Grandes, los presos saharauis – Carta a Albares

excluyen de la amplia regularización de extranjeros a los solicitantes de apatridia

Excmo. Sr. ministro,

Fue una traición entregar a los saharauis a otros países, arrebatándoles el derecho a decidir su futuro. Fue indigno e ilegal retirarles además la nacionalidad española, cerrándoles la posibilidad de escapar al genocidio marroquí. Fue bochornoso y cruel negar el asilo a un grupo de cuarenta saharauis mientras se concede a venezolanos y ucranianos por decenas de miles. Durante 50 años ha sido cobarde no querer saber nada del “encargo sagrado de promover el bienestar de los saharauis” -obligación inherente a la potencia administradora del territorio-, echando balones fuera y eludiendo su responsabilidad. Durante los últimos 4 años, además, es una ignominia desoír el derecho internacional apoyando la anexión de ese territorio que quiere ser libre y que Vds. ayudaron y ayudan a aplastar. ¿Qué hay detrás de todo eso? ¿Cómo puede el Gobierno plantar cara -en una cierta medida- a grandes y poderosos tiranos mientras se esmera en no contradecir la voluntad de Marruecos en lo más mínimo?

Se preocupa Vd. por la integridad territorial de otros países. “Como no es justo, no lo vamos a tolerar”, dice Vd. Y por la integridad territorial del Sahara Occidental que es la que más nos tiene que preocupar a nosotros por ser los causantes de su desgracia, por esa, no. Jamás.

Vd. nunca ha dado explicaciones sobre el giro de Sánchez con respecto al Sahara Occidental, ni siquiera en el Congreso cuando se lo han preguntado. No sabemos lo que está pasando. Y si no nos quieren sacar de nuestra ignorancia, pensamos lo peor.

Para abundar en esa inquina contra los saharauis, duerme el sueño de los justos la tramitación de una ley que devuelva la nacionalidad española a los saharauis que la tuvieron, o que acorte el plazo para conseguirla como sucede con otros colectivos. El apoyo a la tramitación ya contó con la mayoría del Congreso, aunque el PSOE, reincidente, fue el único en oponerse.

 Excluyen de la amplia regularización de extranjeros a los solicitantes de apatridia

Ahora, en su afán por negarles el pan y la sal, excluyen de la amplia regularización de extranjeros a los solicitantes de apatridia, que es un proceso mucho más largo y difícil, única opción de regularización que les quedaba a los saharauis al no poder obtener la nacionalidad. Dicen los medios que más del 95% de las solicitudes de apatridia en España corresponden a saharauis. Si es así, esa excepción iría directamente contra ellos. Es discriminación contra un grupo. Demuestren que no es cierto y rectifiquen.

En este primer trimestre cumplieron su condena de 10 años los estudiantes saharauis Aziz El Ouahidi, Mohamed Dadda y El Kentaoui El Bar, los tres pertenecientes al grupo Compañeros de El Ouali. El dia 16 dejó la prisión Abdelmoula El Hafidi, el penúltimo preso de aquellos aberrantes juicios que castigaron tan duramente al grupo. Diecisiete jóvenes estudiantes fueron acusados de asesinato y condenados sin pruebas, once de

ellos a 3 años de cárcel, estos cuatro que salen ahora, a 10 años, y el último, a 12 años, para dejar las cosas claras y que no siguieran defendiendo la autodeterminación del Sahara Occidental en las facultades marroquíes.

Ya solo queda Hussein Bachir, el estudiante saharaui que consiguió huir de la quema y llegó a España y pidió asilo al juez, pero fue entregado a Marruecos en el acto y sin más trámite, a petición de Marruecos, se entiende. Ahora cumple 12 años de prisión.

Salah Eddine Sabbar e Ibrahim Babait son los dos últimos estudiantes saharauis condenados en juicios farsa. Lo están pasando mal. Condenados primero a mes y medio, detenidos de nuevo, con otro pretexto, y condenados a 8 meses y multa de 15.000 dirhams (unos 1.500 euros). En apelación, su pena de cárcel fue rebajada a 6 meses y se mantuvo la multa, multa que un estudiante saharaui no puede pagar.

Estos dos estudiantes han sufrido violencia, ofensas, amenazas, prohibiciones de comunicar telefónicamente con la familia y, alternativamente, escucha de llamadas, han visto saqueadas sus pertenencias, libros y apuntes; les han cambiado de cárcel sin avisar a la familia, en celdas hacinadas de presos comunes. Uno de ellos ha sido puesto en el “módulo disciplinario”. Y, por supuesto, nada de atención sanitaria. Se han puesto en huelga de hambre para protestar por todo ese maltrato. Empezaron la huelga el día 31 de marzo. Y siguen.

¿Qué hace que presos a quienes faltan dos meses para quedar en libertad se metan en una huelga de hambre que les puede costar la vida?: el rechazo de la injusticia. Abdelmoula, el recién liberado, lo explica muy bien, y no es el primero. Afirma que los presos civiles saharauis que permanecen en las prisiones de la ocupación se mantienen firmes y constantes en las posiciones y opiniones políticas por las cuales fueron detenidos. Asegura que la tortura y las humillaciones sistemáticas en su contra no los han disuadido de resistir, ni siquiera después de diez años, y que, por el contrario, está listo para expresar sus opiniones y continuar su actividad, incluso si eso le costara regresar a la cárcel.

Con ese linaje, es difícil vencerles. Son valientes y tenaces. En 50 años no les han doblegado.

No solo Vd., nuestro presidente también saca pecho contra la injusticia: “Ser aliado de otro país no significa obediencia, ni tampoco seguidismo ciego”, hay que “decirle a tu socio la verdad, aunque sea incómoda”. Haga caso al presidente y dígale a Marruecos que la monstruosidad que está haciendo con los presos políticos saharauis tiene que cesar. Pídale, sin ir más lejos, que nos devuelvan a Hussein Bachir, a quien el Gobierno entregó como mercancía, fuera de la normativa que rige para los seres humanos. Marruecos ya se ha ensañado bastante con él durante más de 7 años. Favor con favor se paga. Pida que le traigan de vuelta.

Cristina Martínez Benítez de Lugo

Participante en el Movimiento por los Presos Políticos Saharauis

La Audiencia Nacional rechaza el asilo a un saharaui y reabre el debate sobre su situación jurídica

La Audiencia Nacional rechaza el asilo a un ciudadano saharaui y vuelve a poner el foco en las dificultades jurídicas que enfrentan en el acceso a la protección internacional.

La Audiencia Nacional ha rechazado la solicitud de protección internacional presentada por un ciudadano saharaui que alegaba la imposibilidad de tratamiento médico adecuado para su hijo y la discriminación sufrida en Marruecos.

Según la sentencia, el tribunal considera que los hechos expuestos no cumplen los requisitos exigidos para el reconocimiento del asilo ni de la protección subsidiaria, al no acreditarse una persecución individualizada por los motivos previstos en la normativa internacional.

El fallo también subraya que la documentación médica aportada no demuestra la imposibilidad de recibir tratamiento en el país de origen, y recuerda que el derecho a la protección internacional no puede utilizarse como vía para mejorar las condiciones de vida o acceder a servicios sanitarios de mayor calidad.

La resolución cuenta además con un informe desfavorable de ACNUR y confirma la decisión previa del Ministerio del Interior de denegar la solicitud.

El caso se produce en un contexto en el que distintas decisiones judiciales y debates políticos vuelven a situar la situación jurídica de los saharauis en el centro de atención, especialmente en lo relativo a su acceso a la protección internacional.

Más allá del caso concreto, la decisión vuelve a poner de relieve una cuestión de fondo: las dificultades del marco jurídico actual para reconocer la situación específica de los saharauis en el acceso a la protección internacional. En contextos donde la discriminación no siempre se manifiesta de forma individualizada o fácilmente acreditable, este tipo de resoluciones reabre el debate sobre hasta qué punto el sistema es capaz de dar respuesta a una realidad marcada por la inseguridad jurídica y la falta de encaje en las categorías tradicionales del asilo.

Más información en: Sáhara Occidental en España

Fuente: Infobae – La Audiencia Nacional rechaza el asilo a un saharaui que alegó que Marruecos no quería atender a su hijo con una enfermedad grave

Bojador ocupada: una familia saharaui denuncia asedio y la expulsión de una activista de derechos humanos

❇️Sáhara Occidental, Bojador ocupada:
Asedio a la familia de un preso político saharaui, tortura, prohibición y expulsión forzosa de una activista política y defensora saharaui de derechos humanos.

⏮️Las fuerzas de ocupación marroquíes continúan imponiendo medidas de asedio y hostigamiento contra civiles saharauis defensores de los derechos humanos y partidarios del derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación, en una clara violación del derecho internacional humanitario y del derecho internacional de los derechos humanos.

En este contexto, desde hace al menos cinco días, distintos aparatos de inteligencia de la fuerza ocupante marroquí han impuesto un estricto cerco a la vivienda de la familia del ex preso político saharaui Abd El Moula El Hafidi, quien recuperó su libertad el 16 de abril de 2026 tras cumplir diez años de prisión efectiva en el marco de detención política.

Este asedio tiene como objetivo impedir que sus familiares y los civiles saharauis puedan visitarlo o recibirlo como preso liberado después de años de tortura física y psicológica, así como de privaciones sufridas durante el largo y duro periodo que pasó trasladado entre diferentes cárceles marroquíes, lo que constituye una forma de castigo colectivo prohibido por las normas del derecho internacional.

Sobre esta base, el Buró Ejecutivo del Colectivo de Defensores Saharauis de Derechos Humanos en el Sáhara Occidental (CODESA) expresa su más enérgica condena y profundo rechazo por el asedio y las restricciones impuestas a esta familia, así como por la agresión física, el trato degradante, la expulsión forzosa y la prohibición sufridas por la activista política y defensora saharaui de derechos humanos El Ouara Sidi Brahim Khaya, el 17 de abril de 2026, cuando intentaba visitar a la familia del preso político recientemente liberado.

⬅️Según el testimonio de la mencionada activista, esta se dirigió a la ciudad ocupada de Bojador para participar en la recepción del preso político saharaui Abd El Moula El Hafidi con motivo de su liberación. Confirmó además que el pachá de la ciudad y un oficial de policía supervisaron personalmente los actos de tortura y las prácticas humillantes y atentatorias contra la dignidad humana, antes de ordenar su expulsión forzosa a bordo de un taxi colectivo con destino a la ciudad ocupada de El Aaiún.

Lo cometido por la fuerza ocupante marroquí, consistente en el asedio, la restricción de la libertad de circulación, la confiscación del derecho a la libre expresión y el uso de la violencia y la humillación contra esta activista y otros civiles saharauis en la ciudad, constituye una grave violación de los artículos 27 y 33 del IV Convenio de Ginebra de 1949, que obligan a la potencia ocupante a respetar a las personas protegidas y salvaguardar su dignidad e integridad física y moral. Asimismo, representa una violación del artículo 12 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos relativo a la libertad de circulación y elección de residencia.

✅En consecuencia, el Buró Ejecutivo de CODESA exige:

✔️1 / El cese inmediato de todas las formas de hostigamiento, castigo colectivo y agresiones contra los defensores de derechos humanos, los presos políticos saharauis y sus familias en sus lugares de residencia.

✔️2 / Garantizar a la activista política y defensora de derechos humanos El Ouara Sidi Brahim Khaya su derecho a regresar a su domicilio en la ciudad ocupada de Bojador sin condiciones previas, así como asegurar su derecho a la libertad de expresión y de circulación conforme a los instrumentos internacionales pertinentes.

✔️3 / La apertura de una investigación internacional e independiente sobre los hechos de agresión, trato degradante y expulsión forzosa sufridos por la citada activista desde 2020, junto con miembros de su familia y otros defensores de derechos humanos y civiles saharauis solidarios.

✔️4 / Hace un llamamiento a las Naciones Unidas y a los mecanismos especializados de la ONU para garantizar la protección de los civiles saharauis en el Sáhara Occidental y asegurar el pleno ejercicio de sus derechos legítimos reconocidos por el derecho internacional humanitario.

✔️5 / Reitera que la persistencia de la impunidad sigue siendo un factor que facilita y alienta a la fuerza ocupante marroquí a cometer más crímenes contra la humanidad y graves violaciones de los derechos humanos, socavando además las obligaciones internacionales relativas al Sáhara Occidental, en tanto territorio pendiente de descolonización conforme al derecho internacional.

♻️El Aaiún ocupada, 19 de abril de 2026
Buró Ejecutivo del Colectivo de Defensores Saharauis
de Derechos Humanos en el Sáhara Occidental

(CODESA)

Apatridia saharaui: qué puede pasar en los tribunales

La exclusión de los solicitantes de apatridia del proceso de regularización en España abre una nueva fase: la judicial.

Abogados saharauis han anunciado que presentarán solicitudes para forzar una respuesta del Gobierno y recurrirla en los tribunales si es denegada.

El objetivo es claro: trasladar el debate del terreno político al jurídico.

La clave estará en determinar si esta exclusión supone un trato discriminatorio, ya que la mayoría de solicitantes de apatridia en España son saharauis.

Además, el problema no es solo el decreto. Los procedimientos de apatridia pueden durar años, dejando a las personas afectadas sin derechos efectivos durante ese tiempo.

Si los recursos avanzan, el caso podría llegar al Tribunal Supremo o incluso al Constitucional.

Más información en… Sáhara Occidental: qué puede pasar en los tribunales tras la exclusión de los saharauis de la regularización

“Nuestra voluntad no se ha quebrado”: el activista saharaui El Hafidi habla sobre la firmeza de los presos civiles en las prisiones de la ocupación

El estudiante y activista de derechos humanos saharaui, Abdelmoula El Hafidi, afirmó que los presos civiles saharauis que permanecen en las prisiones de la ocupación se mantienen firmes y constantes en las posiciones y opiniones políticas por las cuales fueron detenidos

Equipe Media – Redacción 16 de abril de 2026

El estudiante y activista de derechos humanos saharaui, Abdelmoula El Hafidi, afirmó que los presos civiles saharauis que permanecen en las prisiones de la ocupación se mantienen firmes y constantes en las posiciones y opiniones políticas por las cuales fueron detenidos. Aseguró que la tortura y las humillaciones sistemáticas en su contra no los han disuadido, ni lo harán, de resistir y desafiar los látigos de sus verdugos, y que su moral permanece alta.

En una declaración exclusiva para Equipe Media, El Hafidi manifestó su agradecimiento al pueblo saharaui que ha alzado su voz desde todos los rincones en apoyo a los detenidos, señalando que esto ha sido una fuente inagotable de energía para alimentar la firmeza mencionada.

El activista saharaui confirmó que pasó diez años completos desde su arresto el 16 de abril de 2016, durante los cuales fue sometido a todas las formas de tortura física y psicológica. Estas no mermaron sus posturas en absoluto; al contrario, afirmó estar listo para expresar sus opiniones y continuar su actividad, incluso si eso le costara regresar de nuevo a las profundidades de las prisiones.

Universidades españolas y Sáhara Occidental: cuando el debate se rompe

Estudiantes saharauis denuncian expulsión en la Universidad de Zaragoza durante un acto vinculado al consulado marroquí sobre el Sáhara Occidental.

Lo ocurrido en la Facultad de Derecho de la Universidad de Zaragoza no debería despacharse como un incidente aislado. La expulsión de estudiantes saharauis que intentaban intervenir en una conferencia organizada con participación del consulado marroquí, acompañada de empujones y forcejeos, apunta a algo más profundo que un simple altercado puntual.

Según denuncian las organizaciones presentes, el conflicto se produjo en el momento en que intentaron cuestionar el contenido del acto. Es decir, cuando el supuesto espacio de debate dejó de ser un espacio controlado y pasó a convertirse en una discusión real. Fue entonces cuando se produjo la expulsión.

Ese detalle es importante. Porque desplaza el foco: no estamos solo ante un problema de orden, sino ante los límites efectivos del debate en determinados contextos.

En los últimos años, la presencia de iniciativas vinculadas a Marruecos en universidades españolas ha ido creciendo. Conferencias, colaboraciones institucionales o actividades académicas que, formalmente, se presentan como espacios de intercambio, pero que en la práctica generan una controversia recurrente. Para los colectivos solidarios con el pueblo saharaui, estos actos no son neutrales, sino parte de una estrategia de proyección política en espacios académicos.

Zaragoza encaja en ese patrón. No es el primer campus donde se plantean tensiones de este tipo, y probablemente no será el último. Lo que cambia en este caso es la visibilidad: la existencia de imágenes que muestran claramente el momento de la expulsión.

El fondo del asunto es conocido, aunque no siempre se formule con claridad. El Sáhara Occidental no es un tema académico más. Es un proceso de descolonización pendiente en Naciones Unidas, con implicaciones jurídicas y políticas que siguen abiertas. Cuando ese conflicto entra en la universidad, lo hace con todo su peso.

Por eso, lo relevante no es solo quién organiza el acto o qué se dice en él, sino qué margen existe para cuestionarlo. Cuando ese margen desaparece, el debate deja de ser tal.

La Universidad de Zaragoza no se ha pronunciado hasta el momento. Tampoco el consulado marroquí. Mientras tanto, lo ocurrido se suma a una serie de episodios que apuntan en la misma dirección: el Sáhara Occidental no solo sigue siendo un conflicto sin resolver, sino también un tema incómodo en determinados espacios.

Y quizá esa sea la clave. No lo que se dice sobre el Sáhara, sino lo que ocurre cuando alguien intenta discutirlo.


🔗 Leer más: Sáhara Occidental y universidades: la estrategia de influencia de Marruecos en España

Sáhara Occidental y memoria: España sigue dejando fuera a las víctimas saharauis

España reconoce a las víctimas del franquismo, pero sigue dejando fuera a los saharauis. Un manifiesto reclama su inclusión en la memoria democrática.

Foto: Alonso Gil. Memorias Nómadas: Dolor y resistencia en el Sáhara Occidental (Hegoa, 2013).

España ha avanzado en el reconocimiento de las víctimas del franquismo. Pero sigue dejando fuera a una parte de ellas: los saharauis.

👉 No es una omisión menor.
👉 Es un vacío político y jurídico.

Durante décadas, el Sáhara Occidental formó parte del Estado español y su población fue documentada como ciudadanía española. Sin embargo, las políticas de memoria democrática siguen sin incorporar de forma explícita a quienes sufrieron represión durante el franquismo y en el proceso de descolonización inconcluso.

Hoy, distintas organizaciones han impulsado el manifiesto “Sáhara Occidental y memoria”, que reclama algo básico: reconocimiento, verdad y reparación para las víctimas saharauis.

👉 También desde la sociedad civil se empieza a tomar posición.

👉 Leer más: Sáhara Occidental y memoria: la deuda pendiente de España con las víctimas saharauis


La Plataforma “No te olvides del Sáhara Occidental”, a la que pertenecemos, se ha sumado a esta iniciativa y apoya el manifiesto “Sáhara Occidental y memoria”, considerando imprescindible que las víctimas saharauis sean incluidas en las políticas públicas de memoria democrática en España.

La regularización en España deja fuera a quienes más la necesitan: los saharauis

Foto: Imagen simbólica / arte saharaui – Memoria saharaui

La regularización extraordinaria en España deja fuera a un colectivo clave: los saharauis que han solicitado la apatridia.

👉 No es un detalle técnico.
👉 Es el núcleo del problema.

Porque mientras esperan —y pueden pasar años— quedan atrapados en un limbo: sin poder trabajar, sin estabilidad jurídica y con acceso muy limitado a derechos básicos.

Y aun así, quedan fuera de la medida diseñada precisamente para situaciones de vulnerabilidad.

👉 Leer más: Sáhara Occidental: qué está pasando realmente con la regularización y la apatridia en España

El Polisario fija posición: sin autodeterminación no hay solución en el Sáhara Occidental

El Frente Polisario ha reafirmado su posición tras la IX sesión de su Secretaría Nacional: la solución del Sáhara Occidental pasa exclusivamente por la autodeterminación, sin espacio para fórmulas que intenten sustituir ese derecho.

El comunicado llega en un momento en el que distintas iniciativas diplomáticas tratan de reorientar el marco del conflicto hacia propuestas consideradas “viables” por algunos actores internacionales. Frente a ello, el Polisario insiste en que la naturaleza jurídica del Sáhara Occidental no ha cambiado: sigue siendo un territorio pendiente de descolonización.

👉 En este contexto, el mensaje es claro: no hay margen para reinterpretaciones que desplacen el eje del proceso fuera del derecho internacional ni para soluciones que consoliden la situación actual.

🔗 Leer análisis completo

Apatridia en España: una vía legal que no protege durante años a los saharauis

En los últimos días, el debate sobre la exclusión de los solicitantes de apatridia de la regularización extraordinaria en España se ha centrado en una cuestión técnica: su no inclusión dentro de la categoría de “protección internacional”. Este planteamiento, aunque formalmente correcto, resulta insuficiente para explicar la dimensión real del problema.

Es cierto que el asilo y la apatridia son figuras jurídicas distintas en el ordenamiento español. Sin embargo, esa diferencia no debería ocultar un hecho esencial: ambas responden a situaciones de vulnerabilidad que requieren mecanismos efectivos de protección. Limitar el análisis a la distinción normativa implica dejar en un segundo plano la cuestión clave, que es el impacto real de estas categorías sobre la vida de las personas.

En la práctica, los solicitantes de asilo cuentan con un marco que, con sus limitaciones, permite el acceso a determinados derechos durante la tramitación. En cambio, el procedimiento de apatridia puede prolongarse durante largos periodos sin ofrecer garantías equivalentes, especialmente en lo relativo al acceso al trabajo. Esta diferencia no es menor: condiciona de forma directa la capacidad de las personas afectadas para mantenerse y desarrollar un proyecto de vida en condiciones mínimas de estabilidad.

Por ello, el debate no puede resolverse apelando únicamente a la estructura legal existente. La cuestión de fondo es si el sistema, tal y como está diseñado, cumple su función de protección o si, por el contrario, genera situaciones prolongadas de inseguridad jurídica. En este contexto, la exclusión de los solicitantes de apatridia de la regularización extraordinaria no es solo una decisión técnica, sino una decisión con consecuencias concretas sobre un colectivo especialmente vulnerable.

En última instancia, el problema no es la existencia de una vía legal, sino su eficacia real. Porque una vía que no garantiza condiciones básicas durante su tramitación difícilmente puede considerarse una solución.

Sáhara Occidental: entre lo dicho y lo publicado sobre la intervención de Mike Waltz en el Senado de EEUU

La revisión completa de la intervención de Mike Waltz en el Senado de EEUU muestra que no mencionó ni la MINURSO ni el plan de autonomía marroquí, pese a lo que sugieren algunos titulares. Un contraste necesario entre lo dicho y lo publicado.

Algunas informaciones difundidas en las últimas horas, como la publicada por Infobae, sostienen que Estados Unidos habría condicionado la renovación de la misión de la ONU en el Sáhara Occidental a la aceptación del plan de autonomía marroquí como única vía de solución.

Sin embargo, la revisión completa de la intervención del representante estadounidense ante el Senado ofrece una imagen mucho más matizada —y, en lo esencial, distinta.

En toda su comparecencia, Mike Waltz no menciona ni una sola vez la MINURSO, ni el plan de autonomía, ni plantea condiciones sobre el futuro del mandato de Naciones Unidas en el territorio. Tampoco define ninguna solución política concreta para el conflicto.

Las únicas referencias al Sáhara Occidental se reducen a dos menciones de carácter general: la alusión a un “conflicto de 50 años” y la idea de que, en ocasiones, “sentar a todas las partes en la mesa” ya constituye un avance en sí mismo. No hay, por tanto, en sus palabras, ningún desarrollo explícito que permita sostener la existencia de un cambio de posición formal en los términos que algunos titulares sugieren.

La distancia entre el contenido literal de la intervención y su interpretación mediática invita, al menos, a una lectura prudente. En contextos como el del Sáhara Occidental —donde el lenguaje diplomático suele ser deliberadamente ambiguo—, convertir una mención genérica en una línea política definida puede conducir a conclusiones que no se desprenden directamente de la fuente original.

Más aún cuando la cuestión de fondo —el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación— sigue estando formalmente reconocida en el marco de Naciones Unidas, independientemente de las interpretaciones o enfoques que distintos actores internacionales puedan promover en cada momento.

En este caso, la comparación entre lo dicho y lo publicado no solo es pertinente: resulta necesaria para entender con precisión el alcance real de las declaraciones y evitar lecturas que, más que aclarar el contexto, pueden contribuir a distorsionarlo.

El Frente Polisario fija el rumbo político: claves de la IX Sesión del Secretariado Nacional

Chahid El Hafed, 17 de abril de 2026 (SPS) — El Frente Polisario ha abierto su IX Sesión Ordinaria del Secretariado Nacional en un contexto marcado por la falta de avances políticos en el proceso de descolonización del Sáhara Occidental y por la continuidad de la confrontación sobre el terreno.

La reunión, presidida por el secretario general del Frente Polisario y presidente de la República, Brahim Ghali, tiene como objetivo definir las prioridades para la próxima fase en todos los ámbitos: político, militar, organizativo y diplomático, en línea con las resoluciones del último congreso del movimiento.

En su intervención de apertura, Ghali reiteró un elemento central de la posición saharaui: cualquier solución al conflicto debe basarse en el respeto al derecho a la autodeterminación y la independencia. En este sentido, subrayó que los esfuerzos internacionales en curso deben conducir a un proceso que garantice ese derecho de forma efectiva.

La sesión se celebra en un momento de especial complejidad. Por un lado, continúan los contactos internacionales en el marco de Naciones Unidas; por otro, se mantiene la dinámica de guerra de desgaste iniciada tras la ruptura del alto el fuego en 2020. A ello se suma una reducción progresiva de la ayuda humanitaria, que introduce nuevas dificultades en el plano interno.

Más allá de los aspectos coyunturales, la reunión del Secretariado Nacional apunta a una cuestión de fondo: la necesidad de redefinir prioridades en un escenario donde el proceso político sigue bloqueado y sin perspectivas claras de resolución a corto plazo.


🔎 CLAVES DE LA SESIÓN

👉 El Polisario sitúa la autodeterminación e independencia como base irrenunciable

👉 Se analizan todos los ámbitos: político, militar, diplomático y social

👉 El proceso de la ONU sigue sin avances concretos

👉 Continúa la guerra de desgaste sobre el terreno

👉 La reducción de la ayuda humanitaria añade presión interna


Liberado el preso saharaui El Hafidi Abdelmoula tras años en cárceles marroquíes

Foto: Abdelmoula con su hermana, hoy.

El Aaiún ocupado, 16 de abril de 2026 (SPS) — La Asociación para la Protección de los Presos Saharauis en las Cárceles Marroquíes ha felicitado al preso civil saharaui Abdelmoula Mohamed El Hafedh con motivo de su liberación este jueves tras años de detención en cárceles de la ocupación marroquí.

La organización ha expresado sus felicitaciones, acompañadas de un mensaje de reconocimiento y orgullo, destacando que su salida de prisión pone fin a una de las etapas más duras de detención arbitraria, durante la cual fue sometido a torturas y malos tratos por su activismo pacífico y su defensa de los derechos del pueblo saharaui.

Según la asociación, Abdelmoula fue detenido de forma arbitraria y condenado a diez años de prisión en 2018 tras un juicio celebrado en Marrakech que no respetó las garantías básicas. A pesar de la presencia de observadores internacionales, el proceso ha sido señalado como un ejemplo de las prácticas represivas contra quienes defienden el derecho a la autodeterminación.

La entidad subraya que, lejos de debilitar la resistencia, este tipo de detenciones refuerzan la determinación de los presos saharauis de continuar su lucha hasta lograr su liberación y el respeto de sus derechos fundamentales.

Fuente: Sahara Press Service