OBSERVADOR SAHARAUI | Breve
Argelia y Mali han dado un paso significativo hacia la normalización de sus relaciones con la reapertura recíproca de sus espacios aéreos y el regreso de sus respectivos embajadores a Bamako y Argel. Las decisiones, anunciadas el viernes, ponen fin a más de un año de fuerte tensión entre los dos países vecinos.
La crisis se agravó en abril de 2025, después de que Argelia derribara un dron militar maliense cerca de la frontera. Las autoridades argelinas aseguraron que el aparato había penetrado en su espacio aéreo, mientras que Mali sostuvo que cayó dentro de su propio territorio. El incidente provocó la retirada de embajadores y el cierre recíproco del tráfico aéreo.
El restablecimiento de los canales diplomáticos abre ahora la posibilidad de recuperar la cooperación entre ambos países en una región marcada por la violencia armada, el terrorismo, los desplazamientos de población y la creciente competencia entre potencias internacionales. Argelia mantiene que la estabilidad del Sahel requiere diálogo político, cooperación regional y soluciones africanas, más allá de una respuesta exclusivamente militar.
El acercamiento entre Argel y Bamako no elimina las diferencias acumuladas, pero supone una señal de distensión importante para los equilibrios del Sahel. La recuperación de las relaciones entre dos países que comparten una extensa frontera puede resultar decisiva para abordar los desafíos de seguridad, desarrollo y cooperación que afectan al conjunto de la región.
Fuente: Algérie Patriotique, con información de APS y Reuters.
