OBSERVADOR | Breve: la Comisión Africana de Derechos Humanos reafirma el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación

La Comisión Africana de Derechos Humanos reafirma en Banjul el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación.

La Comisión Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos reafirmó este miércoles en Banjul el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación durante su 87ª sesión ordinaria, subrayando el peso creciente que la cuestión del Sáhara Occidental mantiene dentro de los organismos africanos de derechos humanos.

Durante los debates paralelos celebrados en el foro de ONG previo a la sesión oficial, representantes saharauis y organizaciones solidarias denunciaron el aumento de la preocupación en distintos espacios africanos por las violaciones de derechos humanos en las zonas ocupadas y por las restricciones que afectan a activistas y defensores saharauis.

El presidente de AFAPREDESA, Abdeslam Omar, recordó que la cuestión saharaui sigue ligada directamente a los procesos de descolonización pendientes en África, mientras que la representante de Euskal Fondoa, Itsaso Andueza, afirmó que África continúa siendo “el espacio natural” donde el pueblo saharaui mantiene reconocimiento político y jurídico a través de la Unión Africana.

👉 FUENTE:
Sahara Press Service

EL OBSERVADOR SAHARAUI | España y la renuncia definitiva a su responsabilidad histórica

La reacción del Gobierno español ante el ataque del Frente Polisario en Esmara evidencia un alineamiento cada vez más claro con Marruecos y reabre el debate sobre la responsabilidad histórica de España en el Sáhara Occidental.

La condena del Gobierno español al ataque del Frente Polisario contra posiciones militares marroquíes en el Sáhara Occidental confirma algo mucho más profundo que un simple posicionamiento diplomático: España ha decidido alinearse completamente con la potencia ocupante frente al pueblo saharaui.

La antigua potencia administradora del territorio —que nunca transfirió legalmente la soberanía del Sáhara Occidental— actúa hoy como respaldo político de la ocupación marroquí y criminaliza, de facto, la resistencia armada de un pueblo reconocido por Naciones Unidas como pendiente de descolonización.

Mientras Europa legitima la resistencia ucraniana frente a una ocupación extranjera, niega ese mismo principio cuando se trata del pueblo saharaui. El doble rasero resulta cada vez más obsceno.

Cincuenta años después de abandonar el territorio, España no solo sigue sin asumir sus responsabilidades históricas y jurídicas: ahora parece dispuesta a situarse abiertamente contra quienes continúan reclamando el derecho que Naciones Unidas nunca les retiró —el derecho a decidir libremente sobre su tierra y su futuro.

Fuente. Agencias

OBSERVADOR | Breve: análisis compara la autonomía marroquí en el Sáhara Occidental con el precedente de Eritrea

Un análisis compara la autonomía marroquí en el Sáhara Occidental con el precedente histórico de Eritrea y cuestiona su viabilidad política y jurídica.

Un extenso análisis publicado por el profesor Jorge Alejandro Suárez Saponaro cuestiona el proyecto marroquí de autonomía para el Sáhara Occidental y lo define como una “solución neocolonial” orientada a legitimar la ocupación y consolidar el control sobre los recursos estratégicos del territorio.

El autor, integrante del Centro de Estudios del Sahara Occidental de la Universidad de Santiago de Compostela, sostiene que la creciente presión internacional para imponer la autonomía marroquí recuerda al precedente histórico de Eritrea bajo tutela etíope, donde un régimen autonómico terminó sirviendo como antesala de una anexión definitiva. El trabajo vincula además el respaldo occidental a Marruecos con intereses geopolíticos, militares y económicos ligados a recursos estratégicos, rutas atlánticas y competencia internacional en África.

El análisis aparece además en un momento especialmente sensible, marcado por AFRICAN LION, Smara y la creciente presión diplomática impulsada por Washington y distintos aliados occidentales para consolidar la autonomía marroquí como horizonte político dominante alrededor del conflicto saharaui.

Uno de los elementos más interesantes del texto es precisamente la comparación histórica con Eritrea: un proceso en el que una autonomía presentada inicialmente como fórmula de estabilidad terminó derivando en una anexión progresiva, favorecida por intereses geopolíticos internacionales y por la ausencia de garantías reales para el ejercicio efectivo de la autodeterminación. El autor advierte de que, en el caso saharaui, la imposición de una solución cerrada podría no resolver el conflicto, sino prolongar las dinámicas de tensión y resistencia en el Magreb.

👉 ARTÍCULO COMPLETO:
Sahara Occidental: el proyecto de régimen de autonomía marroquí como solución neocolonial

La Lectura del Día: Smara y el nuevo lenguaje diplomático sobre el Sáhara Occidental – El Observador Saharaui

Smara refleja un cambio creciente en el lenguaje diplomático occidental sobre el Sáhara Occidental y la autodeterminación saharaui.

LA LECTURA DEL DÍA — El Observador Saharaui (9 de mayo de 2026)

Durante años, gran parte de la diplomacia internacional mantuvo al menos formalmente una cierta prudencia verbal alrededor del conflicto del Sáhara Occidental. Incluso cuando el equilibrio político favorecía claramente a Marruecos, la mayoría de actores occidentales seguían hablando públicamente de autodeterminación, neutralidad negociadora y solución mutuamente aceptable.

Lo ocurrido estos últimos días alrededor de Smara parece indicar que esa etapa está cambiando.

Las declaraciones estadounidenses, las posiciones posteriores de Francia y de representantes europeos, así como la insistencia creciente en presentar la autonomía marroquí como “base” inevitable de cualquier solución, reflejan algo más profundo que una simple reacción diplomática a un episodio militar concreto.

Lo que empieza a emerger es un intento de redefinir políticamente el propio marco del conflicto.

Ya no se trata únicamente de gestionar el proceso de negociación impulsado por Naciones Unidas, sino de desplazar progresivamente el debate hacia una lógica donde el resultado parece empezar a darse por descontado de antemano.

Ahí reside precisamente el núcleo del problema.

Porque el principio de autodeterminación pierde sentido en el mismo momento en que las grandes potencias comienzan a presentar una única solución como horizonte obligatorio y prácticamente irreversible.

La paradoja es evidente: mientras Naciones Unidas sigue hablando oficialmente de “diálogo”, “negociaciones” y “solución mutuamente aceptable”, parte de la diplomacia occidental parece avanzar cada vez más hacia una lógica de hechos consumados.

Y precisamente por eso Smara ha terminado teniendo un impacto político mucho mayor del que probablemente algunos imaginaban.

👉 MÁS INFORMACIÓN:
Estados Unidos impulsa una ofensiva diplomática contra el Frente Polisario tras Smara

👉 MÁS INFORMACIÓN:
Texto íntegro del comunicado de la ONU sobre Smara

OBSERVADOR | Breve: Florencia reafirma su apoyo a la autodeterminación del Sáhara Occidental

El Ayuntamiento de Florencia reafirma su apoyo al derecho de autodeterminación del pueblo saharaui y reclama mayor compromiso internacional.

El Ayuntamiento de Florencia ha reafirmado su apoyo al derecho de autodeterminación del pueblo saharaui durante una sesión de la “Comisión 7” dedicada a la situación del Sáhara Occidental.

Durante el debate, representantes municipales reclamaron un mayor compromiso internacional y recordaron que el derecho del pueblo saharaui a decidir libremente su futuro está reconocido por el derecho internacional y por la Corte Internacional de Justicia.

La institución italiana pidió además medidas concretas por parte de Naciones Unidas y de la comunidad internacional para garantizar el respeto a la legalidad internacional en el territorio.

👉 Fuente: Sahara Press Service (SPS)

OBSERVADOR | Breve: Araba reclama la autodeterminación del Sáhara Occidental

Las Juntas Generales de Araba han aprobado una moción en defensa del derecho de autodeterminación del pueblo saharaui coincidiendo con el 50 aniversario de la proclamación de la República Árabe Saharaui Democrática.

La iniciativa, presentada por EH Bildu y PNV y apoyada por Elkarrekin Araba y PP, reclama respeto al derecho internacional en el proceso de descolonización del Sáhara Occidental y pide a Marruecos que abandone el territorio “como potencia ocupante”.

La moción expresa además preocupación por la situación de las personas presas políticas saharauis y solicita al Estado español que conceda al Frente Polisario un estatus diplomático como representación del pueblo saharaui.

👉 Fuente: Araba reivindica la autodeterminación del Sáhara en el 50º aniversario de la RASD

LA LECTURA DEL DÍA — El Observador Saharaui (5 de mayo de 2026)

Hoy, la actualidad del Sáhara Occidental confirma una tendencia que se viene consolidando en las últimas semanas: el conflicto se está desplazando progresivamente del terreno jurídico al terreno político, en un proceso en el que el papel de los actores internacionales adquiere un peso cada vez mayor.

Las informaciones sobre la revisión de la MINURSO, las nuevas rondas de contactos diplomáticos y la reactivación del diálogo entre las partes apuntan a un intento de relanzar el proceso político. Sin embargo, más allá de esa apariencia de dinamismo, lo que se perfila es un cambio de enfoque: de un proceso de descolonización basado en el derecho internacional hacia un escenario en el que priman los equilibrios geopolíticos.

En este contexto, el papel de Estados Unidos resulta central. Presentado como mediador, su actuación se está configurando en realidad como un factor determinante en la definición del marco de negociación. No solo impulsa los contactos y fija los tiempos, sino que también orienta el resultado hacia una solución concreta, con la propuesta de autonomía marroquí como punto de partida. Esto introduce un elemento de desequilibrio estructural en el proceso que condiciona desde el inicio cualquier posibilidad de acuerdo.

Esta dinámica coincide, además, con una progresiva dilución del papel de Naciones Unidas. La revisión de la MINURSO, lejos de reforzar su mandato original, parece inscribirse en una lógica de adaptación a un escenario en el que el margen de actuación del organismo internacional se reduce, mientras el protagonismo se desplaza hacia iniciativas de carácter bilateral o impulsadas por actores externos.

Mientras tanto, sobre el terreno, la realidad apenas cambia. Las denuncias de represión en los territorios ocupados, la situación de los presos políticos saharauis y las dificultades cotidianas de la población siguen configurando un escenario marcado por la ausencia de avances sustanciales.

En paralelo, otras dimensiones del conflicto continúan activas. El debate político en España sobre la nacionalidad saharaui, las iniciativas culturales y la actividad de la sociedad civil muestran que la cuestión saharaui no se limita al ámbito diplomático, sino que se expresa también en espacios sociales, culturales y jurídicos que contribuyen a mantener viva la reivindicación.

El contraste entre ambos planos es evidente. Por un lado, se intensifica la actividad internacional y se construye la idea de una posible solución próxima. Por otro, los elementos esenciales del conflicto permanecen inalterados.

En ese contexto, la cuestión clave no es tanto si el proceso se mueve, sino en qué dirección lo hace y bajo qué condiciones.

¿Qué países reconocen realmente la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental?

ACTUALIZACIÓN, 14 de agosto de 2026: Esta información ha quedado desactualizada por nuevos reconocimientos diplomáticos de la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental. Puede consultarse aquí nuestra actualización.

Se está difundiendo que más de 120 países apoyan la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental.

La realidad es más compleja.

👉 Apoyo político no es reconocimiento
👉 Y los datos no dicen lo que se está repitiendo

Estados Unidos es, a día de hoy, el único país que ha reconocido formalmente la soberanía marroquí sobre el territorio, en una decisión adoptada en 2020. Ningún otro Estado ha dado ese paso.

En el caso de España, Alemania, Países Bajos o Reino Unido, lo que existe es un apoyo político al plan de autonomía como “base de negociación”. Esto no implica reconocimiento de soberanía ni modificación del estatus jurídico del territorio. De hecho, todos estos países siguen remitiéndose al marco de Naciones Unidas.

Francia mantiene una posición similar: respaldo político al plan marroquí, pero sin reconocimiento formal de soberanía.

En América Latina, países como Ecuador, Paraguay o Honduras han expresado apoyo a una solución política, pero sin reconocer la soberanía marroquí. México, por ejemplo, mantiene una posición clara a favor del derecho de autodeterminación.

En África, varios países citados como aliados de Marruecos mantienen relaciones diplomáticas con la República Saharaui o forman parte de una organización —la Unión Africana— en la que la RASD es miembro de pleno derecho.

En Oriente Medio, algunos Estados apoyan políticamente a Marruecos, pero eso no se traduce en actos jurídicos de reconocimiento. Incluso en este bloque, las posiciones son diversas y responden a equilibrios regionales.

La clave es sencilla: en derecho internacional no es lo mismo apoyar una propuesta que reconocer la soberanía sobre un territorio. Y en ese punto concreto, la realidad es clara: el reconocimiento de la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental no es generalizado, sino excepcional.

Análisis completo aquí:

https://noteolvidesdelsaharaoccidental.org/apoyo-internacional-marruecos-sahara-occidental-bulo/

Sáhara Occidental: lo que está pasando hoy en 5 claves (1 de mayo de 2026)

La actualidad del Sáhara Occidental muestra más movimiento diplomático, pero sin avances reales hacia una solución del conflicto.

Hoy, 1 de mayo de 2026, la actualidad del Sáhara Occidental confirma una tendencia que se repite en distintos frentes: hay movimiento diplomático, presión internacional y debate político… pero el conflicto sigue sin resolverse.

Estas son las cinco claves para entender lo que está pasando ahora mismo.

1. Estados Unidos acelera el ritmo… pero no cambia el fondo
La gira del subsecretario Christopher Landau por Argel y Rabat ha reactivado el debate sobre una “solución en plazo razonable”. Sin embargo, el marco sigue siendo el mismo: presión para avanzar sin resolver la cuestión de fondo.

2. Europa se mueve dentro del marco de la ONU
El acuerdo Alemania–Marruecos mantiene el lenguaje diplomático habitual: apoyo al proceso de Naciones Unidas, referencia a la autodeterminación y respaldo al plan de autonomía como base de negociación, sin reconocimiento de soberanía.

3. La nacionalidad saharaui vuelve al centro del debate en España
El Congreso reabre una cuestión clave: qué derechos corresponden a los saharauis en relación con España. Un debate jurídico… que remite directamente a la responsabilidad histórica del Estado español.

4. Tinduf vuelve a la agenda internacional
La posibilidad de replantear el futuro de los campamentos saharauis aparece de nuevo en el debate. Pero sin resolver el estatus del territorio, cualquier planteamiento sobre su desmantelamiento sigue sin base política ni jurídica.

5. El conflicto sigue abierto, pese a todo
Más diplomacia, más declaraciones, más movimientos… pero sin una solución concreta. El Sáhara Occidental continúa siendo un proceso de descolonización pendiente.

En conjunto, la imagen es clara: el conflicto se mueve, pero no se resuelve. Y esa distancia entre actividad diplomática y solución real sigue siendo, hoy por hoy, el principal rasgo de la situación.

FiSahara 2026: el derecho al retorno, la voz internacional y la apertura al mundo árabe

El FiSahara 2026 pone el foco en el derecho al retorno, la dimensión internacional del festival y su apertura al mundo árabe.

AUSERD (Campamentos de la Dignidad), 30 de abril de 2026 (SPS) — La XIX edición del Festival Internacional de Cine del Sáhara Occidental (FiSahara), que se celebra estos días en la wilaya de Auserd, sitúa en el centro de su programación el derecho al retorno, al tiempo que refuerza su dimensión internacional y amplía su alcance hacia nuevas audiencias, especialmente en el mundo árabe.

La directora ejecutiva del festival, María Carrión, ha subrayado que esta edición está “muy enfocada en el derecho al retorno”, con el objetivo de “colocar ese derecho en el centro de todos los demás derechos”. En este sentido, ha explicado que el festival no solo aborda la situación del Sáhara Occidental, sino que conecta la causa saharaui con otras luchas de pueblos que enfrentan ocupaciones, desposesión de tierras, explotación de recursos y procesos de borrado cultural.

Carrión ha destacado además la dimensión internacional del FiSahara, con la participación de personas de unas veinte nacionalidades entre periodistas, artistas y público. “El público internacional es muy valioso, porque viene para conocer al pueblo saharaui”, ha afirmado. Esta edición incorpora también un enfoque de diálogo entre causas, con especial atención al pueblo palestino y la participación del pueblo sami, estableciendo paralelismos entre realidades geográficas distintas pero marcadas por dinámicas similares de colonización y resistencia.

En ese contexto, el violinista y activista Ara Malikian, presente por primera vez en los campamentos, ha explicado que su participación responde a la necesidad de conocer de primera mano la realidad saharaui. “Para que gente como yo, que no sabemos nada, podamos dar voz a la causa saharaui”, ha señalado en declaraciones a SPS.

El artista ha destacado la hospitalidad del pueblo saharaui y ha reconocido la dificultad de comprender una situación que se prolonga desde hace décadas sin resolución. Asimismo, ha establecido un paralelismo con la historia del pueblo armenio, recordando que el genocidio sufrido hace más de un siglo sigue sin ser plenamente reconocido a nivel internacional, lo que, en su opinión, refleja cómo determinadas causas permanecen invisibilizadas por razones políticas.

Malikian ha valorado también el papel de las mujeres saharauis, subrayando su “fuerza” y su capacidad de liderazgo en la vida social y política, y ha destacado el carácter singular de su participación en el festival, donde ofrecerá un concierto en un contexto muy diferente al habitual.

Por su parte, el actor, productor y activista español Guillermo Toledo ha puesto el acento en la evolución del festival y en su creciente proyección internacional. Ha señalado que el FiSahara ha pasado de estar centrado principalmente en el cine español a abrirse a propuestas más vinculadas a los derechos humanos y a la autodeterminación de los pueblos.

En este sentido, ha considerado “fundamental” la apertura hacia el mundo árabe, al señalar que una parte significativa de estas sociedades aún desconoce la causa saharaui. “Cuando conozcan la causa del Sáhara Occidental, van a estar con el Sáhara Occidental”, ha afirmado.

Toledo ha destacado además el carácter único del FiSahara como festival de cine que se celebra en un campamento de refugiados, y ha valorado la continuidad de sus diecinueve ediciones como un indicador de su consolidación. Asimismo, ha apuntado al contexto internacional actual como un posible factor de cambio, al considerar que la visibilidad de otras causas puede abrir nuevas oportunidades para la causa saharaui.

El festival, que se celebra del 28 de abril al 3 de mayo bajo el lema “Caminando a nuestra tierra: la esperanza radical del retorno”, refuerza así su papel como espacio de encuentro entre cultura, derechos humanos y solidaridad internacional, en un contexto marcado por la persistencia del conflicto y la reivindicación del derecho del pueblo saharaui a regresar a su tierra.

Sáhara Occidental: Rusia, Namibia y Zimbabue reafirman el apoyo internacional al derecho de autodeterminación

El escenario internacional del Sáhara Occidental vuelve a registrar movimientos significativos en distintos frentes diplomáticos, con señales que apuntan a una continuidad del respaldo al proceso de autodeterminación del pueblo saharaui en el marco de Naciones Unidas.

En Moscú, el Ministerio de Asuntos Exteriores de la Federación de Rusia ha reiterado la necesidad de alcanzar “una solución justa y mutuamente aceptable” para el Sáhara Occidental, subrayando que cualquier avance debe basarse en las resoluciones del Consejo de Seguridad y en los principios de la Carta de Naciones Unidas. Esta posición se produjo en el marco de una reunión entre el director del Departamento de Organizaciones Internacionales, Kirill Logvinov, y una delegación del Frente Polisario encabezada por Mohamed Yeslem Beisat. Durante el encuentro, ambas partes abordaron la situación actual del conflicto y las posibles vías para reactivar el proceso político.

Este posicionamiento de Rusia se alinea con una línea diplomática que, sin introducir novedades formales, mantiene el énfasis en el marco multilateral de la ONU como referencia para cualquier solución, en un contexto internacional marcado por intentos de redefinir los equilibrios en la región.

En paralelo, en el ámbito africano, la presidenta de Namibia, Netumbo Nandi-Ndaitwah, recibió en Windhoek al enviado especial del presidente saharaui, Ubbi Buchraya. Durante la reunión, la jefa de Estado reafirmó la “solidaridad de Namibia con el pueblo del Sáhara Occidental” y destacó la importancia de continuar el proceso de descolonización liderado por Naciones Unidas. El encuentro sirvió también para reforzar las relaciones bilaterales y confirmar la continuidad del apoyo namibio a la causa saharaui, en línea con la trayectoria histórica del país en los procesos de liberación africanos.

La dimensión africana del respaldo internacional se refuerza igualmente en Europa, donde la embajadora de Zimbabue en Alemania, Alice Machengaidsa, reiteró el apoyo “inquebrantable” de su país al derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación y la independencia, durante una reunión con el representante del Frente Polisario en Berlín. Ambas partes coincidieron en la necesidad de avanzar hacia una solución justa y duradera conforme al derecho internacional, en el marco de una relación diplomática que se remonta a 1980.

Estos movimientos, producidos en distintos espacios geográficos —Europa, África y Eurasia—, reflejan una continuidad en el reconocimiento político y diplomático del conflicto del Sáhara Occidental como un proceso de descolonización pendiente, más allá de las dinámicas coyunturales que dominan otros ámbitos del debate internacional.

Sin introducir cambios inmediatos en el terreno, este tipo de contactos y posicionamientos consolidan un elemento clave del conflicto: la persistencia de una red de apoyos internacionales que mantiene vigente el marco jurídico de la autodeterminación, en un momento en el que el proceso político sigue sin avances sustanciales.

Fuente: Sahara Press Service

El Polisario fija posición: sin autodeterminación no hay solución en el Sáhara Occidental

El Frente Polisario ha reafirmado su posición tras la IX sesión de su Secretaría Nacional: la solución del Sáhara Occidental pasa exclusivamente por la autodeterminación, sin espacio para fórmulas que intenten sustituir ese derecho.

El comunicado llega en un momento en el que distintas iniciativas diplomáticas tratan de reorientar el marco del conflicto hacia propuestas consideradas “viables” por algunos actores internacionales. Frente a ello, el Polisario insiste en que la naturaleza jurídica del Sáhara Occidental no ha cambiado: sigue siendo un territorio pendiente de descolonización.

👉 En este contexto, el mensaje es claro: no hay margen para reinterpretaciones que desplacen el eje del proceso fuera del derecho internacional ni para soluciones que consoliden la situación actual.

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Sáhara Occidental: entre lo dicho y lo publicado sobre la intervención de Mike Waltz en el Senado de EEUU

La revisión completa de la intervención de Mike Waltz en el Senado de EEUU muestra que no mencionó ni la MINURSO ni el plan de autonomía marroquí, pese a lo que sugieren algunos titulares. Un contraste necesario entre lo dicho y lo publicado.

Algunas informaciones difundidas en las últimas horas, como la publicada por Infobae, sostienen que Estados Unidos habría condicionado la renovación de la misión de la ONU en el Sáhara Occidental a la aceptación del plan de autonomía marroquí como única vía de solución.

Sin embargo, la revisión completa de la intervención del representante estadounidense ante el Senado ofrece una imagen mucho más matizada —y, en lo esencial, distinta.

En toda su comparecencia, Mike Waltz no menciona ni una sola vez la MINURSO, ni el plan de autonomía, ni plantea condiciones sobre el futuro del mandato de Naciones Unidas en el territorio. Tampoco define ninguna solución política concreta para el conflicto.

Las únicas referencias al Sáhara Occidental se reducen a dos menciones de carácter general: la alusión a un “conflicto de 50 años” y la idea de que, en ocasiones, “sentar a todas las partes en la mesa” ya constituye un avance en sí mismo. No hay, por tanto, en sus palabras, ningún desarrollo explícito que permita sostener la existencia de un cambio de posición formal en los términos que algunos titulares sugieren.

La distancia entre el contenido literal de la intervención y su interpretación mediática invita, al menos, a una lectura prudente. En contextos como el del Sáhara Occidental —donde el lenguaje diplomático suele ser deliberadamente ambiguo—, convertir una mención genérica en una línea política definida puede conducir a conclusiones que no se desprenden directamente de la fuente original.

Más aún cuando la cuestión de fondo —el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación— sigue estando formalmente reconocida en el marco de Naciones Unidas, independientemente de las interpretaciones o enfoques que distintos actores internacionales puedan promover en cada momento.

En este caso, la comparación entre lo dicho y lo publicado no solo es pertinente: resulta necesaria para entender con precisión el alcance real de las declaraciones y evitar lecturas que, más que aclarar el contexto, pueden contribuir a distorsionarlo.