desde el entorno del Frente Polisario en Catalunya se ha calificado como una “humillación”, mientras que en el ámbito parlamentario también se han registrado críticas y peticiones de rectificación. Más allá de las declaraciones, el dato es claro: quienes no tienen una nacionalidad reconocida quedan fuera de un mecanismo diseñado precisamente para corregir situaciones de irregularidad administrativa.

El problema de fondo no es nuevo. La situación de los saharauis en España está marcada por una anomalía jurídica persistente: muchos de ellos no son considerados plenamente ciudadanos de ningún Estado, pese a la responsabilidad histórica y jurídica que España mantiene sobre el Sáhara Occidental. Esta realidad se traduce, en la práctica, en mayores obstáculos para acceder a derechos básicos, desde la residencia hasta la protección social.

En este contexto, la exclusión de los apátridas de la regularización no puede leerse como un simple criterio administrativo. Tiene implicaciones más profundas. Supone, de hecho, consolidar una diferencia de trato que afecta directamente a una población que, en el caso saharaui, mantiene vínculos históricos evidentes con España.

Desde una perspectiva política, la decisión encaja en una tendencia más amplia: evitar abordar de manera directa la cuestión saharaui en el ámbito interno. La política exterior y la política migratoria convergen aquí en un punto delicado, donde cualquier medida que afecte a los saharauis termina teniendo una lectura que va más allá de lo estrictamente técnico.

El resultado es una paradoja difícil de sostener: mientras se adoptan medidas excepcionales para regularizar a miles de personas, se deja fuera precisamente a quienes encarnan de forma más clara las consecuencias de un proceso de descolonización inconcluso.

Lo ocurrido no es un error de diseño, sino una señal. La exclusión de los saharauis de la regularización revela hasta qué punto la cuestión del Sáhara Occidental sigue condicionando decisiones internas en España. No se trata solo de migración: es, en última instancia, una forma de gestionar —o de evitar— una responsabilidad jurídica y política que sigue sin resolverse.

La Audiencia Nacional rechaza el asilo a un saharaui y reabre el debate sobre su situación jurídica

La Audiencia Nacional rechaza el asilo a un ciudadano saharaui y vuelve a poner el foco en las dificultades jurídicas que enfrentan en el acceso a la protección internacional.

La Audiencia Nacional ha rechazado la solicitud de protección internacional presentada por un ciudadano saharaui que alegaba la imposibilidad de tratamiento médico adecuado para su hijo y la discriminación sufrida en Marruecos.

Según la sentencia, el tribunal considera que los hechos expuestos no cumplen los requisitos exigidos para el reconocimiento del asilo ni de la protección subsidiaria, al no acreditarse una persecución individualizada por los motivos previstos en la normativa internacional.

El fallo también subraya que la documentación médica aportada no demuestra la imposibilidad de recibir tratamiento en el país de origen, y recuerda que el derecho a la protección internacional no puede utilizarse como vía para mejorar las condiciones de vida o acceder a servicios sanitarios de mayor calidad.

La resolución cuenta además con un informe desfavorable de ACNUR y confirma la decisión previa del Ministerio del Interior de denegar la solicitud.

El caso se produce en un contexto en el que distintas decisiones judiciales y debates políticos vuelven a situar la situación jurídica de los saharauis en el centro de atención, especialmente en lo relativo a su acceso a la protección internacional.

Más allá del caso concreto, la decisión vuelve a poner de relieve una cuestión de fondo: las dificultades del marco jurídico actual para reconocer la situación específica de los saharauis en el acceso a la protección internacional. En contextos donde la discriminación no siempre se manifiesta de forma individualizada o fácilmente acreditable, este tipo de resoluciones reabre el debate sobre hasta qué punto el sistema es capaz de dar respuesta a una realidad marcada por la inseguridad jurídica y la falta de encaje en las categorías tradicionales del asilo.

Más información en: Sáhara Occidental en España

Fuente: Infobae – La Audiencia Nacional rechaza el asilo a un saharaui que alegó que Marruecos no quería atender a su hijo con una enfermedad grave

La regularización en España deja fuera a quienes más la necesitan: los saharauis

Foto: Imagen simbólica / arte saharaui – Memoria saharaui

La regularización extraordinaria en España deja fuera a un colectivo clave: los saharauis que han solicitado la apatridia.

👉 No es un detalle técnico.
👉 Es el núcleo del problema.

Porque mientras esperan —y pueden pasar años— quedan atrapados en un limbo: sin poder trabajar, sin estabilidad jurídica y con acceso muy limitado a derechos básicos.

Y aun así, quedan fuera de la medida diseñada precisamente para situaciones de vulnerabilidad.

👉 Leer más: Sáhara Occidental: qué está pasando realmente con la regularización y la apatridia en España