La familia de Naâma Asfari denuncia su aislamiento y la falta de información sobre su salud. Reclaman el respeto a sus derechos y el cumplimiento de decisiones de Naciones Unidas sobre su situación.
La administración penitenciaria marroquí sostiene que el preso político saharaui fue atendido en un hospital por una carencia de potasio y devuelto posteriormente a prisión. Su familia denuncia que esa versión no refleja su situación sanitaria ni el aislamiento al que continúa sometido.
La administración penitenciaria marroquí afirmó este jueves que el estado de salud de Naâma Asfari es «estable» después de haber sido trasladado a un hospital. Según esta información, los análisis detectaron una carencia de potasio, por la que recibió tratamiento intravenoso y suplementos antes de ser devuelto a la prisión de Kenitra.
La misma versión sostiene que Asfari podía caminar, que sus constantes vitales permanecían estables y que disfruta de los derechos reconocidos por la legislación penitenciaria. EL OBSERVADOR SAHARAUI no ha tenido acceso al texto original de ese comunicado.
La familia rechaza esas afirmaciones y considera que no reflejan la realidad de su estado de salud ni las vulneraciones de derechos denunciadas durante su huelga de hambre. Recuerda que permanece sin comunicación telefónica desde el 13 de julio y afirma que fue trasladado a un hospital sin informar previamente a sus allegados ni a su equipo de defensa.
Ante las versiones enfrentadas y la ausencia de información médica independiente, EL OBSERVADOR SAHARAUI reproduce íntegramente el comunicado difundido por la familia de Naâma Asfari el 23 de julio de 2026.
Comunicado de prensa
Emitido por la familia del defensor saharaui de derechos humanos y preso político Naâma Asfari
En respuesta al comunicado de la Delegación General marroquí para la Administración Penitenciaria y la Reinserción
23 de julio de 2026
La familia del defensor saharaui de derechos humanos y preso político Naâma Asfari rechaza el contenido del comunicado publicado el jueves 23 de julio de 2026 por la Delegación General marroquí para la Administración Penitenciaria y la Reinserción, al considerar que no refleja la realidad de su estado de salud ni de su situación en materia de derechos humanos.
Este comunicado se produce mientras Naâma Asfari continúa su huelga de hambre indefinida, iniciada el 8 de junio de 2026 y que ha entrado en su séptima semana, en protesta por la privación de sus derechos fundamentales, pese a las decisiones emitidas por el Comité contra la Tortura de las Naciones Unidas (CAT/C/69/D/606/2014) y el Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria (WGAD/2023/23).
La familia destaca lo siguiente:
- La prohibición de utilizar el teléfono desde el 13 de julio de 2026 confirma que Naâma Asfari sigue aislado de su familia y de sus abogados. Esta medida forma parte de una serie de represalias dirigidas también contra su esposa, Claude Mangin-Asfari, a quien se le niega el derecho de visita desde el 14 de enero de 2019. Las mismas represalias afectan igualmente a sus compañeros detenidos en las prisiones de Kenitra y Tiflet.
- La familia condena su traslado a un hospital fuera del centro penitenciario el 15 de julio de 2026 sin informar previamente a su familia ni a su equipo de defensa, así como la continua ocultación de información sobre su estado de salud.
- Reitera su llamamiento a las autoridades marroquíes para que ejecuten de inmediato las decisiones de los mecanismos de derechos humanos de las Naciones Unidas, atiendan sus legítimas reivindicaciones y pongan fin a todas las represalias en su contra.
- Expresa su solidaridad con los presos políticos saharauis Mohamed Lamine Haddi, Hassan Dah, Ahmed Sbaï, Mohamed Bani y todos los integrantes del Grupo de Gdeim Izik, condena las represalias de las que son objeto y pide el respeto de sus derechos y el fin de las violaciones que sufren.
La familia considera a las autoridades marroquíes plenamente responsables de la seguridad y la integridad física de Naâma Asfari. Asimismo, hace un llamamiento urgente a las Naciones Unidas y a las organizaciones internacionales de derechos humanos para que intervengan a fin de garantizar su protección, asegurar el acceso de su familia y de sus abogados a la información sobre su estado de salud y promover la aplicación de las decisiones de las Naciones Unidas relativas a su caso y al de sus compañeros del Grupo de Gdeim Izik.
Familia del defensor saharaui de derechos humanos y preso político Naâma Asfari