Bachir Lehdad reflexiona sobre las palabras de Brahim Gali, destacando que la «batalla existencial» del pueblo saharaui no es solo militar, sino también diplomática y política. Aboga por la preservación de la identidad nacional y la legitimidad del Frente Polisario, enfatizando la importancia de unidad, adaptación y comunicación eficaz en la lucha por el autodeterminación.
OBSERVADOR SAHARAUI | Breve
El escritor y analista saharaui Bachir Lehdad ha publicado una reflexión sobre las recientes palabras del presidente de la República Saharaui y secretario general del Frente Polisario, Brahim Gali, quien llamó a prepararse para una «batalla existencial».
Lehdad interpreta la expresión no como el anuncio necesario de una guerra inminente, sino como una advertencia sobre un momento en el que están en juego la identidad nacional saharaui, la representación legítima del pueblo y su derecho a decidir libremente su futuro. Esa batalla, señala, también se libra en la diplomacia, las organizaciones internacionales, los medios de comunicación y el terreno político.
A partir de la frase de Ernest Hemingway —«Un hombre puede ser destruido, pero no derrotado»—, Lehdad subraya que una derrota material no equivale a una derrota moral. La resistencia de un pueblo depende también de su capacidad para preservar sus principios, mantener la cohesión interna y no renunciar a su dignidad.
La reflexión sitúa esas palabras en un contexto marcado por las presiones internacionales para imponer soluciones que relegan el principio de autodeterminación y por los intentos de presentar interlocutores alternativos al Frente Polisario. Para Lehdad, cuando se cuestiona quién representa al pueblo saharaui y quién puede decidir su futuro, ya no se discute únicamente una fórmula política: se pone en riesgo la continuidad del pueblo saharaui como sujeto de derecho.
El autor rechaza, sin embargo, cualquier lectura fatalista. Una batalla existencial también exige serenidad, inteligencia política, capacidad de adaptación y unidad interna. No basta con resistir: es necesario preservar la legitimidad de la causa, comunicarla con eficacia y mantener la confianza colectiva frente a los intentos de desgaste, división o desmovilización.
En ese sentido, la reflexión de Lehdad constituye también una llamada a no confundir firmeza con inmovilismo. Defender los principios esenciales no impide revisar estrategias, fortalecer las instituciones nacionales y responder a los nuevos escenarios diplomáticos y comunicativos. La continuidad de la causa saharaui depende tanto de la justicia de sus derechos como de la capacidad para sostenerlos de manera cohesionada y convincente.
La reflexión concluye que la verdadera dimensión existencial de la lucha saharaui consiste en «seguir siendo»: conservar la memoria, defender la legitimidad de su representación nacional y mantener viva la voluntad de construir el futuro, incluso en las circunstancias más adversas.
Fuente: Reflexión publicada por Bachir Lehdad en su perfil de Facebook.