El gobernante Partido Laborista australiano reafirma el derecho saharaui a la autodeterminación

El Partido Laborista australiano aprobó una resolución en apoyo a la autodeterminación del pueblo saharaui, pidiendo ampliaciones del mandato de la MINURSO y la liberación de prisioneros políticos.

La formación que gobierna Australia aprobó en su congreso nacional una resolución de apoyo al proceso de descolonización, a la ampliación del mandato de la MINURSO y a la liberación de los presos políticos saharauis.

El Partido Laborista australiano reafirmó durante su 50.º Congreso Nacional, celebrado en Adelaida, su respaldo al derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación conforme a las resoluciones de Naciones Unidas y a los principios internacionales de descolonización.

La resolución aprobada reclama también que el mandato de la MINURSO incluya la vigilancia independiente de los derechos humanos y la protección de la población civil saharaui. En el ámbito penitenciario, pide la liberación inmediata e incondicional de todos los presos políticos saharauis encarcelados por Marruecos.

El representante del Frente Polisario para Australia y el Pacífico Sur, Mohamed Fadel, participó en el congreso y destacó la relevancia de que la resolución proceda del partido que encabeza actualmente el Ejecutivo australiano. El pronunciamiento cuenta además, según la información difundida, con el respaldo del movimiento sindical del país.

La resolución no equivale por sí sola a una nueva decisión del Gobierno australiano, pero sí deja constancia de una posición política significativa dentro de la formación gobernante: apoyo a la autodeterminación, defensa del marco de Naciones Unidas y rechazo a que la situación de los derechos humanos quede fuera del mandato de la MINURSO.

Fuente: Sahara Press Service, 25 de julio de 2026.

ANÁLISIS | Bachir Lehdad alerta del cerco contra la autodeterminación del Sáhara Occidental

Bachir Lehdad analiza la consolidación de la ocupación marroquí en el Sáhara Occidental y el debilitamiento de la MINURSO. Señala el apoyo de EE. UU. y Francia, así como la creación del Movimiento Saharauis por la Paz. A pesar de las adversidades, la resistencia saharaui y el respaldo internacional son fundamentales para la autodeterminación.

En un análisis publicado en sus redes sociales, Bachir Lehdad examina el bloque de intereses políticos, militares y económicos que trata de consolidar la ocupación marroquí mediante hechos consumados y de vaciar progresivamente los mecanismos internacionales de descolonización.

El autor aborda el debilitamiento de la MINURSO, el papel de Estados Unidos y Francia, la promoción de una supuesta «tercera vía» saharaui y las alianzas de Marruecos con Israel y Emiratos Árabes Unidos. Frente a esa estrategia, destaca la resistencia militar, la batalla jurídica ante los tribunales europeos y el respaldo que mantienen Argelia, la Unión Africana y distintos países del Sur Global.

Lehdad sitúa el momento actual del Sáhara Occidental dentro de una ofensiva diplomática más amplia, orientada a transformar una cuestión pendiente de descolonización en un expediente político susceptible de ser cerrado al margen del derecho del pueblo saharaui a decidir libremente su futuro. En ese proceso, la prolongación del statu quo beneficia a Marruecos, que continúa afianzando su control sobre el territorio ocupado mientras sus aliados presentan el plan de autonomía como única salida posible.

El texto advierte también de que la correlación de fuerzas internacionales no elimina la solidez jurídica de la causa saharaui ni la capacidad de resistencia del Frente Polisario. Las resoluciones de Naciones Unidas, la jurisprudencia europea sobre los recursos naturales y la presencia de la RASD en la Unión Africana siguen impidiendo que la ocupación pueda transformarse plenamente en una soberanía reconocida por la legalidad internacional.

Fuente: Bachir Lehdad, texto publicado en su perfil de Facebook.


OBSERVADOR SAHARAUI | Breve: El Grupo de Ginebra afirma que la autodeterminación saharaui es la mejor garantía para la estabilidad del norte de África

El Grupo de Ginebra afirma que el reconocimiento del derecho a la autodeterminación del pueblo saharaui es fundamental para la estabilidad en el norte de África. Durante un coloquio en la ONU, se destacó que la descolonización del Sáhara Occidental es crucial y que cualquier intento de mantener la situación colonial podría afectar negativamente la paz regional.

El colectivo de apoyo al Sáhara Occidental sostiene que la descolonización del territorio y el respeto al derecho internacional son esenciales para una paz duradera en la región.

El Grupo de Ginebra de Apoyo al Sáhara Occidental ha defendido que el reconocimiento del derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación constituye la principal garantía para la estabilidad y la seguridad del norte de África. La afirmación se produjo durante un coloquio celebrado en el marco del 62.º período de sesiones del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas bajo el título «El Sáhara Occidental y el derecho a la autodeterminación: los retos de la legitimidad internacional».

Durante el encuentro, el Grupo reiteró que la autodeterminación sigue siendo la única vía viable para culminar la descolonización del Sáhara Occidental y advirtió de que cualquier intento de consolidar la actual situación colonial mediante iniciativas diplomáticas multilaterales podría tener consecuencias negativas para la estabilidad regional.

Los participantes recordaron además que la resolución 2797 del Consejo de Seguridad de la ONU, aprobada el 31 de octubre de 2025, mantiene como objetivo final del proceso el ejercicio del derecho de autodeterminación en el marco de la Carta de las Naciones Unidas e identifica al Frente Polisario y a Marruecos como las dos partes implicadas en las negociaciones políticas.

El Grupo de Ginebra subrayó igualmente la importancia de la MINURSO como instrumento esencial para acompañar el proceso político y reiteró que cualquier solución debe ser aceptable para las partes y respetuosa con el derecho internacional.

Fuente: Sahara Press Service (SPS).

OBSERVADOR SAHARAUI | Breve: El Frente Polisario lleva al Consejo de Seguridad sus denuncias sobre ataques contra civiles saharauis

El representante del Frente Polisario ante la ONU solicita la atención del Consejo de Seguridad sobre los ataques contra civiles saharauis y reclama una respuesta internacional.

El representante del Frente Polisario ante Naciones Unidas y coordinador con la MINURSO, Sidi Mohamed Omar, ha remitido una carta a la presidenta de turno del Consejo de Seguridad de la ONU, la embajadora colombiana Leonor Zalabata Torres, para denunciar los recientes ataques contra civiles saharauis en los Territorios Liberados del Sáhara Occidental.

En la misiva, el diplomático saharaui condena las acciones atribuidas a Marruecos y denuncia especialmente el ataque registrado el pasado 5 de junio en la zona de Gleibat El Fula, donde, según la versión saharaui, fueron atacados civiles mediante drones y artillería de largo alcance. El Frente Polisario sostiene que estos hechos forman parte de una práctica continuada desde la ruptura del alto el fuego en noviembre de 2020.

La carta recuerda además que diversos informes del Secretario General de Naciones Unidas han recogido durante los últimos años incidentes atribuidos al Ejército marroquí que provocaron víctimas civiles y daños materiales. Sobre esta base, el Polisario reclama que el Consejo de Seguridad adopte una posición más firme y evite lo que considera una política de dobles estándares en la aplicación del Derecho Internacional Humanitario.

La iniciativa coincide con un momento de creciente atención internacional sobre la situación en el Sáhara Occidental, después de que Naciones Unidas expresara esta semana su «profunda preocupación» por el ataque en el que murieron Lahbib Mohamed Abdelaziz, Ghali Loushaa y Salek Mohsen, y confirmara que la MINURSO intenta obtener autorización para investigar los hechos sobre el terreno.

Fuente: SPS

OBSERVADOR SAHARAUI | Breve: La preocupación expresada por la ONU refuerza la atención sobre la escalada en el Sáhara Occidental

Las declaraciones de Naciones Unidas sobre la muerte de tres saharauis y la posible investigación de la MINURSO reavivan el debate sobre la situación en el Sáhara Occidental.

Las declaraciones realizadas por Naciones Unidas sobre el ataque en el que murieron Lahbib Mohamed Abdelaziz, Ghali Loushaa y Salek Mohsen siguen generando reacciones en el ámbito saharaui. La Agencia Saharaui de Noticias (SPS) ha destacado que la preocupación expresada por la ONU se produce en un contexto marcado por el aumento de las tensiones y los ataques registrados en los Territorios Liberados.

El portavoz adjunto del Secretario General de Naciones Unidas, Farhan Haq, afirmó esta semana que la organización está «profundamente preocupada» por los informes sobre el ataque contra un vehículo del Frente Polisario en la zona de Mijek. Además, confirmó que la MINURSO está intentando obtener las autorizaciones necesarias para investigar el incidente sobre el terreno.

Según SPS, estas declaraciones llegan en un momento especialmente sensible, coincidiendo con la reciente gira regional del enviado personal de la ONU para el Sáhara Occidental, Staffan de Mistura. La agencia saharaui sostiene que los últimos acontecimientos ponen de manifiesto el riesgo de una mayor escalada y reclaman una respuesta más firme de la comunidad internacional.

Por su parte, Naciones Unidas ha reiterado que cualquier acción militar corre el riesgo de dificultar los esfuerzos dirigidos a alcanzar una solución política duradera y mutuamente aceptable. La posible investigación de la MINURSO convierte además el incidente en una cuestión que ya forma parte de la agenda oficial de la organización internacional.

Fuente: SPS y NO TE OLVIDES DEL SAHARA OCCIDENTAL

OBSERVADOR SAHARAUI | Breve: La ONU intenta mantener vivo el expediente del Sáhara Occidental antes del debate de octubre

Naciones Unidas busca reactivar el expediente del Sáhara Occidental antes de los debates del Consejo de Seguridad en octubre. El enviado de la ONU, Staffan de Mistura, impulsa consultas con las partes involucradas. Marruecos aboga por autonomía, mientras el Frente Polisario defiende el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui. La situación permanece estancada.

Naciones Unidas intenta mantener activo el expediente del Sáhara Occidental antes de los próximos debates del Consejo de Seguridad previstos para octubre. El enviado personal del secretario general de la ONU, Staffan de Mistura, prepara una nueva ronda de contactos con las partes implicadas y con distintos actores internacionales, en el marco de las consultas que viene desarrollando para tratar de reactivar el proceso político.

La iniciativa llega en un momento en el que no existen señales claras de avance real entre las partes. Marruecos continúa defendiendo su propuesta de autonomía bajo soberanía marroquí, mientras el Frente Polisario mantiene el marco jurídico reconocido por Naciones Unidas: el Sáhara Occidental sigue siendo un territorio pendiente de descolonización y el pueblo saharaui conserva su derecho inalienable a la autodeterminación.

La ronda adquiere especial relevancia por el contexto diplomático actual, marcado también por una mayor implicación de Estados Unidos en el expediente saharaui. Washington vuelve a aparecer como actor interesado en acompañar los esfuerzos de la ONU, aunque la cuestión de fondo permanece intacta: ninguna solución será justa ni duradera si ignora el consentimiento del pueblo saharaui.

De Mistura deberá presentar en los próximos meses un balance de sus contactos ante el Consejo de Seguridad, antes de las discusiones sobre la evolución del proceso político y la renovación del mandato de la MINURSO. Por ahora, la nueva ronda no apunta a avances inmediatos, pero sí confirma que el Sáhara Occidental no es un expediente cerrado, sino una cuestión de descolonización pendiente que la ONU no puede dar por resuelta.

Sidi Omar anuncia una próxima gira regional de Staffan de Mistura sobre el Sáhara Occidental

Sidi Mohamed Omar, representante del Frente Polisario, anunció que Staffan de Mistura, enviado de la ONU, planifica una nueva gira en el Sáhara Occidental para avanzar en el proceso de paz y diálogo entre las partes del conflicto.

EL OBSERVADOR SAHARAUI | BREVE

El representante del Frente Polisario ante las Naciones Unidas y coordinador con la MINURSO, Sidi Mohamed Omar, ha afirmado que el enviado personal del secretario general de la ONU para el Sáhara Occidental, Staffan de Mistura, prepara una nueva gira por la región para continuar las consultas con las partes implicadas en el conflicto.

En una entrevista concedida a la televisión nacional saharaui, el diplomático saharaui señaló que Naciones Unidas mantiene sus esfuerzos para impulsar el proceso político y que, en este contexto, De Mistura continúa desarrollando contactos con ambas partes antes de una próxima ronda de reuniones en la región.

Según explicó Sidi Mohamed Omar, la futura gira tendrá como objetivo profundizar el diálogo y las consultas sobre distintas cuestiones relacionadas con el proceso de paz auspiciado por Naciones Unidas.

Las declaraciones se producen después de que a comienzos de año se celebraran varias reuniones ministeriales copresididas por Naciones Unidas y Estados Unidos, país encargado de redactar las resoluciones relativas a la MINURSO en el Consejo de Seguridad.

Durante la entrevista, el representante saharaui también destacó el respaldo recibido por la causa saharaui en el reciente seminario regional del Comité de los 24 celebrado en Managua, donde diversos Estados reiteraron su apoyo al derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación e independencia.

Fuente: Sahara Press Service (SPS).

OBSERVADOR | Breve: una red italiana de solidaridad saharaui denuncia el “silencio internacional” sobre la guerra y los derechos humanos en el Sáhara Occidental

Una organización italiana denuncia el silencio internacional sobre la guerra y las violaciones de derechos humanos en el Sáhara Occidental.

La Red Saharaui – Solidaridad Italiana expresó este lunes su “profunda consternación” ante el silencio internacional sobre la evolución del conflicto del Sáhara Occidental y criticó la falta de respuesta efectiva de Naciones Unidas tras la ruptura del alto el fuego en noviembre de 2020.

En un comunicado difundido desde Roma y recogido por Sahara Press Service, la organización italiana denuncia que numerosos actos de violencia y ataques contra civiles saharauis continúan produciéndose bajo “un preocupante manto de silencio”. El texto cita además datos de la Oficina Saharaui de Acción contra las Minas (SMACO), según los cuales entre 2021 y 2023 se registraron decenas de ataques con drones marroquíes contra civiles en las zonas liberadas.

La Red Saharaui – Solidaridad Italiana reclama igualmente mecanismos permanentes e independientes de supervisión de derechos humanos en el territorio y recuerda que las víctimas saharauis han permanecido “prácticamente invisibles” para buena parte de la agenda internacional durante décadas.

👉 FUENTE:
Sahara Press Service

OBSERVADOR | Breve: Lo que dijo exactamente la ONU sobre Smara… y lo que algunos titulares afirmaron después

El texto oficial de la ONU sobre Smara utiliza una formulación diplomática distinta a algunos titulares publicados posteriormente.

Las declaraciones difundidas por Naciones Unidas sobre los acontecimientos registrados cerca de Smara han generado interpretaciones muy distintas en varios medios internacionales.

Mientras algunos titulares afirmaron que “la ONU lamenta el ataque del Frente Polisario”, el texto oficial difundido por el portavoz del Secretario General utiliza en realidad una formulación diferente y bastante más precisa desde el punto de vista diplomático.

El comunicado señala que el enviado personal Staffan de Mistura “apoya y comparte las preocupaciones expresadas por la MINURSO” respecto al ataque del 5 de mayo cerca de Smara, y añade que “este es un momento para el diálogo y las negociaciones, no para la escalada militar”.

El texto de Naciones Unidas insiste además en “la urgente necesidad de regresar al alto el fuego y negociar una solución política duradera y mutuamente aceptable para este conflicto”, reafirmando implícitamente que el conflicto sigue abierto y militarmente activo desde la ruptura del alto el fuego en 2020.

👉 Texto completo y traducción:
Sáhara Occidental | NoTeOlvides 🇪🇭

OBSERVADOR | Breve: La ONU vuelve a pedir el regreso al alto el fuego tras Smara

La ONU lamenta los ataques registrados cerca de Smara y vuelve a reclamar el regreso al alto el fuego en el Sáhara Occidental.

Naciones Unidas lamentó este jueves los recientes ataques registrados cerca de Smara y volvió a reclamar el regreso al alto el fuego en el Sáhara Occidental, reconociendo implícitamente la continuidad de la escalada militar iniciada tras la ruptura del acuerdo de 1991 en noviembre de 2020.

Según declaraciones recogidas por Europa Press, el portavoz de la ONU Stéphane Dujarric transmitió la posición del enviado personal Staffan de Mistura, quien considera que “éste es un momento para el diálogo y las negociaciones, no para la escalada militar”. Naciones Unidas sostiene además que los acontecimientos recientes muestran la “urgente necesidad” de volver al alto el fuego y avanzar hacia una solución política del conflicto.

La reacción de Naciones Unidas llega después de los ataques reivindicados por el Frente Polisario contra posiciones marroquíes cerca de Smara y en plena tensión política alrededor de AFRICAN LION, la visita estadounidense a Dajla y el creciente protagonismo de Washington en el conflicto.

👉 Fuente principal: Europa Press

OBSERVADOR | Breve: La ONU recuerda que los refugiados saharauis llevan medio siglo en el exilio

La ONU recuerda que los refugiados saharauis llevan medio siglo en el exilio y que el referéndum previsto por la MINURSO sigue sin celebrarse.

El Centro Regional de Información de Naciones Unidas para Europa Occidental (UNRIC) ha vuelto a poner el foco sobre una de las crisis de refugiados más prolongadas del mundo: la del pueblo saharaui. Según el organismo de la ONU, más de 173.000 refugiados saharauis continúan viviendo en los campamentos cercanos a Tinduf, en Argelia, cincuenta años después del inicio del conflicto del Sáhara Occidental.

El texto recuerda además que Naciones Unidas sigue considerando el Sáhara Occidental un territorio no autónomo pendiente de descolonización y subraya que el referéndum previsto en el plan de paz de la MINURSO “todavía no ha tenido lugar”. La ONU alerta también sobre la grave situación humanitaria en los campamentos, donde gran parte de la población depende de la ayuda internacional y afronta inseguridad alimentaria, desempleo y dificultades sanitarias.

👉 Fuente: Centro Regional de Información de Naciones Unidas para Europa Occidental

OBSERVADOR | Cuando el Sáhara Occidental deja de ser noticia… pero no conflicto

El Sáhara Occidental sigue marcado por guerra, presos políticos y bloqueo diplomático aunque cada vez ocupe menos espacio en la agenda internacional.

Hay conflictos que desaparecen porque se resuelven. Y hay otros que simplemente dejan de ocupar espacio en los titulares sin que nada esencial cambie sobre el terreno. El Sáhara Occidental pertenece desde hace tiempo a esta segunda categoría.

Lo ocurrido en los últimos días en la ciudad saharaui de Smara, las nuevas huelgas de hambre de presos políticos saharauis o las advertencias sobre el deterioro regional en el Sahel apenas han logrado alterar esa dinámica de invisibilidad progresiva que rodea al conflicto desde hace años. No porque no sucedan cosas. Precisamente el problema es el contrario: siguen sucediendo demasiadas.

La cuestión saharaui parece haberse instalado en una especie de normalidad diplomática donde el bloqueo permanente ya casi no provoca reacción internacional. El referéndum de autodeterminación previsto por Naciones Unidas continúa paralizado, la MINURSO sigue sin capacidad para modificar la situación de fondo y el conflicto armado reactivado en 2020 apenas encuentra reflejo estable fuera de medios especializados o espacios militantes de solidaridad.

Mientras tanto, sobre el terreno continúan coexistiendo guerra de baja intensidad, presos políticos, tensiones regionales, vigilancia militar y una población refugiada que lleva casi medio siglo esperando una solución. Pero el paso del tiempo ha generado otro fenómeno quizá aún más preocupante: el acostumbramiento internacional al conflicto.

En otros momentos, episodios como los registrados recientemente en Smara habrían ocupado un espacio mucho mayor en el debate político y mediático. Hoy, en cambio, apenas logran romper durante unas horas el flujo informativo antes de volver a desaparecer bajo el peso de otras crisis internacionales consideradas más urgentes o estratégicamente prioritarias.

Ese desplazamiento progresivo del Sáhara Occidental fuera de la agenda internacional no significa, sin embargo, que el conflicto haya perdido importancia. Más bien refleja hasta qué punto la comunidad internacional parece haber asumido la gestión indefinida del problema como sustituto de una solución real.

Mientras el norte de África y el Sahel atraviesan una etapa de creciente inestabilidad política y militar, el Sáhara Occidental continúa funcionando como uno de los grandes conflictos no resueltos de la región. Y, sin embargo, sigue siendo tratado demasiadas veces como una cuestión secundaria, congelada o simplemente aplazada.

Quizá ahí resida una de las mayores paradojas de la situación actual: el conflicto no ha desaparecido. Lo que poco a poco parece estar desapareciendo es la capacidad internacional de mirarlo de frente.

Carlos C. García – Observador Saharaui

EL OBSERVADOR SAHARAUI | Del proceso de descolonización a la negociación condicionada: qué está cambiando en el Sáhara Occidental

En las últimas semanas, la actualidad del Sáhara Occidental ha vuelto a llenarse de señales que, en apariencia, apuntan a un cierto dinamismo político. Reuniones diplomáticas, contactos entre las partes, revisiones institucionales y un discurso cada vez más insistente sobre la existencia de una “oportunidad” para avanzar en la resolución del conflicto. A primera vista, podría interpretarse como un intento serio de desbloquear una situación enquistada durante décadas.

Sin embargo, una lectura más detenida de estos movimientos permite apreciar que lo que está en juego no es únicamente la reactivación del proceso, sino algo más profundo: una transformación del marco en el que ese proceso se desarrolla.

El Sáhara Occidental ha sido, desde su inclusión en la lista de territorios no autónomos de Naciones Unidas, un caso de descolonización pendiente, cuyo eje jurídico y político se ha articulado en torno al derecho a la autodeterminación del pueblo saharaui. Este principio ha sido reiterado de forma constante en la doctrina de la ONU y ha constituido, al menos sobre el papel, el fundamento del proceso de solución.

Sin embargo, la dinámica actual apunta a un desplazamiento progresivo de ese marco. La cuestión saharaui parece estar transitando desde un proceso de descolonización basado en el derecho internacional hacia un escenario de negociación política condicionado por factores geopolíticos.

En este cambio, el papel de Estados Unidos resulta determinante. Presentado como mediador, su implicación va mucho más allá de la facilitación de contactos. Estados Unidos impulsa el proceso, fija los tiempos y, sobre todo, define el terreno en el que se desarrolla la negociación. La propuesta de autonomía marroquí no aparece como una opción más dentro de un abanico de posibles soluciones, sino como el punto de partida sobre el que se pretende construir cualquier acuerdo.

Esta orientación introduce un desequilibrio estructural en el proceso. Cuando el marco de discusión está previamente delimitado y el resultado aceptable se perfila de antemano, la lógica de la mediación se ve sustituida por la de la negociación condicionada.

A ello se suma una presión diplomática creciente sobre Argelia, actor clave en el equilibrio regional, así como una movilización más amplia de apoyos internacionales en torno a la propuesta marroquí. Este movimiento no responde tanto a una evolución jurídica del conflicto como a una reconfiguración de alianzas en un contexto regional marcado por intereses estratégicos, energéticos y de seguridad.

En paralelo, el papel de Naciones Unidas aparece progresivamente debilitado. La revisión de la MINURSO, que en teoría debería servir para reforzar su capacidad de actuación, se inscribe en una dinámica que no cuestiona el bloqueo de su mandato original. La misión fue creada para organizar un referéndum de autodeterminación, pero tres décadas después su función se ha reducido esencialmente a la observación de un alto el fuego roto, sin mecanismos efectivos para impulsar una solución.

Este desplazamiento institucional tiene consecuencias directas sobre la naturaleza del conflicto. La centralidad del derecho internacional y del principio de autodeterminación cede terreno frente a una lógica de gestión política en la que los equilibrios de poder pesan más que las bases jurídicas.

Sin embargo, este cambio de enfoque no altera los elementos esenciales de la cuestión saharaui. El territorio sigue siendo considerado por Naciones Unidas como un territorio pendiente de descolonización. El pueblo saharaui continúa sin haber ejercido su derecho a decidir su futuro. Y sobre el terreno, la realidad sigue marcada por la ocupación, la represión y el exilio.

La aparente aceleración del proceso no responde, por tanto, a una resolución del conflicto, sino a su redefinición. Se construye la idea de que existe una salida posible en un horizonte cercano, pero esa salida se articula sobre un marco que limita desde el inicio las opciones reales.

En este contexto, la cuestión central ya no es únicamente si el proceso avanza o no, sino en qué dirección lo hace y bajo qué condiciones.

Porque un proceso de descolonización no puede resolverse sustituyendo el derecho a la autodeterminación por una solución predefinida.

Puede, en cambio, transformarse en otra cosa.

Y eso es, precisamente, lo que empieza a vislumbrarse.