La República Saharaui expresa su solidaridad con el pueblo colombiano tras el terremoto

El Ministerio de Asuntos Exteriores de la República Saharaui expresó su solidaridad con Colombia tras el terremoto, ofreciendo condolencias y apoyo a las comunidades afectadas, sin mencionar la crisis diplomática.

El Ministerio de Asuntos Exteriores y Asuntos Africanos de la República Árabe Saharaui Democrática ha trasladado su solidaridad al pueblo colombiano tras el terremoto que ha golpeado el occidente del país y ha causado víctimas, heridos y daños materiales.

En el mensaje, la República Saharaui expresa sus condolencias a las familias de las víctimas y manifiesta su apoyo a las comunidades afectadas. «El pueblo saharaui, que conoce el valor de la solidaridad y la fraternidad entre los pueblos, se une en estos momentos al dolor del pueblo colombiano», señala el comunicado.

El pronunciamiento llega apenas un día después de que el nuevo Gobierno colombiano oficializara su cambio de posición sobre el Sáhara Occidental y congelara sus relaciones diplomáticas con la RASD. El mensaje saharaui no hace referencia a esa decisión y dirige expresamente su solidaridad al pueblo colombiano.

La República Saharaui desea además una pronta recuperación de las comunidades afectadas y la reconstrucción de los daños ocasionados por el terremoto.

Fuente: Sahara Press Service (SPS) / Ministerio de Asuntos Exteriores y Asuntos Africanos de la República Saharaui.

Organizaciones latinoamericanas rechazan el giro de Colombia sobre el Sáhara Occidental

La Plataforma Latinoamericana y Caribeña en Solidaridad con el Pueblo Saharaui ha rechazado el reconocimiento por parte del nuevo Gobierno colombiano de la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental, pidiendo volver a la autodeterminación y descolonización.

La Plataforma Latinoamericana y Caribeña en Solidaridad con el Pueblo Saharaui (PLACSO) ha condenado la decisión del nuevo Gobierno colombiano de reconocer la pretendida soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental y ha reclamado que Bogotá vuelva a situar su política exterior en el marco de la autodeterminación y la descolonización.

En una declaración fechada el 9 de agosto, la Plataforma considera la medida «ilegítima y contradictoria» con el artículo 9 de la Constitución colombiana, que recoge el respeto a la autodeterminación de los pueblos y a los principios del derecho internacional. PLACSO recuerda además que el Sáhara Occidental continúa inscrito por Naciones Unidas como Territorio No Autónomo pendiente de descolonización y reivindica el derecho del pueblo saharaui a decidir su futuro.

El pronunciamiento interpreta el cambio colombiano como un retroceso respecto a la política del Gobierno de Gustavo Petro y lo sitúa, según la propia Plataforma, dentro de un acercamiento del Ejecutivo de Abelardo de la Espriella a Estados Unidos, Israel y Marruecos. También denuncia la explotación de los recursos naturales del territorio y reafirma su apoyo al Frente POLISARIO y a la República Árabe Saharaui Democrática.

La declaración cuenta con el respaldo de 19 organizaciones integrantes de PLACSO, 34 organizaciones académicas, sociales, sindicales, políticas y de derechos humanos y 25 personalidades latinoamericanas, entre ellas el Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, Atilio Borón, Stella Calloni y el ex candidato presidencial peruano Roberto Sánchez. El documento concluye llamando a las organizaciones de Colombia y del resto de América Latina y el Caribe a reforzar la solidaridad con el pueblo saharaui y su derecho a culminar el proceso de descolonización.

Fuente: Plataforma Latinoamericana y Caribeña en Solidaridad con el Pueblo Saharaui (PLACSO), 9 de agosto de 2026.

El Sáhara Occidental lleva la descolonización y los recursos naturales al Foro Social Mundial de Cotonú

La sociedad civil saharaui ha destacado en el Foro Social Mundial de Cotonú, abordando la descolonización del Sáhara Occidental, derechos humanos y explotación de recursos naturales en talleres y actividades culturales.

La sociedad civil saharaui ha desarrollado una amplia agenda durante la 17ª edición del Foro Social Mundial, que se celebra del 4 al 8 de agosto en Cotonú y otras localidades de Benín. La delegación ha utilizado este espacio internacional para situar en los debates la descolonización del Sáhara Occidental, el derecho a la autodeterminación, los derechos humanos y la explotación de sus recursos naturales.

El Foro Social Mundial nació en 2001 en Porto Alegre, Brasil, como un gran espacio de encuentro de movimientos sociales, organizaciones de la sociedad civil, sindicatos, asociaciones, investigadores y colectivos ciudadanos de distintos países. La edición de Cotonú reúne durante cinco días debates, talleres y encuentros sobre justicia social, derechos humanos, clima, economía solidaria y gobernanza de los recursos naturales, con más de 200 sesiones temáticas previstas.

Durante las últimas jornadas, la delegación saharaui ha organizado talleres sobre expolio de recursos naturales, autodeterminación, descolonización y derechos humanos, además de participar en marchas y concentraciones junto a otras delegaciones. Un pabellón saharaui instalado en uno de los espacios del Foro ha servido también para acercar a los participantes la historia, la cultura y la realidad del pueblo saharaui mediante encuentros, música y actividades culturales.

La Unión Nacional de Mujeres Saharauis (UNMS) ha llevado igualmente al Foro la situación de las mujeres bajo ocupación y en los campamentos de refugiados. Su secretaria general, Chaba Seini, denunció la represión sufrida por las activistas saharauis, la situación de los presos políticos y el impacto de medio siglo de exilio, al tiempo que destacó el papel desempeñado por las mujeres en la construcción y funcionamiento de las instituciones saharauis.

La cuestión medioambiental ha ocupado asimismo un lugar destacado. La organización saharaui SONREP ha relacionado la explotación de los recursos naturales, la confiscación de tierras, los desplazamientos forzados y los efectos climáticos, planteando ante los movimientos participantes una pregunta que conecta directamente con uno de los grandes debates de esta edición: qué significa hablar de justicia ambiental en un territorio pendiente de descolonización.

Con talleres, encuentros bilaterales, manifestaciones y actividades culturales, la participación saharaui en Cotonú ha permitido situar nuevamente el Sáhara Occidental en un foro nacido precisamente para conectar las luchas sociales y políticas que quedan habitualmente fuera de los grandes espacios gubernamentales internacionales.

Fuente: Sahara Press Service (SPS), SONREP y Foro Social Mundial 2026.
La 17ª edición del Foro Social Mundial se celebra en Benín del 4 al 8 de agosto de 2026.

OPINIÓN | El giro de Colombia sobre el Sáhara Occidental

El Gobierno colombiano reconoce la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental, alterando su política exterior, pero la situación jurídica del territorio permanece sin cambios.

El nuevo Gobierno colombiano ha decidido modificar de manera inmediata la posición que había mantenido el país durante la presidencia de Gustavo Petro respecto al Sáhara Occidental. Apenas iniciado su mandato, Bogotá anuncia el reconocimiento de la soberanía marroquí sobre el territorio y abre una etapa completamente distinta en sus relaciones con la cuestión saharaui.

El cambio es importante, pero conviene situarlo en su verdadera dimensión. Colombia puede cambiar su política exterior; no puede cambiar la naturaleza jurídica del Sáhara Occidental. El territorio continúa inscrito por Naciones Unidas entre los territorios no autónomos pendientes de descolonización y su pueblo conserva un derecho a la autodeterminación que no desaparece porque un Gobierno decida reconocer las pretensiones de la potencia ocupante.

Resulta especialmente significativo que el giro llegue después de que Colombia restableciera en 2022 sus relaciones con la República Saharaui. En apenas cuatro años se pasa de recuperar esos vínculos a abrazar una posición exactamente contraria. Más que una evolución del expediente saharaui, estamos ante un cambio político en Bogotá y una nueva orientación de sus alianzas internacionales.

El cambio adquiere además una relevancia inmediata en Naciones Unidas. Colombia ocupa desde enero de 2026 un asiento no permanente en el Consejo de Seguridad, que mantendrá hasta finales de 2027, y participará por tanto en la próxima discusión sobre el Sáhara Occidental. El mandato actual de la MINURSO expira el 31 de octubre de 2026, de modo que el nuevo Gobierno colombiano tendrá voto dentro de menos de tres meses cuando el Consejo vuelva a pronunciarse sobre la misión y sobre el marco político del proceso. El giro de Bogotá deja así de ser únicamente una decisión bilateral de política exterior y pasa a tener consecuencias potenciales en el órgano de Naciones Unidas que mantiene el expediente saharaui bajo examen.

Habrá que esperar ahora a la declaración formal anunciada por el Gobierno colombiano y comprobar si el reconocimiento de la soberanía viene acompañado también de una ruptura de relaciones con la República Saharaui como aseguran varias fuentes, pero no la declaración del vicepresidente que se adjunta en vídeo.

Una cosa puede decirse ya: ha cambiado Colombia. El estatuto pendiente del Sáhara Occidental, no.

Marruecos confirma el nombre de Donald Trump para la vía que atraviesa el Sáhara Occidental

Marruecos ha nombrado oficialmente la carretera Tiznit-Dajla como «Presidente Donald J. Trump Highway» en reconocimiento a su apoyo a la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental, generando controversia política internacional.

Marruecos ha confirmado oficialmente que la vía Tiznit-Dajla, de 1.055 kilómetros y que alcanza el Sáhara Occidental ocupado, llevará el nombre de «President Donald J. Trump Highway», como homenaje al presidente estadounidense por su reconocimiento en 2020 de la pretendida soberanía marroquí sobre el territorio saharaui.

La confirmación despeja la peculiar secuencia conocida estos días. Donald Trump fue quien anunció públicamente el pasado 26 de julio, a través de Truth Social, que la carretera llevaría su nombre, difundiendo además un vídeo sobre la infraestructura y agradeciendo a Mohamed VI lo que calificó como un «gran honor». En aquel momento Rabat todavía no había comunicado oficialmente la decisión.

Como ya informó L’Humanité, la denominación figuraba en una carta de Mohamed VI fechada el 2 de julio. En ella, el monarca marroquí vinculaba expresamente el homenaje al «reconocimiento histórico» realizado por Trump en 2020 y afirmaba que permanecería «grabado para siempre en la memoria de los marroquíes». El propio rey presenta la vía como un eje estratégico que conecta el «norte y el sur de Marruecos».

La denominación tiene así un evidente contenido político: una infraestructura que atraviesa el Sáhara Occidental ocupado pasa a llevar el nombre del presidente que reconoció las pretensiones territoriales de Rabat sobre un territorio que Naciones Unidas continúa considerando Territorio No Autónomo pendiente de descolonización.

Fuente: L’Humanité, 2 de agosto de 2026


Más información en: Diario de Noticias de Navarra publica una carta de Carlos Cristóbal sobre la «autopista Trump»

El artículo de Carlos Cristóbal en Diario de Noticias de Navarra critica a Mohamed VI por utilizar una carretera en el Sáhara Occidental para agradecer a Donald Trump su apoyo político. La carta enfatiza que estas infraestructuras no alteran el estatus jurídico del territorio, el cual no pertenece a Marruecos según el Derecho Internacional.

Ceuta demuestra el precio de ceder ante Marruecos

La crisis en Ceuta revela la falta de una estrategia clara de España frente a Marruecos, que actúa con un plan a largo plazo, mientras España reacciona ante cada situación cuando ya ha estallado.

La crisis de Ceuta está dejando análisis muy diferentes, pero algunos empiezan a coincidir en una cuestión más importante que la discusión sobre las mafias, las redes sociales o la sentencia del Supremo: Marruecos lleva años actuando con una estrategia de poder sostenida mientras España parece limitarse a reaccionar ante cada crisis cuando ya se ha producido.

José Javier Esparza lo ha planteado estos días con especial contundencia. Su largo análisis introduce asuntos muy distintos y algunas afirmaciones que exigirían una discusión propia, pero hay una idea central difícil de descartar: Rabat ha sabido relacionar durante años su alianza con Estados Unidos, su importancia para Europa, el control de los movimientos migratorios, su creciente capacidad militar y económica y sus aspiraciones territoriales. No estamos ante decisiones aisladas, sino ante una política que persigue objetivos reconocibles.

No es una reflexión muy alejada de la que hacía Jorge Dezcallar en EL PAÍS cuando hablaba de la debilidad de España ante Marruecos y de las concesiones acumuladas a Rabat. Pero el propio periódico ofrecía después otra lectura de la entrada masiva en Ceuta mucho más inclinada a desvincular al régimen marroquí de la organización de aquella que hemos llamado «Marcha Verde marítima». En NOTEOLVIDES planteamos entonces una pregunta que sigue abierta: si Marruecos dispone de uno de los aparatos de vigilancia fronteriza más estrictos de la región, ¿podemos creer realmente que decenas de miles de personas alcanzaron Ceuta sin una decisión política que lo permitiera?

👉 OPINIÓN | Ceuta: EL PAÍS dice que Marruecos no organizó la Marcha Verde marítima. ¿Nos lo creemos?

La cuestión resulta todavía más evidente cuando aparece el Sáhara Occidental. El giro de Pedro Sánchez de marzo de 2022 fue presentado como el precio necesario para recomponer la relación con Rabat y abrir una etapa de estabilidad. Cuatro años después, Marruecos conserva intacta su capacidad para presionar a España y Washington acaba de reafirmar la autonomía marroquí como única salida aceptable para el territorio saharaui. Lo que España cedió no ha comprado, por tanto, la seguridad política que se prometía.

Esa misma lectura ha sido formulada este lunes por Abdulah Arabi en una tribuna publicada por El Confidencial. Arabi recuerda que el cambio de posición española sobre el Sáhara Occidental fue presentado como una vía para estabilizar las relaciones con Marruecos, pero señala que no ha hecho desaparecer las aspiraciones ni los instrumentos de presión de Rabat. «Desde el Frente Polisario lo advertimos», escribe: las concesiones no iban a poner fin a las exigencias marroquíes.

Su conclusión coincide además con una cuestión que atraviesa buena parte del debate abierto tras Ceuta: rechaza que lo sucedido pueda explicarse simplemente por la actuación de las mafias y lo atribuye a «las políticas y aspiraciones de un Estado, Marruecos». Es una formulación especialmente clara porque une las dos cuestiones que España ha intentado separar durante años: las concesiones realizadas en el Sáhara Occidental y la capacidad de presión que Rabat conserva sobre la relación bilateral.

Quizá ahí esté la diferencia fundamental. Marruecos sabe qué pretende en el Sáhara Occidental, en su relación con Europa, en el Atlántico y respecto a Ceuta y Melilla. España, en cambio, lleva demasiado tiempo confundiendo evitar una crisis con tener una política hacia Marruecos.

Porque una política basada exclusivamente en evitar contrariar a Rabat no elimina los problemas con Marruecos: únicamente aumenta el precio de la siguiente crisis.

Ceuta vuelve a demostrarlo. Y mientras España no defina con la misma claridad sus propios intereses, seguirá llegando tarde a unas crisis que Marruecos lleva mucho tiempo incorporando a su estrategia.


NOTA DE REDACCIÓN respecto a la foto en la que Mohamed VI acuerda dar el nombre de «Donald Trump» a la vía Tiznit-Dajla, que alcanza el Sáhara Occidental ocupado, como reconocimiento al apoyo estadounidense a las pretensiones de Rabat sobre el territorio saharaui.

Donald Trump fue quien dio a conocer públicamente el pasado 26 de julio, a través de Truth Social, que la vía Tiznit-Dajla llevaría el nombre de «President Donald J. Trump Highway», difundiendo además un vídeo sobre la infraestructura y agradeciendo a Mohamed VI lo que calificó como un «gran honor». En ese momento, la decisión todavía no había sido anunciada oficialmente por las autoridades marroquíes.

Mohamed VI ha confirmado ahora la denominación y la ha vinculado expresamente al reconocimiento realizado por Trump en 2020 de la pretendida soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental. Según la información publicada por L’Humanité, la decisión figuraba ya en una carta del monarca fechada el 2 de julio, por lo que Trump una vez mas, se adelantó a hacerlo público.

Una moción en el Parlamento británico reclama el referéndum de autodeterminación para el Sáhara Occidental

Una moción en la Cámara de los Comunes del Reino Unido solicita al Gobierno que apoye la autodeterminación del pueblo saharaui y aborde la ocupación marroquí, instando a Ryanair a no incluir destinos en el Sáhara Occidental como parte de Marruecos.

Una moción registrada en la Cámara de los Comunes británica reclama al Gobierno del Reino Unido que reafirme el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación y utilice su posición en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para impulsar nuevos avances hacia el referéndum pendiente en el Sáhara Occidental.

La iniciativa, Early Day Motion 431, fue presentada el 23 de junio y cuenta con el respaldo de 15 diputados de distintas formaciones. Entre los firmantes figuran Jeremy Corbyn, John McDonnell, Kim Johnson, Apsana Begum, Rachael Maskell, Richard Burgon, representantes del Partido Verde, Plaid Cymru y el DUP, entre otros.

El texto expresa además preocupación por la «continua ocupación por parte de Marruecos» y por las violaciones de derechos humanos documentadas, y reclama expresamente que el Gobierno británico mantenga su reconocimiento del derecho saharaui a decidir su futuro conforme a las resoluciones de Naciones Unidas y al derecho internacional.

La moción introduce también un elemento poco habitual: insta a Ryanair a dejar de presentar destinos situados en el Sáhara Occidental ocupado como parte de Marruecos y a no beneficiarse del turismo en el territorio. Aunque una Early Day Motion no es vinculante, la iniciativa mantiene dentro de Westminster una posición que contrasta con los intentos de presentar la autonomía marroquí como única salida posible al proceso de descolonización.

Fuente: Parlamento del Reino Unido, Early Day Motion 431, Western Sahara.

El caso de Naâma Asfari llega al Consejo de Seguridad como documento oficial de la ONU

La situación del preso político saharaui Naâma Asfari ha sido documentada por el Consejo de Seguridad de la ONU, solicitando acciones para proteger su integridad y reclamando derechos humanos en el Sáhara Occidental.

La situación del preso político saharaui Naâma Asfari ha quedado incorporada formalmente a la documentación del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. La carta remitida sobre su huelga de hambre y sus condiciones de detención en la prisión marroquí de Kenitra ha sido publicada como documento oficial S/2026/606 y distribuida entre los Estados miembros.

La misiva reclama al Consejo de Seguridad medidas para proteger la vida y la integridad física de Asfari y responsabiliza a las autoridades marroquíes de su situación y de la de los demás presos políticos saharauis del grupo de Gdeim Izik. Asfari inició el pasado 8 de junio una huelga de hambre que mantuvo durante 47 días, en protesta por sus condiciones de reclusión y por el incumplimiento de decisiones de Naciones Unidas relativas a su caso.

El documento plantea además una cuestión que trasciende la situación individual del preso saharaui: recuerda la responsabilidad de Naciones Unidas respecto al Sáhara Occidental como territorio pendiente de descolonización y reclama la creación de un mecanismo independiente para vigilar los derechos humanos en el territorio.

La publicación de la carta como documento oficial introduce así el caso de Naâma Asfari en la documentación que reciben los miembros del Consejo de Seguridad, donde continúa pendiente tanto la situación de los presos políticos saharauis como la ausencia de un mecanismo internacional permanente de vigilancia de los derechos humanos en el Sáhara Occidental.

Fuente: Sahara Press Service (SPS), declaración de Sidi Mohamed Omar, 2 de agosto de 2026.

Líderes europeos hablan de «amenaza híbrida» en Ceuta y ponen bajo examen la cooperación con Marruecos

Dirigentes europeos advierten sobre un «ataque» en la crisis de Ceuta, cuestionan la cooperación con Marruecos y reclaman respuestas coordinadas ante la instrumentalización migratoria.

Una carta firmada por Giorgia Meloni, Friedrich Merz, Mette Frederiksen, Petteri Orpo, Donald Tusk y otros dirigentes europeos describe lo ocurrido como un «ataque», incluye la instrumentalización migratoria entre las amenazas híbridas y reclama evaluar la eficacia de la cooperación de la Unión Europea con Rabat.

La crisis de Ceuta ha dado un nuevo salto político en Europa. Una carta dirigida al presidente del Consejo Europeo, António Costa; a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen; y a la presidencia irlandesa del Consejo de la UE utiliza un lenguaje que sitúa los acontecimientos mucho más allá de una simple crisis migratoria.

Entre los firmantes figuran dirigentes como Giorgia Meloni, Friedrich Merz, Mette Frederiksen, Petteri Orpo y Donald Tusk, junto a responsables de numerosos Estados miembros. La presencia de algunos gobiernos que habían reaccionado con especial dureza ante la gestión española de la crisis resulta significativa: pese a sus diferencias con Madrid, el documento reconoce que Ceuta forma parte de la frontera exterior de la Unión y que su protección constituye una responsabilidad europea compartida.

La carta sostiene que la reciente sentencia del Tribunal Supremo español «ha sido utilizada para desencadenar este ataque» y, unas líneas después, introduce una expresión especialmente relevante:

«No podemos permitir cruces masivos incontrolados, la instrumentalización de la migración u otras amenazas híbridas».

La formulación supone un cambio importante en la caracterización política de lo sucedido. Los firmantes ya no hablan únicamente de inmigración irregular: sitúan expresamente la instrumentalización de la migración dentro del ámbito de las amenazas híbridas.

El documento no identifica, sin embargo, al responsable de esa instrumentalización. Marruecos aparece posteriormente cuando los dirigentes europeos celebran la cooperación entre Madrid y Rabat para devolver a quienes cruzaron la frontera y, sobre todo, cuando reclaman que los ministros del Interior examinen «la eficacia de la cooperación de la UE con Marruecos».

La secuencia resulta significativa: Europa habla de ataque, de instrumentalización migratoria y de amenazas híbridas, al mismo tiempo que plantea revisar la eficacia de una cooperación fronteriza con Marruecos de la que depende buena parte de su política migratoria en el Mediterráneo occidental.

Los firmantes reclaman ahora una reunión extraordinaria de los ministros del Interior y una respuesta europea coordinada, incluido un posible refuerzo de Frontex. También advierten de que podrían reintroducirse temporalmente controles en las fronteras interiores si se produjeran movimientos secundarios hacia otros Estados miembros.

La carta no acusa formalmente a Marruecos de haber provocado la crisis. Pero sí introduce una cuestión que será difícil eludir en el debate europeo: si lo ocurrido en Ceuta constituye una amenaza híbrida basada en la instrumentalización de la migración, habrá que determinar quién dispone de la capacidad para utilizar esa herramienta y con qué objetivos.

Fuente: Carta de dirigentes europeos a António Costa, Ursula von der Leyen y la presidencia irlandesa del Consejo de la Unión Europea sobre la crisis de Ceuta, 1 de agosto de 2026.

El gobernante Partido Laborista australiano reafirma el derecho saharaui a la autodeterminación

El Partido Laborista australiano aprobó una resolución en apoyo a la autodeterminación del pueblo saharaui, pidiendo ampliaciones del mandato de la MINURSO y la liberación de prisioneros políticos.

La formación que gobierna Australia aprobó en su congreso nacional una resolución de apoyo al proceso de descolonización, a la ampliación del mandato de la MINURSO y a la liberación de los presos políticos saharauis.

El Partido Laborista australiano reafirmó durante su 50.º Congreso Nacional, celebrado en Adelaida, su respaldo al derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación conforme a las resoluciones de Naciones Unidas y a los principios internacionales de descolonización.

La resolución aprobada reclama también que el mandato de la MINURSO incluya la vigilancia independiente de los derechos humanos y la protección de la población civil saharaui. En el ámbito penitenciario, pide la liberación inmediata e incondicional de todos los presos políticos saharauis encarcelados por Marruecos.

El representante del Frente Polisario para Australia y el Pacífico Sur, Mohamed Fadel, participó en el congreso y destacó la relevancia de que la resolución proceda del partido que encabeza actualmente el Ejecutivo australiano. El pronunciamiento cuenta además, según la información difundida, con el respaldo del movimiento sindical del país.

La resolución no equivale por sí sola a una nueva decisión del Gobierno australiano, pero sí deja constancia de una posición política significativa dentro de la formación gobernante: apoyo a la autodeterminación, defensa del marco de Naciones Unidas y rechazo a que la situación de los derechos humanos quede fuera del mandato de la MINURSO.

Fuente: Sahara Press Service, 25 de julio de 2026.