OBSERVADOR SAHARAUI | Breve: Naâma Asfari inicia una huelga de hambre indefinida tras quince años de prisión en Marruecos

El preso político saharaui Naâma Asfari, encarcelado en Marruecos desde 2010, ha comenzado una huelga de hambre indefinida para exigir su liberación, el traslado de los prisioneros de Gdeim Izik al Sáhara Occidental y el cese de las represalias. Su caso resalta la problemática de los derechos humanos en Marruecos.

El preso político saharaui reclama su liberación, el traslado de los presos de Gdeim Izik al Sáhara Occidental y el fin de las represalias denunciadas por organizaciones internacionales.

PARÍS/RABAT.- El activista saharaui Naâma Asfari, encarcelado en Marruecos desde 2010, ha iniciado una huelga de hambre indefinida para denunciar sus condiciones de detención y reclamar el respeto de sus derechos fundamentales, según informa el diario francés Libération.

Asfari forma parte del denominado grupo de Gdeim Izik, integrado por presos saharauis condenados tras los acontecimientos ocurridos en 2010 en las proximidades de El Aaiún ocupado. Diversos organismos de Naciones Unidas han cuestionado durante años aspectos fundamentales de estos procesos judiciales y han denunciado vulneraciones relacionadas con la detención, los juicios y las condiciones de encarcelamiento de varios de los presos.

Según explicó su esposa, Claude Mangin-Asfari, el activista había realizado durante el mes de mayo varias huelgas de hambre de advertencia antes de iniciar esta protesta indefinida. Entre sus reivindicaciones figuran su liberación, el traslado de los presos saharauis cerca de sus familias en el Sáhara Occidental y el fin de las represalias y de la negligencia médica denunciadas por organizaciones de derechos humanos.

El caso vuelve a poner en primer plano la situación de los presos políticos saharauis en las cárceles marroquíes. En los últimos años, distintos mecanismos de Naciones Unidas, incluido el Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria y el Comité contra la Tortura, han emitido pronunciamientos relativos a varios miembros del grupo de Gdeim Izik, reclamando medidas de reparación y cuestionando la legalidad de su situación penitenciaria.

Fuente: Libération

OBSERVADOR SAHARAUI | Breve: Naâma Asfari inicia una huelga de hambre mientras la ONU vuelve a denunciar torturas contra presos de Gdeim Izik

Naâma Asfari, preso político saharaui, inicia una huelga de hambre de 48 horas para protestar por la falta de respuesta de Marruecos a las recomendaciones de la ONU sobre torturas y detenciones arbitrarias.

El histórico preso político saharaui comenzó una huelga de hambre de advertencia pocos días después de que un comité de Naciones Unidas volviera a señalar irregularidades y confesiones forzadas en los casos de Gdeim Izik.

El preso político saharaui Naâma Asfari, miembro del Grupo Gdeim Izik encarcelado en Marruecos, inició este 20 de mayo una huelga de hambre de advertencia de cuarenta y ocho horas desde la prisión de Kenitra.

Según fuentes saharauis de apoyo a presos políticos, la protesta busca denunciar la falta de respuesta de las autoridades marroquíes a las recomendaciones emitidas anteriormente por mecanismos de Naciones Unidas sobre la situación de los detenidos saharauis vinculados a Gdeim Izik.

La familia de Asfari sostiene además que esta nueva “batalla por la dignidad” pretende romper el silencio y la indiferencia mantenidos durante los últimos años alrededor de los presos saharauis, recordando que Marruecos sigue sin aplicar las recomendaciones formuladas por el Grupo de Trabajo de la ONU sobre la Detención Arbitraria y otros mecanismos internacionales de derechos humanos.

La huelga coincide además con la reciente decisión del Comité contra la Tortura de la ONU, que volvió a denunciar la existencia de torturas, confesiones forzadas y ausencia de investigaciones efectivas en varios casos relacionados con presos saharauis detenidos tras el desmantelamiento del campamento de Gdeim Izik en 2010.

La nueva protesta de Naâma Asfari vuelve así a situar la cuestión de los presos saharauis en el centro de las denuncias internacionales sobre derechos humanos y sobre las condiciones de detención de activistas saharauis en cárceles marroquíes.

Fuente: Sahara Press Service

OBSERVADOR | Breve: Claude Mangin alerta sobre el deterioro de Naâma Asfari y la situación de los presos de Gdeim Izik

Claude Mangin denuncia negligencias médicas y confirma una nueva huelga de hambre de Naâma Asfari y otros presos saharauis de Gdeim Izik.

En una entrevista concedida a Algérie Patriotique, Claude Mangin-Asfari ha advertido sobre el deterioro de la situación de los presos políticos saharauis del grupo de Gdeim Izik y ha confirmado que el activista saharaui Naâma Asfari prepara una huelga de hambre indefinida a partir del próximo 10 de mayo.

Según explica, la protesta busca romper “el silencio y la indiferencia estructural” en torno a unos presos cuya detención sigue siendo considerada arbitraria por mecanismos de Naciones Unidas. La entrevista denuncia además negligencias médicas, problemas cardíacos, pérdida de visión, malos tratos y políticas discriminatorias dentro de las cárceles marroquíes, especialmente contra estudiantes saharauis encarcelados.

Claude Mangin también se refiere al nuevo papel de Estados Unidos en el conflicto del Sáhara Occidental y sostiene que Washington intenta “salir del statu quo” impulsando el denominado plan marroquí de autonomía, aunque recuerda que el marco de solución sigue siendo el de Naciones Unidas y el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui.

👉 Fuente: Algérie Patriotique

Sáhara Occidental: el preso político Naâma Asfari inicia una huelga de hambre en la cárcel de Kénitra

El preso político saharaui Naâma Asfari inicia una huelga de hambre para exigir la aplicación de las recomendaciones de la ONU sobre su detención.

Hoy, 30 de abril de 2026, el preso político saharaui Naâma Asfari, miembro del grupo de Gdeim Izik, ha iniciado una huelga de hambre de advertencia de 48 horas en la prisión central de Kénitra, en Marruecos, según ha informado la Liga para la Protección de los Presos Saharauis en las Cárceles Marroquíes.

La organización ha señalado que esta acción podría intensificarse en los próximos días. En caso de que sus reivindicaciones no sean atendidas, Asfari tiene previsto iniciar una huelga de hambre indefinida a partir del 10 de mayo.

La protesta se produce en un contexto marcado por la falta de respuesta a las recomendaciones de Naciones Unidas sobre su situación. En abril de 2023, el Grupo de Trabajo sobre la Detención Arbitraria emitió un dictamen considerado “histórico”, en el que se señalaba el carácter arbitrario de la detención de Asfari y del resto de miembros del grupo de Gdeim Izik. Tres años después, según denuncian las organizaciones saharauis, esas recomendaciones siguen sin aplicarse.

La Liga saharaui ha explicado que esta huelga de hambre busca “romper el silencio y la indiferencia sistemática” en torno a la situación de los presos políticos saharauis. En este sentido, subraya que la acción pretende llamar la atención de la comunidad internacional, en particular de Naciones Unidas y de los mecanismos encargados del seguimiento de estos casos.

Según la misma fuente, la decisión de recurrir a una huelga de hambre indefinida responde a la necesidad de hacer frente a una situación que califican de injusta e ilegal, y de recordar a las autoridades marroquíes su responsabilidad jurídica en la aplicación de las recomendaciones internacionales.

La organización ha reiterado su “solidaridad incondicional” con Naâma Asfari y ha expresado su apoyo a sus reivindicaciones, así como a las del resto de presos saharauis detenidos en cárceles marroquíes. Asimismo, ha advertido sobre los riesgos que esta acción puede suponer para su estado de salud, indicando que mantiene un contacto permanente con su familia.

El caso de Naâma Asfari se inscribe en la situación más amplia de los presos políticos saharauis, especialmente los del grupo de Gdeim Izik, cuya detención y condena han sido objeto de denuncias reiteradas por parte de organismos internacionales y organizaciones de derechos humanos.

Naâma Asfari: La resistencia de un defensor saharaui en las cárceles marroquíes – Por Victoria G. Corera

Naâma Asfari es uno de los rostros más destacados de la resistencia pacífica saharaui. Activista comprometido con la autodeterminación del Sahara Occidental, su trayectoria como defensor de los derechos humanos está teñida de valentía y sacrificio. Encarcelado desde 2010 en condiciones inhumanas, su caso evidencia la represión sistemática contra quienes luchan por la libertad en este territorio ocupado por Marruecos.

El inicio de la lucha

Desde joven, Naâma Asfari mostró una profunda conexión con su identidad saharaui y los valores de justicia y dignidad. Como copresidente del Comité para el Respeto de las Libertades y los Derechos Humanos en el Sahara Occidental, dedicó su vida a denunciar las violaciones de derechos humanos cometidas en la región. Su activismo ganó reconocimiento internacional, pero también lo convirtió en objetivo del aparato represivo marroquí.

Su detención en 2010, en el contexto del desmantelamiento violento del campamento de protesta de Gdeim Izik, marcó un punto de inflexión en su vida y en la lucha saharaui. Este campamento, conocido como «la primavera árabe olvidada», reunió a miles de saharauis que demandaban derechos básicos y el fin de la ocupación. Para Marruecos, Gdeim Izik representaba una amenaza, y la represión no tardó en llegar.

Un juicio injusto y la sombra de la tortura

Tras su arresto, Naâma fue sometido a un juicio militar plagado de irregularidades. Las confesiones utilizadas en su contra fueron obtenidas bajo tortura, un hecho documentado por organizaciones como Amnistía Internacional. A pesar de las denuncias, en 2013 fue condenado a 30 años de prisión, junto a otros activistas saharauis, en lo que muchos consideran un juicio político diseñado para silenciar voces críticas.

Una resistencia forjada en las cárceles

Torturas físicas y psicológicas documentadas por organizaciones internacionales

Naama Asfari ha sido víctima de torturas repetidas desde su detención en 2010, un hecho que ha sido denunciado por numerosas organizaciones internacionales como Amnistía Internacional, Human Rights Watch y el Comité contra la Tortura de la ONU. Entre las formas de tortura física se incluyen golpes, descargas eléctricas y prácticas que lo llevaron al extremo de su resistencia física. Se sabe que fue amarrado en posiciones dolorosas durante horas y privado de sueño, técnicas diseñadas para quebrar su voluntad.

La tortura psicológica ha sido igualmente brutal. Amenazas constantes contra su vida y la de sus seres queridos, insultos y humillaciones diarias se han utilizado para desmoralizarlo. Estas prácticas buscan no solo castigarlo, sino también enviar un mensaje intimidatorio a otros activistas saharauis. A pesar de las pruebas documentadas y de las denuncias, las autoridades marroquíes han negado sistemáticamente estas acusaciones, perpetuando un ciclo de impunidad.

Aislamiento, falta de atención médica y restricciones en las visitas familiares

Las condiciones de encarcelamiento de Naama Asfari en las cárceles marroquíes se caracterizan por el aislamiento prolongado, lo que tiene graves impactos en su salud mental. Este aislamiento lo mantiene alejado de otros presos y de cualquier forma de interacción humana significativa. Además, se le ha negado sistemáticamente el acceso a atención médica adecuada, incluso cuando su estado de salud lo ha requerido urgentemente. Por ejemplo, ha habido informes de problemas dentales y dolores crónicos no tratados.

Las restricciones en las visitas familiares son otro aspecto desgarrador. Claude Mangin, su esposa, ha enfrentado múltiples prohibiciones para visitarlo, con el pretexto de razones de seguridad. Esto no solo ha afectado emocionalmente a Naama, sino que también ha limitado su acceso a noticias del exterior y al apoyo moral que necesita. La desconexión impuesta entre él y su familia es una forma calculada de aislamiento emocional que amplifica su sufrimiento.

Testimonios de Naama desde la prisión: intelecto y resistencia

A pesar de las condiciones extremas, Naama Asfari ha encontrado formas de mantener su resistencia intelectual y emocional. Sus testimonios desde la prisión revelan cómo se ha aferrado a su disciplina intelectual como un refugio frente a la adversidad. Ha profundizado en la lectura de filósofos como Jean-Paul Sartre y Albert Camus, cuyas reflexiones sobre la libertad, la resistencia y el sentido de la vida lo han ayudado a reafirmar su convicción en la lucha por su pueblo.

La obra de Sartre y su concepto de «existencia precediendo a la esencia» resuena profundamente en la lucha de Naama, recordándole que cada decisión y acción forma parte de su resistencia activa. Por otro lado, los escritos de Camus sobre el absurdo y la rebelión lo han animado a encontrar significado incluso en las circunstancias más inhumanas. Estas lecturas no solo han sido un sustento intelectual, sino también una forma de mantenerse conectado con sus ideales y de inspirar a otros.

Naâma ha llevado a cabo múltiples huelgas de hambre para protestar contra las condiciones inhumanas de su detención y exigir justicia. Sus escritos y testimonios desde la prisión han revelado al mundo la gravedad de las violaciones de derechos humanos en las cárceles marroquíes, convirtiéndose en un faro de esperanza para la causa saharaui.

La lucha desde el exterior: la marcha por la libertad

Una pieza fundamental en la lucha por la liberación de Naâma es el papel de su esposa, Claude Mangin. En un acto de amor y solidaridad, Claude ha impulsado numerosas iniciativas, incluyendo la destacada «Marcha por la Libertad». Este movimiento, que recorrerá varias ciudades francesas y españolas, busca no solo visibilizar el caso de Naâma, sino también dar voz a la causa saharaui. La marcha, llena de simbolismo y resiliencia, movilizará a activistas, políticos y ciudadanos comprometidos con los derechos humanos, llevando el mensaje de justicia y libertad más allá de las fronteras.

Su situación actual

En la actualidad, Naâma se encuentra recluido en la prisión de Kenitra, lejos de su familia y de su tierra natal. Las condiciones siguen siendo precarias, y los informes de tortura y malos tratos continúan. En respuesta a estas violaciones, Claude Mangin sigue liderando una campaña incansable, utilizando plataformas internacionales para denunciar las injusticias y exigir un cambio.

El caso de Naâma también ha llegado al Comité contra la Tortura de las Naciones Unidas, que ha instado a Marruecos a investigar las denuncias de tortura y garantizar un juicio justo. Sin embargo, las autoridades marroquíes han ignorado estas demandas, perpetuando un ciclo de impunidad.

La relevancia de su lucha

La historia de Naâma Asfari es un recordatorio poderoso de la resistencia frente a la opresión. Su caso ha expuesto las prácticas represivas de Marruecos y ha movilizado a defensores de los derechos humanos en todo el mundo. Además, su valentía ha inspirado a una nueva generación de activistas saharauis, que continúan la lucha por la autodeterminación de su pueblo.

Conclusión

La liberación de Naâma Asfari y otros presos políticos saharauis es una cuestión de justicia y dignidad. Su caso simboliza la lucha más amplia del pueblo saharaui por su derecho a decidir su propio destino. Mientras Naâma sigue resistiendo desde la prisión, la solidaridad internacional, alimentada por movimientos como la marcha por la libertad de Claude Mangin, es crucial para mantener viva la esperanza y exigir un futuro libre para el Sahara Occidental.