OBSERVADOR | Breve: la Escuela Simón Bolívar gradúa una nueva promoción de estudiantes saharauis

La Escuela Nacional de Enseñanza Secundaria Simón Bolívar celebró este fin de semana la graduación de la décima promoción de alumnos de bachillerato en un acto presidido por Brahim Ghali y coincidiendo con el 53 aniversario del Frente Polisario.

La ceremonia, celebrada en la wilaya de Smara, reunió además a representantes educativos y diplomáticos de Cuba y Venezuela, junto a autoridades saharauis, organizaciones solidarias y familias de los estudiantes. Durante el acto, el ministro saharaui de Educación destacó el papel desempeñado por este centro en la formación de nuevas generaciones saharauis preparadas para continuar estudios universitarios y contribuir al “proyecto nacional saharaui”.

Más allá de la dimensión académica, la graduación vuelve a reflejar uno de los elementos menos visibles del conflicto saharaui: la construcción de estructuras educativas, sociales e institucionales propias en medio de décadas de exilio y refugiados. La presencia de representantes cubanos y venezolanos subrayó además la continuidad de las históricas relaciones de cooperación educativa mantenidas con el pueblo saharaui desde hace décadas.

👉 FUENTE:
Sahara Press Service (SPS)

LA LECTURA DEL DÍA — El Observador Saharaui (11 de mayo de 2026)

La carta de Brahim Ghali a Naciones Unidas desafía el nuevo clima diplomático impulsado alrededor del Sáhara Occidental tras Smara y devuelve el conflicto a su raíz original: una cuestión de descolonización y ocupación militar.

Brahim Ghali rompe el nuevo relato internacional sobre el Sáhara Occidental

La carta enviada por Brahim Ghali a Naciones Unidas marca probablemente uno de los momentos políticos más importantes vividos por el conflicto del Sáhara Occidental desde la ruptura del alto el fuego en noviembre de 2020. No sólo por el contenido del mensaje, sino porque supone una respuesta frontal al nuevo clima diplomático que se está intentando construir alrededor de Marruecos y del Frente Polisario tras los acontecimientos de Smara.

Durante los últimos días se ha acelerado claramente un intento internacional de fijar un nuevo marco político sobre el conflicto saharaui. El lenguaje utilizado por algunos gobiernos occidentales y aliados regionales de Rabat ya no gira únicamente alrededor de la “estabilidad”, la “autonomía” o las “negociaciones”, sino que empieza a incorporar conceptos mucho más graves y peligrosos políticamente para el movimiento saharaui. El uso reciente de términos como “terrorismo”, junto al respaldo explícito al llamado “Sáhara marroquí”, revela hasta qué punto determinadas potencias están tratando de desplazar el centro del debate internacional.

Y precisamente ahí es donde la carta de Ghali rompe ese nuevo relato.

Porque el dirigente saharaui devuelve el conflicto a su raíz original: una cuestión de descolonización pendiente inscrita en Naciones Unidas desde 1963 y una ocupación iniciada militarmente en 1975. La carta recuerda además algo que muchas capitales occidentales intentan evitar cuidadosamente desde hace años: que el alto el fuego de 1991 dejó de existir en noviembre de 2020 tras la intervención militar marroquí en Guerguerat y que, desde entonces, el territorio vive nuevamente en una situación de guerra abierta aunque gran parte de la comunidad internacional prefiera mirar hacia otro lado.

El mensaje tiene además otra dimensión importante. Ghali no se dirige únicamente a Marruecos. En realidad, el núcleo político de la carta apunta directamente a los gobiernos occidentales que durante las últimas semanas han intensificado su apoyo diplomático a Rabat mientras guardan silencio ante los bombardeos, ataques con drones y operaciones militares denunciadas por el Frente Polisario desde hace años.

La cuestión resulta especialmente delicada porque el conflicto saharaui está entrando cada vez más en una nueva lógica geopolítica internacional. Estados Unidos refuerza su presencia militar en la región a través de AFRICAN LION, Marruecos consolida alianzas estratégicas en torno a minerales críticos y seguridad atlántica, y Europa parece cada vez más inclinada a sacrificar el derecho internacional en nombre de la estabilidad regional y de sus intereses estratégicos.

En medio de todo ello, el Frente Polisario intenta evitar algo que hoy parece haberse convertido en el verdadero objetivo diplomático de fondo: transformar progresivamente la ocupación del Sáhara Occidental en un hecho consumado internacionalmente aceptable.

Y quizá por eso la carta enviada este 10 de mayo tiene tanta importancia política.

Porque más allá del lenguaje diplomático o de las acusaciones directas, el liderazgo saharaui está lanzando un mensaje claro a Naciones Unidas y a las potencias occidentales: el conflicto no ha terminado, el pueblo saharaui no acepta el nuevo marco político que se intenta imponer desde fuera y la cuestión saharaui sigue abierta pese a todos los intentos de normalización diplomática de la ocupación.

Carlos C. García

TEXTO ÍNTEGRO DE LA CARTA DE BRAHIM GHALI A NACIONES UNIDAS (TRADUCCIÓN AL CASTELLANO)

Bir Lehlu, 10 de mayo de 2026

Sr. António Guterres
Secretario General de las Naciones Unidas
Naciones Unidas, Nueva York

Señor Secretario General:

Me dirijo a usted mediante esta carta para expresar la más firme condena a las declaraciones irresponsables e inexactas emitidas recientemente por algunos gobiernos, las cuales pretenden echar tierra sobre los ojos para ocultar las realidades sobre el terreno en el Sáhara Occidental ocupado y desviar la atención de la guerra agresiva continua que el Estado ocupante marroquí libra contra el pueblo saharaui desde octubre de 1975.

Además de difundir información engañosa, fabricar mentiras y utilizar narrativas falsas como arma, estas declaraciones constituyen una flagrante violación del estatuto internacional del Sáhara Occidental como cuestión de descolonización inscrita en la agenda de Naciones Unidas desde 1963. Asimismo, representan un estímulo directo para que el Estado ocupante marroquí continúe consolidando por la fuerza su ocupación ilegal de nuestro país, reprimiendo a nuestro pueblo y privándolo de su derecho inalienable a la autodeterminación y la independencia.

La historia no tiene piedad. Los gobiernos que participaron en la “Marcha Negra” marroquí de 1975 y proporcionaron armas y financiación al Estado ocupante para invadir y ocupar el Sáhara Occidental son materialmente cómplices de los crímenes cometidos contra el pueblo saharaui y comparten la responsabilidad de prolongar y alimentar el conflicto, poniendo en peligro la paz y la seguridad regionales.

Señor Secretario General:

Aquellos que afirman que actualmente existe un “alto el fuego” en el Sáhara Occidental se engañan a sí mismos y engañan a la comunidad internacional. El Estado ocupante marroquí violó el alto el fuego de 1991 el 13 de noviembre de 2020, cuando sus fuerzas ocuparon ilegalmente más territorio saharaui y construyeron —como usted mismo señaló en su informe (S/2021/843, párrafo 35)— “un nuevo muro de arena de aproximadamente 20 kilómetros en Guerguerat”, además de reforzar su presencia en una superficie de aproximadamente 40 kilómetros cuadrados dentro de la franja de separación.

El propio Estado ocupante declaró desafiante que sus operaciones en Guerguerat eran “irreversibles”, tal y como usted también indicó en su informe (S/2021/843, párrafo 23). Además, el Consejo de Seguridad constató, en sus resoluciones entre 2021 y 2024, y con profunda preocupación, el “colapso del alto el fuego”.

Sus informes y las resoluciones del Consejo de Seguridad confirman que actualmente no existe ningún acuerdo de alto el fuego al que pueda “respetarse” o “regresarse”, tal y como falsamente afirman esas declaraciones.

La realidad incontestable es que, desde que el Estado ocupante marroquí violó con total impunidad el acuerdo de alto el fuego de 1991 y los acuerdos militares relacionados el 13 de noviembre de 2020, ya no existe ningún acuerdo de alto el fuego vigente entre el Ejército saharaui y las fuerzas de ocupación marroquíes. Lo que existe actualmente es un estado de guerra abierta provocado por el Estado ocupante marroquí, que asume por sí solo toda la responsabilidad de sus consecuencias.

Este acto agresivo cometido por el Estado ocupante marroquí obligó al pueblo saharaui a ejercer su legítimo derecho a la autodefensa y a resistir la ocupación, un derecho firmemente establecido y consagrado por las resoluciones pertinentes de Naciones Unidas, entre ellas las resoluciones de la Asamblea General 2983 (XXVII) de 14 de diciembre de 1972 y 34/37 de 21 de noviembre de 1979, entre otras.

Señor Secretario General:

Todos sus informes sobre la situación relativa al Sáhara Occidental —S/2022/733, S/2023/729, S/2024/707 y S/2025/612— presentados al Consejo de Seguridad en los años 2022, 2023, 2024 y 2025 respectivamente, informan de decenas de “ataques aéreos y otros ataques” realizados por las fuerzas marroquíes que provocaron “víctimas civiles” y “daños materiales”. Estos casos representan únicamente aquello que la Misión de Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental (MINURSO) pudo documentar.

Sin embargo, no puede negarse que las fuerzas de ocupación marroquíes, desde la violación del alto el fuego el 13 de noviembre de 2020, han utilizado todo tipo de armas letales, incluidos drones, para matar a decenas de civiles inocentes a sangre fría, no sólo en el Sáhara Occidental, sino también en Argelia y Mauritania, además de ciudadanos de otros países que transitaban por los territorios saharauis liberados.

Atacar deliberadamente a civiles y bienes civiles constituye una norma jurídica firmemente establecida y representa un crimen de guerra conforme al Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional. Asimismo, constituye una violación de las normas del derecho internacional humanitario aplicables a los conflictos armados internacionales. Por ello, el Estado ocupante marroquí debe ser condenado en los términos más firmes y rendir cuentas por sus crímenes continuados contra civiles en el Sáhara Occidental.

Sin embargo, jamás hemos escuchado a ninguno de esos gobiernos alzar la voz para condenar a las fuerzas de ocupación marroquíes por atacar y matar civiles y destruir bienes civiles en el Sáhara Occidental. La contradicción mostrada claramente en las recientes declaraciones emitidas por esos gobiernos es absolutamente indefendible tanto moral como políticamente.

Quienes realmente se preocupan por la estabilidad del norte de África deben comprender que la paz justa y duradera en nuestra región jamás podrá alcanzarse recompensando al Estado ocupante marroquí por su expansionismo y sus intentos de modificar fronteras por la fuerza, ni respaldando su propuesta colonial, sino defendiendo el derecho inalienable del pueblo saharaui a la autodeterminación y la independencia. Ese es el único camino válido para lograr una paz justa y duradera.

Le agradecería que hiciera llegar esta carta a los miembros del Consejo de Seguridad.

Le ruego acepte, Señor Secretario General, la expresión de mi más alta consideración y respeto.

Brahim Ghali
Presidente de la República Árabe Saharaui Democrática
Secretario General del Frente Polisario

OBSERVADOR | Breve: Sumar quiere aprobar la ley de nacionalidad saharaui antes del verano y apunta a Albares

Sumar quiere acelerar la aprobación de la ley de nacionalidad saharaui antes del verano y sitúa las principales dudas en la posición del PSOE y del ministro Albares.

La ley para facilitar la nacionalidad española a ciudadanos saharauis vuelve a moverse en el Congreso después de meses bloqueada en la Comisión de Justicia. Según publica El Periódico, Sumar aspira ahora a cerrar la ponencia parlamentaria antes del verano, aunque dentro del propio grupo reconocen que las principales dudas siguen situándose en la posición del PSOE y, especialmente, en el papel del ministro de Exteriores, José Manuel Albares.

La propuesta plantea reconocer la nacionalidad por carta de naturaleza a saharauis nacidos antes del 26 de febrero de 1976 —cuando el Sáhara Occidental seguía bajo administración española— así como a sus descendientes. Además, busca reducir de diez a dos años el plazo exigido actualmente a personas apátridas para solicitar la nacionalidad por residencia.

El debate vuelve así a situar sobre la mesa una contradicción política cada vez más visible dentro del Gobierno español: mientras sectores del Ejecutivo intentan avanzar en el reconocimiento jurídico y administrativo hacia los saharauis, la política exterior impulsada desde Exteriores continúa profundamente condicionada por el giro diplomático de 2022 hacia Marruecos.

53° SALUDO AL FRENTE POLISARIO – Por: Bachir Lehdad

​Hoy se cumplen 53 años desde que la voluntad de un pueblo se transformó en organización, unidad y vanguardia

Por:B.Lehdad.

​Hoy se cumplen 53 años desde que la voluntad de un pueblo se transformó en organización, unidad y vanguardia. Saludos al Frente Popular de Liberación de Saguía el Hamra y Río de Oro (Frente POLISARIO), el único y legítimo representante del pueblo saharaui, que ha sabido guiar con determinación la barca de la soberanía a través de las tormentas más duras del desierto.

​Estos más de cincuenta años no son solo una cifra; son el testimonio de una construcción nacional heroica realizada en medio del exilio y la batalla. Entre los logros que hoy celebramos, destacan:

​La Forja de la Identidad Nacional: Haber consolidado la unidad de un pueblo frente a los intentos de división y olvido, transformando la resistencia en una identidad política inquebrantable.

​La Institucionalización en el Desierto: La capacidad sin precedentes de levantar una administración estatal, sistemas de salud y escuelas en la dureza de la hamada, demostrando que la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) no es solo un anhelo, sino una realidad administrativa y social tangible.

​Reconocimiento Internacional: La firmeza diplomática que ha mantenido la causa saharaui en la agenda global, defendiendo el derecho inalienable a la autodeterminación y la independencia frente a las potencias ocupantes.

​Legitimidad y Valentía: El papel del brazo armado como garante de la defensa de un pueblo que no se doblega y que reclama lo que por justicia histórica y derecho internacional le pertenece.

​Celebramos este hito con la vista puesta en el horizonte, reafirmando el compromiso con la memoria de los mártires y la esperanza de los jóvenes. Es un camino de justicia que no tiene vuelta atrás.

​Quedamos ahora a la espera de ese segundo gran aniversario, el próximo 20 de mayo, cuando recordaremos el inicio de la lucha armada: el chispazo de dignidad que marcó el camino definitivo hacia la independencia total del Sáhara Occidental.

¡VIVA EL FRENTE POLISARIO!

¡VIVA LA R.A.S.D.!

​¡VIVA EL SÁHARA LIBRE!

Fuente. Facebook de Bachir Lehdad

OBSERVADOR | Breve: denuncian acoso y trato degradante contra el preso político saharaui Sidi Abdullah Abbah

Organizaciones saharauis denuncian nuevas situaciones de acoso y trato degradante contra el preso político saharaui Sidi Abdullah Abbah en la prisión marroquí de Tiflet 2.

Organizaciones saharauis de derechos humanos han denunciado nuevamente el trato “cruel y degradante” que recibe el preso político saharaui Sidi Abdullah Ahmed Sidi Abbah en la prisión marroquí de Tiflet 2, donde permanece encarcelado desde 2018 tras varios traslados penitenciarios desde su detención en noviembre de 2010 después del desmantelamiento del campamento de Gdeim Izik.

Según la Asociación para la Protección de los Presos Saharauis en las Cárceles Marroquíes, el activista continúa sufriendo acoso sistemático, amenazas y restricciones que afectan tanto a sus comunicaciones como a sus condiciones básicas de vida en prisión. La organización denuncia además la ausencia de atención médica adecuada y el incumplimiento de las denominadas Reglas Mandela de Naciones Unidas sobre el tratamiento de las personas privadas de libertad.

El caso de Sidi Abdullah Abbah vuelve a situar en primer plano la situación de los presos políticos saharauis encarcelados en Marruecos, una cuestión que sigue apareciendo de forma recurrente en las denuncias de organizaciones saharauis e internacionales de derechos humanos más de quince años después de Gdeim Izik.

Fuente: Sahara Press Service

OBSERVADOR | Breve: Bachir Lehdad reivindica la poesía saharaui como memoria y resistencia

El poeta saharaui Bachir Lehdad reivindica en Santander la literatura y la memoria como formas de resistencia frente al desarraigo y la ocupación.

El poeta y pedagogo saharaui Bachir Lehdad defendió esta semana en Santander el papel de la literatura y de la poesía como parte esencial de la identidad y de la resistencia cultural del pueblo saharaui. Durante la presentación de su obra Versos del exilio y de la arena, Lehdad recordó que la tradición poética ha ocupado históricamente un lugar central en la sociedad saharaui y que, tras el inicio del conflicto del Sáhara Occidental, esa dimensión cultural quedó profundamente ligada a la memoria colectiva y a la propia supervivencia nacional.

El autor denunció además el proceso de erosión cultural que afecta a la población saharaui en los territorios ocupados, mencionando prácticas dirigidas a alterar apellidos, estructuras familiares y elementos de identidad colectiva. En ese contexto, destacó tanto el papel del Frente Polisario como el de las personas mayores en la preservación de la memoria histórica saharaui frente al desarraigo y el exilio.

La intervención de Lehdad dejó también una idea especialmente significativa en el actual contexto político: la cuestión saharaui no se sostiene únicamente sobre el terreno diplomático o militar, sino también sobre la continuidad cultural de un pueblo que sigue utilizando la literatura, la poesía y la memoria como formas de resistencia frente al intento de diluir su identidad nacional.

👉 FUENTE:
El Diario de Asturias – Bachir Lehdad reivindica en Santander la literatura como eje de la identidad y resistencia saharaui

LA LECTURA DEL DÍA — El Observador Saharaui (10 de mayo de 2026)

El aniversario del Frente Polisario llega marcado por la creciente presión internacional para redefinir el conflicto del Sáhara Occidental desde parámetros geopolíticos y de seguridad.

El Frente Polisario y el nuevo intento de cerrar el conflicto saharaui desde fuera

Hay aniversarios que funcionan simplemente como conmemoraciones históricas. Y hay otros que llegan cargados de presente. El 10 de mayo de 2026 pertenece claramente a esta segunda categoría.

Más de medio siglo después del nacimiento del Frente Polisario, el conflicto del Sáhara Occidental atraviesa probablemente uno de los momentos políticos más delicados de las últimas décadas. No porque el pueblo saharaui haya desaparecido del tablero internacional, sino precisamente porque sigue ahí cuando muchos pensaban que el tiempo, el desgaste y la geopolítica terminarían borrándolo.

Eso es lo que explica buena parte de lo que estamos viendo estas semanas.

Las declaraciones de Estados Unidos, el endurecimiento del lenguaje diplomático occidental tras Smara, AFRICAN LION en Dajla, la presión creciente alrededor de la autonomía marroquí y la utilización cada vez más abierta de términos como “terrorismo” no son episodios aislados. Forman parte de un mismo movimiento político que empieza a resultar cada vez más visible: el intento de transformar una ocupación nunca reconocida internacionalmente en una normalidad diplomática aceptable.

Y precisamente ahí aparece el problema que muchas capitales occidentales parecen incapaces de resolver.

Porque el Sáhara Occidental no es simplemente un asunto de estabilidad regional ni una pieza más dentro de los nuevos equilibrios estratégicos del norte de África. Sigue siendo un territorio pendiente de descolonización reconocido como tal por Naciones Unidas. Y el Frente Polisario continúa existiendo porque la cuestión saharaui sigue sin resolverse más de cincuenta años después.

Ese es el dato político esencial que incomoda.

Por eso resulta tan significativo que, en pleno aniversario del Polisario, el debate internacional ya casi no gire alrededor del referéndum prometido durante décadas. La palabra “autodeterminación” sigue apareciendo formalmente en algunos discursos diplomáticos, pero el verdadero movimiento político se desplaza claramente hacia otro lugar: convertir la autonomía marroquí en la única salida admisible y presentar cualquier resistencia a ese escenario como un obstáculo para la estabilidad regional.

La lógica es transparente. Primero se vacía políticamente el conflicto. Después se transforma en una cuestión de seguridad. Finalmente se normaliza la ocupación como un hecho irreversible.

Lo que ocurre es que la historia raramente funciona de forma tan simple.

Porque si algo demuestra precisamente la existencia misma del Frente Polisario en 2026 es que ni la ocupación, ni el paso del tiempo, ni la presión internacional han conseguido eliminar la cuestión nacional saharaui. Al contrario. Cada intento de cerrar el conflicto desde fuera sin abordar realmente el derecho de autodeterminación vuelve a reabrir la misma contradicción política que lleva más de medio siglo atravesando el Sáhara Occidental.

Y probablemente ésa sea la gran realidad que explica este aniversario.

El Frente Polisario no llega a este 10 de mayo en su momento más cómodo. La presión internacional es real. El contexto geopolítico se ha endurecido claramente. Y las grandes potencias parecen cada vez más dispuestas a priorizar intereses estratégicos sobre legalidad internacional.

Pero precisamente por eso este aniversario tiene hoy tanta carga política.

Porque recuerda que el conflicto saharaui sigue existiendo. Que el pueblo saharaui continúa reclamando decidir su futuro. Y que medio siglo después todavía hay una pregunta que nadie ha conseguido borrar completamente del escenario internacional: quién tiene realmente derecho a decidir el destino del Sáhara Occidental.

Carlos C. García

EL OBSERVADOR SAHARAUI | España y la renuncia definitiva a su responsabilidad histórica

La reacción del Gobierno español ante el ataque del Frente Polisario en Esmara evidencia un alineamiento cada vez más claro con Marruecos y reabre el debate sobre la responsabilidad histórica de España en el Sáhara Occidental.

La condena del Gobierno español al ataque del Frente Polisario contra posiciones militares marroquíes en el Sáhara Occidental confirma algo mucho más profundo que un simple posicionamiento diplomático: España ha decidido alinearse completamente con la potencia ocupante frente al pueblo saharaui.

La antigua potencia administradora del territorio —que nunca transfirió legalmente la soberanía del Sáhara Occidental— actúa hoy como respaldo político de la ocupación marroquí y criminaliza, de facto, la resistencia armada de un pueblo reconocido por Naciones Unidas como pendiente de descolonización.

Mientras Europa legitima la resistencia ucraniana frente a una ocupación extranjera, niega ese mismo principio cuando se trata del pueblo saharaui. El doble rasero resulta cada vez más obsceno.

Cincuenta años después de abandonar el territorio, España no solo sigue sin asumir sus responsabilidades históricas y jurídicas: ahora parece dispuesta a situarse abiertamente contra quienes continúan reclamando el derecho que Naciones Unidas nunca les retiró —el derecho a decidir libremente sobre su tierra y su futuro.

Fuente. Agencias

OBSERVADOR | Breve: organizaciones saharauis participan por primera vez en el Foro de ONG de la Comisión Africana de Derechos Humanos

Organizaciones saharauis participan por primera vez en el Foro de ONG de la Comisión Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos.

Una delegación saharaui de derechos humanos participa estos días en Banjul, capital de Gambia, en el Foro de ONG de la Comisión Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos (CADHP), en lo que constituye la primera presencia oficial y coordinada de organizaciones saharauis en este importante espacio africano dedicado a la defensa de los derechos humanos.

La delegación está integrada por representantes de AFAPREDESA, ISACOM, SONREP y la Liga de Presos Saharauis, junto a organizaciones vascas vinculadas a la cooperación internacional y la defensa de los derechos humanos. Durante las sesiones celebradas en Banjul, los representantes saharauis han situado la cuestión del Sáhara Occidental y las denuncias sobre violaciones de derechos humanos en los territorios ocupados dentro de la agenda del foro.

La participación saharaui resulta especialmente significativa porque refuerza la presencia de la sociedad civil saharaui dentro de estructuras africanas de derechos humanos en un momento de creciente tensión diplomática y política alrededor del conflicto. Además, las conclusiones del foro serán trasladadas próximamente a la 87.ª sesión oficial de la Comisión Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos, donde la situación del Sáhara Occidental volverá a estar presente.

Fuente: Sahara Press Service

OBSERVADOR | Breve: análisis compara la autonomía marroquí en el Sáhara Occidental con el precedente de Eritrea

Un análisis compara la autonomía marroquí en el Sáhara Occidental con el precedente histórico de Eritrea y cuestiona su viabilidad política y jurídica.

Un extenso análisis publicado por el profesor Jorge Alejandro Suárez Saponaro cuestiona el proyecto marroquí de autonomía para el Sáhara Occidental y lo define como una “solución neocolonial” orientada a legitimar la ocupación y consolidar el control sobre los recursos estratégicos del territorio.

El autor, integrante del Centro de Estudios del Sahara Occidental de la Universidad de Santiago de Compostela, sostiene que la creciente presión internacional para imponer la autonomía marroquí recuerda al precedente histórico de Eritrea bajo tutela etíope, donde un régimen autonómico terminó sirviendo como antesala de una anexión definitiva. El trabajo vincula además el respaldo occidental a Marruecos con intereses geopolíticos, militares y económicos ligados a recursos estratégicos, rutas atlánticas y competencia internacional en África.

El análisis aparece además en un momento especialmente sensible, marcado por AFRICAN LION, Smara y la creciente presión diplomática impulsada por Washington y distintos aliados occidentales para consolidar la autonomía marroquí como horizonte político dominante alrededor del conflicto saharaui.

Uno de los elementos más interesantes del texto es precisamente la comparación histórica con Eritrea: un proceso en el que una autonomía presentada inicialmente como fórmula de estabilidad terminó derivando en una anexión progresiva, favorecida por intereses geopolíticos internacionales y por la ausencia de garantías reales para el ejercicio efectivo de la autodeterminación. El autor advierte de que, en el caso saharaui, la imposición de una solución cerrada podría no resolver el conflicto, sino prolongar las dinámicas de tensión y resistencia en el Magreb.

👉 ARTÍCULO COMPLETO:
Sahara Occidental: el proyecto de régimen de autonomía marroquí como solución neocolonial

La Lectura del Día: Smara y el nuevo lenguaje diplomático sobre el Sáhara Occidental – El Observador Saharaui

Smara refleja un cambio creciente en el lenguaje diplomático occidental sobre el Sáhara Occidental y la autodeterminación saharaui.

LA LECTURA DEL DÍA — El Observador Saharaui (9 de mayo de 2026)

Durante años, gran parte de la diplomacia internacional mantuvo al menos formalmente una cierta prudencia verbal alrededor del conflicto del Sáhara Occidental. Incluso cuando el equilibrio político favorecía claramente a Marruecos, la mayoría de actores occidentales seguían hablando públicamente de autodeterminación, neutralidad negociadora y solución mutuamente aceptable.

Lo ocurrido estos últimos días alrededor de Smara parece indicar que esa etapa está cambiando.

Las declaraciones estadounidenses, las posiciones posteriores de Francia y de representantes europeos, así como la insistencia creciente en presentar la autonomía marroquí como “base” inevitable de cualquier solución, reflejan algo más profundo que una simple reacción diplomática a un episodio militar concreto.

Lo que empieza a emerger es un intento de redefinir políticamente el propio marco del conflicto.

Ya no se trata únicamente de gestionar el proceso de negociación impulsado por Naciones Unidas, sino de desplazar progresivamente el debate hacia una lógica donde el resultado parece empezar a darse por descontado de antemano.

Ahí reside precisamente el núcleo del problema.

Porque el principio de autodeterminación pierde sentido en el mismo momento en que las grandes potencias comienzan a presentar una única solución como horizonte obligatorio y prácticamente irreversible.

La paradoja es evidente: mientras Naciones Unidas sigue hablando oficialmente de “diálogo”, “negociaciones” y “solución mutuamente aceptable”, parte de la diplomacia occidental parece avanzar cada vez más hacia una lógica de hechos consumados.

Y precisamente por eso Smara ha terminado teniendo un impacto político mucho mayor del que probablemente algunos imaginaban.

👉 MÁS INFORMACIÓN:
Estados Unidos impulsa una ofensiva diplomática contra el Frente Polisario tras Smara

👉 MÁS INFORMACIÓN:
Texto íntegro del comunicado de la ONU sobre Smara

OBSERVADOR | Breve: Dimiter Tzantchev (UE) vincula Smara a la autonomía marroquí en un mensaje sobre el Sáhara Occidental

Dimiter Tzantchev relaciona los acontecimientos de Smara con la resolución 2797 y la autonomía marroquí sobre el Sáhara Occidental.

El representante de la Unión Europea, Dimiter Tzantchev, afirmó este jueves que “ahora no es el momento de la escalada, sino de la negociación”, tras los acontecimientos registrados cerca de Smara, y defendió la resolución 2797 del Consejo de Seguridad “tomando como base el plan marroquí de autonomía”.

El mensaje, difundido en redes sociales, refleja hasta qué punto parte de la diplomacia internacional está consolidando progresivamente un marco político que presenta la propuesta marroquí como punto de partida casi inevitable para cualquier solución futura del conflicto del Sáhara Occidental.

Sin embargo, la propia resolución 2797 reafirma también el principio de autodeterminación del pueblo saharaui y no reconoce la soberanía marroquí sobre el territorio. Naciones Unidas sigue considerando el Sáhara Occidental un territorio pendiente de descolonización conforme al derecho internacional.

En los últimos días, tanto Estados Unidos como distintos actores diplomáticos occidentales han intensificado las referencias a la autonomía marroquí tras AFRICAN LION, la visita estadounidense a Dajla y los acontecimientos registrados cerca de Smara, mientras el Frente Polisario denuncia crecientes intentos de imponer una solución predeterminada al conflicto.