LECTURE RECOMMANDÉE | Pourquoi Ceuta et Melilla ne sont pas des « enclaves » espagnoles

Moisés Ponce de León Iglesias conteste l’expression « enclaves espagnoles au Maroc » et explique pourquoi Ceuta et Melilla ne correspondent pas à cette définition.

Dans une tribune publiée ce samedi par Algérie Patriotique, Moisés Ponce de León Iglesias, ancien maître de conférences à l’Université Rennes 2, conteste une expression presque systématiquement utilisée dans les médias francophones : celle des « enclaves espagnoles au Maroc » pour désigner Ceuta et Melilla.

L’auteur estime que cette formulation est « factuellement et juridiquement incorrecte ». Il propose de parler plutôt des « deux villes autonomes espagnoles sur la côte nord-africaine », rappelant qu’une enclave est, par définition, un territoire entièrement entouré par celui d’un autre État. Ceuta et Melilla disposant d’un littoral et d’eaux territoriales, elles ne répondent donc pas à cette définition.

Ponce de León va plus loin et considère que l’usage répété du terme « enclave » n’est pas politiquement neutre : « L’expression “deux enclaves espagnoles au Maroc” est un abus de langage qui n’est pas exempt d’intentionnalité politique. » Il invite également à s’interroger sur le fait que Rabat n’a jamais porté devant la Cour internationale de Justice ses revendications de souveraineté sur les deux villes.

Une lecture particulièrement actuelle au moment où les autorités marocaines relancent leurs revendications sur Ceuta et Melilla et où Madrid vient de réaffirmer son rejet catégorique de toute remise en cause de la souveraineté espagnole.

Source : Algérie Patriotique — Moisés Ponce de León Iglesias

Carlos Cristóbal publica en Diario de Noticias una tribuna sobre Marruecos, África y el Sáhara Occidental

El artículo de Carlos Cristóbal en Diario de Noticias de Navarra cuestiona la presentación de Marruecos como representante de África, enfatizando la contradicción en el Sáhara Occidental y el riesgo de descolonización.

Diario de Noticias de Navarra publica este jueves la tribuna «Marruecos está en África, pero Marruecos no es África», firmada por Carlos Cristóbal.

El artículo parte de una reflexión del diplomático saharaui Mohamed Zrug para cuestionar la tendencia a presentar a Rabat como puerta de entrada o interlocutor privilegiado del conjunto del continente africano. La tribuna recuerda que África está formada por 55 Estados miembros de la Unión Africana y subraya una contradicción especialmente visible en el Sáhara Occidental: Marruecos y la República Saharaui son miembros de pleno derecho de la misma organización continental.

El texto sostiene que mantener buenas relaciones con Marruecos no equivale a disponer de una verdadera política africana y advierte del riesgo de aceptar, como condición de esa relación, la posición marroquí sobre un territorio que continúa pendiente de descolonización.

👉 Leer la tribuna completa en Diario de Noticias de Navarra

Fuente: Diario de Noticias de Navarra, 13 de agosto de 2026.

Ali Salem Iselmu vincula la crisis de Ceuta con la experiencia saharaui de la Marcha Verde

Ali Salem Iselmu reflexiona sobre la crisis de Ceuta, comparándola con su experiencia en la ocupación del Sáhara Occidental. Propone una política regional que respete derechos y fronteras internacionales.

El periodista y escritor saharaui Ali Salem Iselmu analiza en un artículo publicado en NAIZ la reciente crisis de Ceuta a partir de su propia memoria de la ocupación del Sáhara Occidental y de la Marcha Verde de 1975.

Bajo el título «Ceuta, la otra marcha verde», Iselmu sostiene que la utilización de la migración como instrumento de presión forma parte de una estrategia más amplia del majzén y recuerda su propia experiencia infantil: tenía ocho años cuando la llegada del Ejército marroquí y de miles de colonos obligó a numerosos saharauis a huir hacia Argelia. Desde esa memoria establece un paralelismo entre aquella Marcha Verde y las sucesivas crisis vividas en Ceuta.

El autor aborda también las relaciones de Marruecos con Estados Unidos e Israel, las tensiones regionales con Argelia y lo que considera una política expansionista que afecta al Sáhara Occidental, Ceuta y Melilla. Frente a ello, reclama revisar las relaciones con Rabat y construir una política regional basada en el respeto de las fronteras y del derecho internacional.

Iselmu concluye advirtiendo de que no se debería esperar a una nueva crisis y reivindica una respuesta que garantice tanto el futuro de Ceuta y Melilla como la resolución del proceso pendiente de descolonización del Sáhara Occidental.

Fuente: Ali Salem Iselmu / NAIZ, 9 de agosto de 2026.

LECTURA DE INTERÉS | Manuel Bear: «El cura llama a la reconquista de Marruecos»

Manuel Bear pone ironía a la propuesta del párroco de Huarte de «reconquistar» Marruecos y bombardear Rabat tras la crisis de Ceuta.

Después de varios días intentando entender entre amenazas híbridas, geopolítica, Marruecos, Estados Unidos, Israel y el Sáhara Occidental qué demonios ha ocurrido en Ceuta, quizá venga bien cambiar por un momento de registro. Manuel Bear se ocupa hoy del párroco de Huarte (localidad navarra cercana a Pamplona) que propone reconquistar Marruecos y «bombardear Rabat si es necesario», y lo hace como probablemente merece semejante propuesta: con ironía, memoria navarra y una mirada bastante poco reverencial sobre lo que las redes sociales son capaces de producir y amplificar. Reproducimos su artículo por su interés —y también porque no todo va a ser geopolítica.

Fuente: EL CURA LLAMA A LA RECONQUISTA DE MARRUECOS. Por Manuel Bear, Miradas, 4 de agosto de 2026.


Más Información al respecto en El párroco de Huarte reza en X por “la reconquista” de Marruecos y apuesta por “bombardear Rabat si es necesario”, publicado en el Diario de NOTICIAS DE NAVARRA


Diario de Noticias de Navarra publica una carta de Carlos Cristóbal sobre la «autopista Trump»

El artículo de Carlos Cristóbal en Diario de Noticias de Navarra critica a Mohamed VI por utilizar una carretera en el Sáhara Occidental para agradecer a Donald Trump su apoyo político. La carta enfatiza que estas infraestructuras no alteran el estatus jurídico del territorio, el cual no pertenece a Marruecos según el Derecho Internacional.

El texto denuncia que Mohamed VI utiliza una carretera construida parcialmente en el Sáhara Occidental ocupado para agradecer a Donald Trump su respaldo político a las pretensiones marroquíes sobre el territorio.

Diario de Noticias de Navarra publica este viernes, en su sección La carta del día, un artículo de Carlos Cristóbal titulado «La ‘autopista Trump’ en el Sáhara Occidental».

El texto recuerda que la carretera entre Tiznit y Dajla no es una obra nueva: fue proyectada en 2015 y forma parte de la estrategia marroquí para integrar económica y administrativamente el territorio ocupado. Lo novedoso es su utilización propagandística para presentar a Trump como padrino internacional de una infraestructura que atraviesa El Aaiún, Bojador y Dajla.

La carta subraya que ninguna carretera, puerto o inversión modifica el estatuto jurídico del Sáhara Occidental. Marruecos no puede disponer de sus tierras y recursos como si le pertenecieran ni convertir el apoyo de Trump y Pedro Sánchez en una soberanía que el Derecho Internacional no reconoce.

🔗 Leer la carta completa en Diario de Noticias de Navarra

Fuente: Diario de Noticias de Navarra, 31 de julio de 2026.

OPINIÓN | Trump no puede mediar en el Sáhara Occidental si ya ha elegido el resultado

Brahim Ghali advierte que los esfuerzos estadounidenses por mediar en el conflicto del Sáhara Occidental fracasarán si continúan apoyando la autonomía marroquí y eligiendo interlocutores alternativos al Frente Polisario.

Brahim Ghali advierte de que los esfuerzos estadounidenses difícilmente prosperarán mientras Washington respalde la autonomía marroquí y busque interlocutores alternativos al Frente Polisario. Su mensaje señala la principal contradicción de la supuesta mediación de Trump.

Por EL OBSERVADOR SAHARAUI

Brahim Ghali no ha rechazado una intervención de Estados Unidos en la búsqueda de una solución para el Sáhara Occidental. Al contrario, ha dejado abierta la posibilidad de que Washington rectifique y vuelva al marco del Derecho Internacional. Pero también ha advertido de lo evidente: los esfuerzos de Donald Trump difícilmente llegarán a buen puerto mientras su Administración permanezca alineada con Marruecos.

La contradicción es difícil de ocultar. Estados Unidos impulsa conversaciones entre las partes, pero respalda al mismo tiempo el plan marroquí de autonomía y trata de presentarlo como el desenlace deseable. No se puede ejercer de mediador cuando ya se ha elegido el resultado y solo queda convencer al pueblo saharaui de que lo acepte.

Ghali recuerda que el Sáhara Occidental no es una provincia marroquí pendiente de recibir más competencias. Es un territorio no autónomo cuyo proceso de descolonización continúa inconcluso. Por eso, la autodeterminación no puede reducirse a discutir las condiciones de una autonomía dentro de Marruecos: debe permitir que los saharauis decidan libremente su futuro.

El presidente saharaui también ha reaccionado ante los contactos estadounidenses con el denominado Movimiento Saharauis por la Paz. Escuchar distintas opiniones puede presentarse como pluralismo, pero dar espacio político a interlocutores alternativos dentro de una negociación puede convertirse en una forma de debilitar al Frente Polisario, reconocido por Naciones Unidas como representante del pueblo del Sáhara Occidental.

Trump todavía puede desempeñar un papel útil, pero tendría que abandonar la pretensión de cerrar la descolonización mediante una solución escrita previamente en Rabat. Mediar no consiste en presionar a la parte ocupada para que acepte las condiciones de quien ocupa el territorio.

La advertencia de Ghali es, por tanto, sencilla: habrá negociación cuando el resultado permanezca abierto, la autodeterminación sea respetada y ninguna potencia intente sustituir al representante saharaui por interlocutores más cómodos. Mientras eso no ocurra, Washington no estará mediando. Estará intentando imponer.

ANÁLISIS | Bachir Lehdad alerta del cerco contra la autodeterminación del Sáhara Occidental

Bachir Lehdad analiza la consolidación de la ocupación marroquí en el Sáhara Occidental y el debilitamiento de la MINURSO. Señala el apoyo de EE. UU. y Francia, así como la creación del Movimiento Saharauis por la Paz. A pesar de las adversidades, la resistencia saharaui y el respaldo internacional son fundamentales para la autodeterminación.

En un análisis publicado en sus redes sociales, Bachir Lehdad examina el bloque de intereses políticos, militares y económicos que trata de consolidar la ocupación marroquí mediante hechos consumados y de vaciar progresivamente los mecanismos internacionales de descolonización.

El autor aborda el debilitamiento de la MINURSO, el papel de Estados Unidos y Francia, la promoción de una supuesta «tercera vía» saharaui y las alianzas de Marruecos con Israel y Emiratos Árabes Unidos. Frente a esa estrategia, destaca la resistencia militar, la batalla jurídica ante los tribunales europeos y el respaldo que mantienen Argelia, la Unión Africana y distintos países del Sur Global.

Lehdad sitúa el momento actual del Sáhara Occidental dentro de una ofensiva diplomática más amplia, orientada a transformar una cuestión pendiente de descolonización en un expediente político susceptible de ser cerrado al margen del derecho del pueblo saharaui a decidir libremente su futuro. En ese proceso, la prolongación del statu quo beneficia a Marruecos, que continúa afianzando su control sobre el territorio ocupado mientras sus aliados presentan el plan de autonomía como única salida posible.

El texto advierte también de que la correlación de fuerzas internacionales no elimina la solidez jurídica de la causa saharaui ni la capacidad de resistencia del Frente Polisario. Las resoluciones de Naciones Unidas, la jurisprudencia europea sobre los recursos naturales y la presencia de la RASD en la Unión Africana siguen impidiendo que la ocupación pueda transformarse plenamente en una soberanía reconocida por la legalidad internacional.

Fuente: Bachir Lehdad, texto publicado en su perfil de Facebook.


Bachir Lehdad reflexiona sobre la «batalla existencial» del pueblo saharaui

Bachir Lehdad reflexiona sobre las palabras de Brahim Gali, destacando que la «batalla existencial» del pueblo saharaui no es solo militar, sino también diplomática y política. Aboga por la preservación de la identidad nacional y la legitimidad del Frente Polisario, enfatizando la importancia de unidad, adaptación y comunicación eficaz en la lucha por el autodeterminación.

OBSERVADOR SAHARAUI | Breve

El escritor y analista saharaui Bachir Lehdad ha publicado una reflexión sobre las recientes palabras del presidente de la República Saharaui y secretario general del Frente Polisario, Brahim Gali, quien llamó a prepararse para una «batalla existencial».

Lehdad interpreta la expresión no como el anuncio necesario de una guerra inminente, sino como una advertencia sobre un momento en el que están en juego la identidad nacional saharaui, la representación legítima del pueblo y su derecho a decidir libremente su futuro. Esa batalla, señala, también se libra en la diplomacia, las organizaciones internacionales, los medios de comunicación y el terreno político.

A partir de la frase de Ernest Hemingway —«Un hombre puede ser destruido, pero no derrotado»—, Lehdad subraya que una derrota material no equivale a una derrota moral. La resistencia de un pueblo depende también de su capacidad para preservar sus principios, mantener la cohesión interna y no renunciar a su dignidad.

La reflexión sitúa esas palabras en un contexto marcado por las presiones internacionales para imponer soluciones que relegan el principio de autodeterminación y por los intentos de presentar interlocutores alternativos al Frente Polisario. Para Lehdad, cuando se cuestiona quién representa al pueblo saharaui y quién puede decidir su futuro, ya no se discute únicamente una fórmula política: se pone en riesgo la continuidad del pueblo saharaui como sujeto de derecho.

El autor rechaza, sin embargo, cualquier lectura fatalista. Una batalla existencial también exige serenidad, inteligencia política, capacidad de adaptación y unidad interna. No basta con resistir: es necesario preservar la legitimidad de la causa, comunicarla con eficacia y mantener la confianza colectiva frente a los intentos de desgaste, división o desmovilización.

En ese sentido, la reflexión de Lehdad constituye también una llamada a no confundir firmeza con inmovilismo. Defender los principios esenciales no impide revisar estrategias, fortalecer las instituciones nacionales y responder a los nuevos escenarios diplomáticos y comunicativos. La continuidad de la causa saharaui depende tanto de la justicia de sus derechos como de la capacidad para sostenerlos de manera cohesionada y convincente.

La reflexión concluye que la verdadera dimensión existencial de la lucha saharaui consiste en «seguir siendo»: conservar la memoria, defender la legitimidad de su representación nacional y mantener viva la voluntad de construir el futuro, incluso en las circunstancias más adversas.

Fuente: Reflexión publicada por Bachir Lehdad en su perfil de Facebook.

Marruecos en espacios públicos españoles y el Sáhara Occidental fuera del debate – OBSERVADOR SAHARAUI

La opinión de Carlos C. García en NO TE OLVIDES DEL SAHARA OCCIDENTAL critica la influencia de Marruecos en la educación y cultura españolas, señalando que la enseñanza del árabe no debe depender de un Estado ocupante. Aboga por más espacios que incluyan el Sáhara Occidental en el debate público y cultural.

Una opinión publicada en NO TE OLVIDES DEL SAHARA OCCIDENTAL, firmada por Carlos C. García, relaciona dos debates recientes: el fin del programa de lengua árabe y cultura marroquí en Andalucía y la salida de Casa Árabe de su sede madrileña en las Escuelas Aguirre.

El texto sostiene que ambos asuntos apuntan a una misma anomalía: la presencia institucional privilegiada de Marruecos en espacios educativos y culturales españoles, mientras el Sáhara Occidental ha sido apartado de forma sistemática del debate público.

La opinión distingue entre la enseñanza del árabe y la influencia directa de Rabat. Señala que el problema no es estudiar lengua árabe ni conocer la cultura árabe, sino que un programa educativo público dependa de un Estado extranjero que proyecta su propio relato y que, además, es la potencia ocupante del Sáhara Occidental.

Respecto a Casa Árabe, el artículo plantea que la institución no ha sido un espacio útil para abordar con libertad cuestiones como la ocupación del Sáhara Occidental, los presos políticos saharauis, las sentencias europeas sobre los recursos naturales o la represión en los territorios ocupados. La conclusión es clara: España no necesita menos cultura árabe, sino menos tutela marroquí y más espacios públicos donde el Sáhara Occidental no quede fuera de plano.

Fuente: Opinión de Carlos C. García publicada en NO TE OLVIDES DEL SAHARA OCCIDENTAL

OBSERVADOR SAHARAUI | Breve: Noticias de Navarra aborda el cambio demográfico en el Sáhara Occidental ocupado

El artículo de Carlos Cristóbal en Noticias de Navarra analiza el cambio demográfico en el Sáhara Occidental, destacando el desplazamiento de la población saharaui y el asentamiento de colonos marroquíes. Señala que, aunque los hechos consumados son significativos, el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación permanece intacto según el derecho internacional.

Noticias de Navarra publica este miércoles un artículo de Carlos Cristóbal titulado “¿Cómo se cambia la población de un país?”, centrado en el informe 2026 de CEAR y en el estudio del jurista José Revert Calabuig sobre el desplazamiento forzado de la población saharaui y el traslado de colonos marroquíes al Sáhara Occidental.

El texto parte de una pregunta de fondo: qué ocurre cuando una parte importante de la población originaria de un territorio es expulsada mientras, durante décadas, se favorece el asentamiento de población llegada desde la potencia ocupante. El artículo recuerda que el último censo español de 1974 registraba 73.497 habitantes saharauis, mientras que las cifras difundidas por Marruecos sitúan hoy la población residente en la zona ocupada en torno a las 600.000 personas.

La pieza destaca que este cambio demográfico no puede analizarse solo como una evolución estadística, sino también desde el derecho internacional humanitario. En particular, recuerda que el IV Convenio de Ginebra prohíbe tanto el traslado forzoso de población protegida como el traslado de población civil de la potencia ocupante al territorio ocupado.

El artículo concluye que el paso del tiempo y los hechos consumados no eliminan el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación. El Sáhara Occidental sigue siendo un territorio no autónomo pendiente de descolonización, y ninguna transformación demográfica impuesta puede sustituir la voluntad libremente expresada del pueblo saharaui.

Fuente: Noticias de Navarra / Informe 2026 de CEAR

LA LECTURA DEL DÍA — El Observador Saharaui (16 de mayo de 2026)

La situación humanitaria en Tinduf, la cuestión de los presos saharauis y el regreso del debate sobre la memoria histórica vuelven a convertir al Sáhara Occidental en un asunto incómodo para parte de la comunidad internacional.

El Sáhara Occidental vuelve a convertirse en un problema incómodo

Hay algo que empieza a reaparecer poco a poco alrededor del Sáhara Occidental en 2026: la sensación de que el conflicto vuelve a resultar incómodo para demasiados actores internacionales. Incómodo porque reaparecen los presos saharauis, la situación humanitaria en Tinduf, las críticas al silencio europeo y las preguntas sobre una descolonización que sigue pendiente medio siglo después.

Durante años, Marruecos ha intentado consolidar la idea de que la cuestión saharaui estaba prácticamente cerrada o reducida a un simple asunto diplomático sin recorrido real. Sin embargo, la persistencia de los campamentos de refugiados, las decisiones judiciales europeas, la actividad diplomática africana y la continuidad de la resistencia saharaui siguen contradiciendo ese relato.

También empieza a percibirse otro fenómeno: cada vez resulta más difícil hablar del Sáhara Occidental sin que aparezca el factor humano. Ya no se trata solamente de mapas, resoluciones o equilibrios geopolíticos. Vuelven a aparecer las historias de familias separadas, jóvenes nacidos en el exilio, activistas vigilados, presos aislados y generaciones enteras atrapadas entre la ocupación y la espera.

👉 Lectura relacionada:
• “El pueblo saharaui no eligió vivir de la ayuda humanitaria: fue empujado a ello”

En paralelo, algunos debates que parecían cerrados están regresando lentamente al espacio público europeo. La memoria histórica vinculada al antiguo Sáhara español, el papel de España como potencia administradora o la situación humanitaria en los campamentos vuelven a abrir preguntas incómodas que muchos gobiernos preferirían evitar.

Quizá el problema para Marruecos no sea únicamente la persistencia del Frente Polisario o la actividad diplomática saharaui. El verdadero problema es que, pese al paso del tiempo, el Sáhara Occidental sigue reapareciendo una y otra vez como un conflicto sin resolver que continúa desafiando el relato oficial de normalidad.

👉 Lectura relacionada:
• “En el Sáhara Occidental hay un conflicto… pero no el que Marruecos intenta definir”

— Carlos C. García

LA LECTURA DEL DÍA — El Observador Saharaui (4 de mayo de 2026)

Análisis del día sobre el Sáhara Occidental: MINURSO, negociaciones, ley de nacionalidad en España y claves del momento actual.

Hoy, la actualidad del Sáhara Occidental no se concentra en un solo titular, sino en varias líneas que, juntas, permiten entender mejor el momento que atraviesa el conflicto.

NOTICIAS DEL Sáhara Occidental del día de hoy

En el plano internacional, empiezan a perfilarse movimientos que conviene observar con atención. Las declaraciones del representante del Frente Polisario ante la ONU, Sidi Mohamed Omar, confirman que se han abierto contactos diplomáticos en el marco de la resolución 2797 y que el proceso entra en una fase inicial, aún sin resultados. No es un avance decisivo, pero sí una señal de que el escenario puede estar cambiando. Al mismo tiempo, la revisión del mandato de la MINURSO vuelve a situarse en el centro del debate, en un contexto donde se discute no solo su continuidad, sino su papel real.

A este marco se suma un elemento geopolítico que empieza a asomar en algunos análisis: el intento de introducir soluciones externas al conflicto bajo fórmulas aparentemente “pragmáticas”. Algunas informaciones que apuntan a posibles rediseños del mapa humano de los campamentos o a presiones sobre Argelia deben leerse con cautela, pero también como parte de una dinámica en la que el Sáhara Occidental vuelve a insertarse en un tablero más amplio.

En paralelo, el foco se desplaza hacia España. La ley de nacionalidad saharaui vuelve a activarse en el Congreso con negociaciones en marcha para intentar desbloquearla. No es un debate menor: afecta directamente a miles de personas y conecta con una cuestión de fondo que sigue sin resolverse, la responsabilidad jurídica de España. La exclusión reciente de los saharauis del proceso de regularización ha reavivado ese malestar y ha vuelto a poner sobre la mesa una anomalía difícil de justificar.

Pero la jornada también deja otra lectura, menos institucional y más humana. Desde los campamentos, el cierre del FiSahara ha vuelto a mostrar la capacidad del pueblo saharaui para sostener espacios de cultura, memoria y proyección internacional. No es solo un festival: es una forma de seguir existiendo en el plano simbólico y político. En esa misma línea se sitúan los relatos personales, las iniciativas solidarias o los testimonios que recuerdan que detrás de cada decisión política hay vidas concretas atravesadas por la espera.

Entre todos estos elementos aparece una constante. El Sáhara Occidental sigue siendo un conflicto en el que conviven tres tiempos distintos: el de la diplomacia, que se mueve lentamente; el de la política, condicionado por equilibrios externos; y el de las personas, que no puede esperar.

Las próximas semanas pueden ser relevantes en dos frentes. Por un lado, la evolución de las conversaciones vinculadas a la MINURSO y el papel que finalmente se le quiera atribuir. Por otro, el recorrido de la ley de nacionalidad en el Congreso, donde podrían definirse mayorías que hasta ahora no existían.

Nada está cerrado.

Pero tampoco está quieto.

¿Cuántos países reconocen la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental? Respuesta corta: uno

No existe reconocimiento formal de soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental en el marco del derecho internacional.

El territorio sigue inscrito en la lista de descolonización de Naciones Unidas, y su estatus jurídico no ha cambiado.

Entonces, ¿de dónde salen los titulares sobre “decenas de países apoyando a Marruecos”?

De una confusión interesada.

Una cosa es apoyar un plan político —como el de autonomía— y otra muy distinta reconocer soberanía sobre un territorio. Son planos completamente diferentes.

Sin embargo, ambos conceptos se mezclan de forma sistemática para construir la idea de un respaldo internacional que, en términos jurídicos, no existe.

La realidad es más simple: el conflicto sigue pendiente de descolonización y el principio de autodeterminación sigue siendo la base de cualquier solución.

Todo lo demás es relato.

Mas información en:

¿Qué países apoyan realmente la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental?

Desmontando bulos — No, no hay 120 países que apoyen la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental