México y la República Saharaui refuerzan el diálogo político ante la renovación de la MINURSO

México y la República Árabe Saharaui Democrática reafirmaron su diálogo político y cooperación bilateral en una reunión que coincidió con el aniversario de sus relaciones, abordando temas sobre el Sáhara Occidental y la autodeterminación.

México y la República Árabe Saharaui Democrática reafirmaron su voluntad de mantener un diálogo político permanente durante un encuentro celebrado en la sede de la Cancillería mexicana entre la subsecretaria de Relaciones Exteriores, María Teresa Mercado Pérez, y el ministro saharaui de Exteriores y Asuntos Africanos, Mohamed Yeslem Beisat.

La reunión coincidió con el 47.º aniversario de las relaciones diplomáticas entre ambos países y abordó la situación actual del Sáhara Occidental en Naciones Unidas. La representante mexicana agradeció el mensaje enviado por el presidente saharaui, Brahim Ghali, a Claudia Sheinbaum y reiteró los principios de la política exterior de México sobre autodeterminación, legalidad internacional y búsqueda de una solución justa y duradera.

Mercado Pérez destacó además la importancia de la MINURSO, misión en la que participa México, y señaló que su país seguirá con atención la próxima renovación de su mandato. Beisat, por su parte, defendió la necesidad de preservar el multilateralismo y garantizar el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación.

Ambas partes expresaron también su disposición a ampliar la cooperación bilateral y los intercambios culturales. En el encuentro participaron igualmente Mohamed Zrug, responsable saharaui de las relaciones con América Latina y el Caribe, y el embajador de la RASD en México, Omar Salk Abdesamad.

Fuente: Sahara Press Service

La República Saharaui felicita a Brasil por el aniversario de su independencia

Brahim Gali, presidente de la RASD, felicitó a Lula da Silva por la Independencia de Brasil, expresando el deseo de fortalecer relaciones bilaterales basadas en el respeto al Derecho Internacional y la cooperación.

El presidente de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) y secretario general del Frente POLISARIO, Brahim Gali, ha enviado un mensaje de felicitación al presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, con motivo del 204º aniversario de la Independencia de Brasil.

En su mensaje, Gali trasladó sus felicitaciones en nombre del pueblo saharaui y expresó su disposición a profundizar las relaciones bilaterales entre la RASD y Brasil, señalando como base de esos vínculos el respeto al Derecho Internacional y el interés común de ambos pueblos.

También el ministro saharaui de Asuntos Exteriores y Asuntos Africanos, Mohamed Yislem Beisat, remitió una felicitación a su homólogo brasileño, Mauro Vieira. Beisat destacó el deseo del Gobierno saharaui de mantener y reforzar los lazos de amistad y cooperación con Brasil, así como la importancia que atribuye al compromiso brasileño con el Derecho Internacional, los derechos humanos y las causas de los pueblos.

Los dos mensajes subrayan la voluntad de las autoridades saharauis de seguir desarrollando sus relaciones políticas y diplomáticas con Brasil en un marco de cooperación y respeto a la legalidad internacional.

Fuente: Sahara Press Service

¿Qué países reconocen hoy la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental?

La diplomacia marroquí ha ganado apoyos recientes, pero confundir respaldos al plan de autonomía con reconocimientos de soberanía crea confusión sobre el estatus del Sáhara Occidental.

La diplomacia marroquí ha conseguido nuevos apoyos en los últimos años, pero la cifra de «más de 120 países» mezcla reconocimientos de soberanía, respaldos al plan de autonomía y otras posiciones diplomáticas que no significan lo mismo.

El mapa diplomático sobre el Sáhara Occidental ha cambiado y obliga a actualizar algunas afirmaciones repetidas durante años. Estados Unidos reconoce expresamente la soberanía marroquí desde 2020; Israel hizo lo mismo en 2023; Paraguay reafirmó oficialmente ese reconocimiento en 2025 y Colombia acaba de declarar que reconoce la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental.

También existen posiciones muy favorables a Rabat que requieren una categoría algo diferente. Francia sostiene oficialmente que «el presente y el futuro» del Sáhara Occidental se inscriben en el marco de la soberanía marroquí, mientras Emiratos Árabes Unidos ha expresado públicamente su «pleno apoyo» a la soberanía de Marruecos sobre el territorio. Son avances diplomáticos importantes para Rabat y no tendría sentido ignorarlos.

Pero no todos los países que respaldan el plan de autonomía han reconocido la soberanía marroquí. Reino Unido, por ejemplo, considera la propuesta de autonomía la base «más creíble, viable y pragmática» para una solución, pero mantiene expresamente el proceso dirigido por Naciones Unidas y habla de una solución mutuamente aceptable. Alemania considera igualmente la autonomía una base seria y creíble para negociar y continúa situando la solución dentro del marco de la ONU y del derecho de autodeterminación.

Por eso, presentar todos esos posicionamientos como «más de 120 países que reconocen la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental» confunde realidades diplomáticas diferentes. Marruecos ha conseguido avances indudables, pero reconocer soberanía, respaldar una autonomía, abrir un consulado o apoyar una solución política no son actos equivalentes.

Y el estatus internacional del territorio tampoco ha desaparecido con esos cambios: el Sáhara Occidental continúa figurando en Naciones Unidas como Territorio No Autónomo pendiente de descolonización, condición que mantiene desde 1963.

La conclusión necesita, por tanto, actualizarse pero no invertirse: Marruecos cuenta hoy con más reconocimientos y apoyos explícitos que hace unos años; lo que sigue siendo incorrecto es convertir automáticamente todos los respaldos diplomáticos al plan marroquí en reconocimientos de soberanía.

Fuentes: departamentos y ministerios de Exteriores de Estados Unidos, Francia, Paraguay, Colombia, Reino Unido, Alemania y Emiratos Árabes Unidos; Gobierno de Israel; Naciones Unidas.

Argelia y Mali reabren el diálogo tras más de un año de crisis diplomática

Argelia y Mali han normalizado sus relaciones tras reabrir espacios aéreos y regresar embajadores, poniendo fin a más de un año de tensiones, marcado por el derribo de un dron en 2025. Este acuerdo promueve la cooperación y el diálogo político, crucial para enfrentar los retos de seguridad y desarrollo en el Sahel.

OBSERVADOR SAHARAUI | Breve

Argelia y Mali han dado un paso significativo hacia la normalización de sus relaciones con la reapertura recíproca de sus espacios aéreos y el regreso de sus respectivos embajadores a Bamako y Argel. Las decisiones, anunciadas el viernes, ponen fin a más de un año de fuerte tensión entre los dos países vecinos.

La crisis se agravó en abril de 2025, después de que Argelia derribara un dron militar maliense cerca de la frontera. Las autoridades argelinas aseguraron que el aparato había penetrado en su espacio aéreo, mientras que Mali sostuvo que cayó dentro de su propio territorio. El incidente provocó la retirada de embajadores y el cierre recíproco del tráfico aéreo.

El restablecimiento de los canales diplomáticos abre ahora la posibilidad de recuperar la cooperación entre ambos países en una región marcada por la violencia armada, el terrorismo, los desplazamientos de población y la creciente competencia entre potencias internacionales. Argelia mantiene que la estabilidad del Sahel requiere diálogo político, cooperación regional y soluciones africanas, más allá de una respuesta exclusivamente militar.

El acercamiento entre Argel y Bamako no elimina las diferencias acumuladas, pero supone una señal de distensión importante para los equilibrios del Sahel. La recuperación de las relaciones entre dos países que comparten una extensa frontera puede resultar decisiva para abordar los desafíos de seguridad, desarrollo y cooperación que afectan al conjunto de la región.

Fuente: Algérie Patriotique, con información de APS y Reuters.

OBSERVADOR SAHARAUI | Breve: El Frente Polisario participa en el X Congreso del partido alemán Die Linke

El 21 de junio de 2026, una delegación del Frente Polisario, liderada por el embajador Mohamed Mamun Ahmed, participó en el X Congreso del partido alemán Die Linke en Potsdam. Se reunieron con líderes políticos para fortalecer la presencia saharaui en Alemania y promover el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui.

21 de junio de 2026. Una delegación de la representación del Frente Polisario en Alemania, encabezada por el embajador Mohamed Mamun Ahmed, ha participado este fin de semana en el X Congreso del partido alemán Die Linke, celebrado en la ciudad de Potsdam.

Durante el encuentro, la delegación saharaui mantuvo reuniones con dirigentes del partido y con representantes de diversas formaciones políticas y organizaciones internacionales, entre ellas delegaciones de Kenia, Tanzania, España, Portugal, Irán, Turquía y Estonia, así como con organizaciones juveniles y estudiantiles vinculadas a Die Linke y con la Fundación Rosa Luxemburg.

Según informó el Frente Polisario, el objetivo de estos contactos ha sido reforzar la presencia diplomática y política de la causa saharaui en Alemania y consolidar las relaciones históricas con la formación alemana, tradicionalmente favorable al derecho de autodeterminación de los pueblos.

En paralelo al congreso, el eurodiputado Martin Günter promovió una exposición de solidaridad con el pueblo saharaui dirigida a los asistentes. Está previsto que el congreso adopte una recomendación en apoyo del derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación.

Fuente: Sahara Press Service (SPS).

OBSERVADOR SAHARAUI | Breve: Un análisis destaca que ninguna solución al Sáhara Occidental puede ignorar el papel de Argelia

Un análisis de la plataforma NO TE OLVIDES DEL SÁHARA OCCIDENTAL sostiene que para resolver el conflicto del Sáhara Occidental, Argelia es clave, aunque el derecho pertenece al pueblo saharaui. Destaca que cualquier solución debe respetar el principio de autodeterminación y que el diálogo es esencial para lograr estabilidad en la región.

Un análisis publicado por la plataforma NO TE OLVIDES DEL SÁHARA OCCIDENTAL sostiene que cualquier intento de resolver de forma estable el conflicto del Sáhara Occidental deberá contar con Argelia como actor regional de referencia, aunque recuerda que el derecho reconocido por Naciones Unidas corresponde al pueblo saharaui y no puede ser sustituido por ningún otro protagonista.

El artículo señala que las recientes posiciones expresadas por representantes argelinos en Naciones Unidas coinciden con una realidad asumida por diversos actores internacionales: Argelia desempeña un papel estratégico en el equilibrio del Magreb y en el proceso político impulsado por la ONU, sin que ello altere el hecho de que las partes directamente implicadas en el conflicto siguen siendo Marruecos y el Frente Polisario.

Asimismo, el análisis advierte de que una solución impuesta o alejada del principio de autodeterminación difícilmente podría garantizar una paz duradera. En este sentido, subraya que Naciones Unidas continúa considerando el Sáhara Occidental un territorio pendiente de descolonización y que el respeto al derecho internacional sigue siendo el marco de referencia para cualquier salida negociada.

El texto concluye que la estabilidad regional exige diálogo y realismo político, pero también el reconocimiento de los derechos del pueblo saharaui, cuya autodeterminación continúa siendo el elemento central del proceso de descolonización.

Fuente: Plataforma NO TE OLVIDES DEL SÁHARA OCCIDENTAL. (Artículo de análisis firmado por Victoria G. Corera).

OBSERVADOR SAHARAUI | Breve: una investigación europea reabre el debate sobre migración, influencia y relaciones privilegiadas con Marruecos

Una investigación publicada por el medio francés Blast cuestiona el papel de determinadas redes de influencia ligadas a la obtención irregular de visados Schengen desde Rabat.

Una amplia investigación publicada por el medio francés Blast junto al medio checo Seznam Zprávy ha vuelto a situar a Marruecos en el centro de un delicado debate europeo sobre migración, diplomacia e influencia política.

El reportaje sostiene que durante años una red franco-marroquí habría facilitado la obtención irregular de visados Schengen a través de la embajada checa en Rabat, utilizando perfiles de supuestos turistas marroquíes que posteriormente terminaban viajando hacia Francia. La investigación apunta además a conexiones políticas y empresariales de alto nivel alrededor del entonces primer ministro checo Andrej Babiš.

Uno de los aspectos más sensibles del caso es que, según la investigación, las autoridades marroquíes habrían tenido conocimiento de parte de estas actividades gracias a grabaciones y seguimientos realizados dentro del entorno diplomático checo en Rabat.

Más allá de las responsabilidades individuales que puedan derivarse del caso, el escándalo vuelve a alimentar un debate cada vez más presente en Europa: hasta qué punto determinadas relaciones privilegiadas con Marruecos terminan generando zonas grises políticas, diplomáticas y migratorias difíciles de abordar públicamente.

El asunto reaparece además en un momento especialmente sensible para las relaciones euro-marroquíes, marcadas por cuestiones ligadas a seguridad, migración, influencia regional y presión diplomática en torno al Sáhara Occidental.

👉 Fuente original: investigación de Blast y Seznam Zprávy sobre visados Schengen y redes de influencia en Rabat.

La Lectura del Día: Smara y el nuevo lenguaje diplomático sobre el Sáhara Occidental – El Observador Saharaui

Smara refleja un cambio creciente en el lenguaje diplomático occidental sobre el Sáhara Occidental y la autodeterminación saharaui.

LA LECTURA DEL DÍA — El Observador Saharaui (9 de mayo de 2026)

Durante años, gran parte de la diplomacia internacional mantuvo al menos formalmente una cierta prudencia verbal alrededor del conflicto del Sáhara Occidental. Incluso cuando el equilibrio político favorecía claramente a Marruecos, la mayoría de actores occidentales seguían hablando públicamente de autodeterminación, neutralidad negociadora y solución mutuamente aceptable.

Lo ocurrido estos últimos días alrededor de Smara parece indicar que esa etapa está cambiando.

Las declaraciones estadounidenses, las posiciones posteriores de Francia y de representantes europeos, así como la insistencia creciente en presentar la autonomía marroquí como “base” inevitable de cualquier solución, reflejan algo más profundo que una simple reacción diplomática a un episodio militar concreto.

Lo que empieza a emerger es un intento de redefinir políticamente el propio marco del conflicto.

Ya no se trata únicamente de gestionar el proceso de negociación impulsado por Naciones Unidas, sino de desplazar progresivamente el debate hacia una lógica donde el resultado parece empezar a darse por descontado de antemano.

Ahí reside precisamente el núcleo del problema.

Porque el principio de autodeterminación pierde sentido en el mismo momento en que las grandes potencias comienzan a presentar una única solución como horizonte obligatorio y prácticamente irreversible.

La paradoja es evidente: mientras Naciones Unidas sigue hablando oficialmente de “diálogo”, “negociaciones” y “solución mutuamente aceptable”, parte de la diplomacia occidental parece avanzar cada vez más hacia una lógica de hechos consumados.

Y precisamente por eso Smara ha terminado teniendo un impacto político mucho mayor del que probablemente algunos imaginaban.

👉 MÁS INFORMACIÓN:
Estados Unidos impulsa una ofensiva diplomática contra el Frente Polisario tras Smara

👉 MÁS INFORMACIÓN:
Texto íntegro del comunicado de la ONU sobre Smara

MINURSO y Sáhara Occidental: entre el “momento de oportunidad” y la ausencia de avances concretos

La ONU habla de una oportunidad en el Sáhara Occidental, pero la revisión de la MINURSO sigue sin resultados visibles.

La revisión estratégica de la MINURSO entra en una fase clave en Naciones Unidas, marcada por contactos diplomáticos discretos y mensajes que apuntan a una posible reactivación del proceso político en el Sáhara Occidental. Sin embargo, por el momento, los avances siguen siendo más perceptivos que reales.

En los últimos días, el secretario general de la ONU, António Guterres, ha mantenido contactos con el jefe de la MINURSO, Alexander Ivanko, en el marco de la preparación del informe estratégico solicitado por el Consejo de Seguridad. Este documento, previsto en aplicación de la resolución 2797, debe evaluar el futuro de la misión en un contexto de estancamiento prolongado.

En paralelo, el enviado personal del secretario general para el Sáhara Occidental, Staffan de Mistura, ha trasladado ante el Consejo de Seguridad un mensaje de “optimismo prudente”, al considerar que existe un “verdadero impulso” y una “oportunidad” para avanzar hacia una solución del conflicto. Se trataría, según sus palabras, de las primeras negociaciones sustantivas en varios años.

Este planteamiento se apoya en varios elementos: la reanudación de contactos entre las partes, la presentación por parte de Marruecos de desarrollos más detallados de su propuesta de autonomía y la participación del Frente Polisario en los intercambios recientes. Sin embargo, el propio discurso introduce matices relevantes.

De Mistura insiste en la necesidad de “compromisos históricos” por parte de las partes y reconoce las reticencias existentes, especialmente en lo relativo al papel futuro del Polisario y a las garantías de seguridad. Al mismo tiempo, señala que cualquier solución deberá contemplar el principio de autodeterminación, aunque sin definir de forma concreta cómo se articularía este elemento.

En este contexto, el contraste entre el discurso y la realidad resulta evidente. A pesar del tono más positivo, no se han anunciado acuerdos, ni cambios en el marco de negociación, ni avances tangibles en la resolución del conflicto. La propia revisión de la MINURSO se encuentra aún en fase de evaluación, sin que se conozcan sus conclusiones.

El momento tampoco puede entenderse al margen del contexto internacional. La implicación de Estados Unidos, el posicionamiento de algunos miembros del Consejo de Seguridad y la evolución de las dinámicas regionales en el Magreb y el Sahel influyen en este intento de reactivar el proceso.

La combinación de estos factores permite hablar de una fase distinta, pero no necesariamente de un punto de inflexión. Más que un avance consolidado, lo que se percibe es la construcción de un clima político que busca abrir espacio a una eventual negociación.

Por ahora, la situación sigue marcada por una constante: la percepción de oportunidad contrasta con la ausencia de resultados visibles. El Sáhara Occidental continúa, así, en un equilibrio entre movimiento diplomático y bloqueo político, donde cada señal de avance convive con la persistencia de un conflicto sin resolver.

Sáhara Occidental: entre lo dicho y lo publicado sobre la intervención de Mike Waltz en el Senado de EEUU

La revisión completa de la intervención de Mike Waltz en el Senado de EEUU muestra que no mencionó ni la MINURSO ni el plan de autonomía marroquí, pese a lo que sugieren algunos titulares. Un contraste necesario entre lo dicho y lo publicado.

Algunas informaciones difundidas en las últimas horas, como la publicada por Infobae, sostienen que Estados Unidos habría condicionado la renovación de la misión de la ONU en el Sáhara Occidental a la aceptación del plan de autonomía marroquí como única vía de solución.

Sin embargo, la revisión completa de la intervención del representante estadounidense ante el Senado ofrece una imagen mucho más matizada —y, en lo esencial, distinta.

En toda su comparecencia, Mike Waltz no menciona ni una sola vez la MINURSO, ni el plan de autonomía, ni plantea condiciones sobre el futuro del mandato de Naciones Unidas en el territorio. Tampoco define ninguna solución política concreta para el conflicto.

Las únicas referencias al Sáhara Occidental se reducen a dos menciones de carácter general: la alusión a un “conflicto de 50 años” y la idea de que, en ocasiones, “sentar a todas las partes en la mesa” ya constituye un avance en sí mismo. No hay, por tanto, en sus palabras, ningún desarrollo explícito que permita sostener la existencia de un cambio de posición formal en los términos que algunos titulares sugieren.

La distancia entre el contenido literal de la intervención y su interpretación mediática invita, al menos, a una lectura prudente. En contextos como el del Sáhara Occidental —donde el lenguaje diplomático suele ser deliberadamente ambiguo—, convertir una mención genérica en una línea política definida puede conducir a conclusiones que no se desprenden directamente de la fuente original.

Más aún cuando la cuestión de fondo —el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación— sigue estando formalmente reconocida en el marco de Naciones Unidas, independientemente de las interpretaciones o enfoques que distintos actores internacionales puedan promover en cada momento.

En este caso, la comparación entre lo dicho y lo publicado no solo es pertinente: resulta necesaria para entender con precisión el alcance real de las declaraciones y evitar lecturas que, más que aclarar el contexto, pueden contribuir a distorsionarlo.